Instalación de un pararrayos: sistemas y normativa
¿Sabías que cada año caen en España más de un millón de rayos? La cifra es impresionante, ¿verdad? Pero lo peor es que estas descargas eléctricas se pueden convertir en una verdadera amenaza para los edificios y quienes residen en ellos. Por todo ello, la instalación de pararrayos es uno de los procesos clave a tener en cuenta cuando construimos o reformamos una vivienda.
Este dispositivo nos va a garantizar la seguridad y protección tanto de las estructuras como de las personas frente a los efectos devastadores de las tormentas que llevan asociados fenómenos electrostáticos.
Si quieres aprender más sobre el sistema de instalación de pararrayos y la normativa que le afecta, estás en el sitio adecuado.
- ¿Qué es un pararrayos?
- Instalación básica de un pararrayos
- ¿Cómo se realiza la instalación de pararrayos?
- Normativas propias sobre los pararrayos
- Mantenimiento de pararrayos
- Preguntas frecuentes
¿Qué es un pararrayos?
Un pararrayos es un dispositivo metálico que se instala en el punto más alto de un edificio con el objetivo de atraer las descargas eléctricas y dirigir la energía hacia el suelo, evitando que los rayos dañen la estructura o a sus habitantes.
El funcionamiento del pararrayos se basa en principios físicos como la conductividad eléctrica, la ionización del aire y la diferencia de potencial.
En esencia, el pararrayos absorbe la descarga del rayo gracias a su punta ionizada y cargada, creando un camino conductor para la corriente. La carga eléctrica fluye por el conductor de bajada hasta la toma de tierra, donde se disipa en el suelo de forma segura, evitando así que cause daños.
Instalación básica de un pararrayos
La instalación de un pararrayos debe realizarse por personal cualificado y siguiendo siempre las normas vigentes. Estos son los componentes básicos que intervienen en el proceso y que deben trabajar en conjunto para asegurar el correcto funcionamiento del sistema de protección contra rayos.
- Captador o cabeza con dispositivo de cebado: Es la parte superior del pararrayos y es la encargada de atraer la descarga del rayo. Podemos encontrar diferentes tipos de cabezales, siendo los más habituales los Franklin o PDC. Estos últimos emiten una corriente ionizada hacia la nube para atraer el rayo de forma más proactiva.
- Mástil del pararrayos: Sostiene el captador y lo eleva por encima de la estructura a proteger. Debe estar fabricado con un material conductor y tener la altura suficiente para cubrir el área a proteger.
- Vía de chispas: Actúa como un interruptor de seguridad. Cuando se produce una descarga de rayo, permite que la corriente eléctrica fluya a través de ella de forma unidireccional, creando un camino de menor resistencia para la descarga del rayo.
- Contador de descargas de rayos: Registra la cantidad de veces que el pararrayos ha recibido una descarga de rayo.
- Tubo de protección: De PVC rígido para proteger el conductor de bajada de daños mecánicos.
- Caja con puente de comprobación de puesta a tierra: Para verificar la continuidad y la resistencia de la toma de tierra del pararrayos.
- Toma de tierra del pararrayos: Es la conexión del pararrayos a la tierra, donde se disipa la corriente del rayo. Debe de ser inferior a 5 Ω (ohmio).
- Toma de tierra del edificio: Es una toma de tierra independiente que se utiliza para la puesta a tierra de los sistemas eléctricos del edificio.
¿Cómo se realiza la instalación de pararrayos?
La instalación de pararrayos requiere un estudio previo de la estructura a proteger, teniendo en cuenta factores como su altura, geometría y entorno.
Como te hemos indicado en el apartado anterior, el proceso de instalación debe quedar en manos de técnicos expertos que conozcan las normativas vigentes a seguir y los procedimientos más seguros.
Recuerda que estás ante un dispositivo delicado cuya función es proteger a los habitantes de un edificio, así que la instalación debe ser totalmente profesional.
Dicho esto, estas son las principales recomendaciones a seguir.
➡️ El pararrayos se coloca preferentemente en el punto más alto, posiblemente reforzado por uno (o más) postes de acero galvanizado o de acero inoxidable que se extiendan dos metros por encima de todos los elementos de la terraza.
➡️ Es necesario instalar dos o más bajantes para cada dispositivo de pararrayos.
➡️ Asegurar que los cables sigan la ruta más corta posible hacia la tierra, evitando curvas cerradas que puedan aumentar la resistencia.
➡️ El cable de acometida debe instalarse fuera del edificio (si es posible), lejos de tuberías eléctricas o de gas.
➡️ La resistencia de la conexión a tierra debe ser lo más baja posible (menos de 10 ohmios).
➡️ Se recomienda conectar la toma de tierra del pararrayos a la red general de tierra del edificio a proteger mediante una conexión equipotencial.
Normativas propias sobre los pararrayos
La normativa propia sobre pararrayos varía en función de cada país. En España es la norma UNE 21186:2011 la que establece los requisitos y directrices para la instalación de pararrayos con dispositivos de cebado.
Además, también rige el Código Técnico de la Edificación (CTE), que regula la obligatoriedad de instalar pararrayos en ciertos tipos de edificios e instalaciones.
Este texto es el que determina que los edificios cuya altura sea superior a 43 m deben disponer siempre de sistemas de protección contra el rayo. También en aquellas edificaciones en las que se manipulen sustancias tóxicas, radioactivas, altamente inflamables o explosivas con riesgo de incendio. Asimismo, obliga a instalar pararrayos en edificios ubicados en zonas con una frecuencia esperada de impactos elevada.
Más allá de estos supuestos, no existe obligación de instalar un pararrayos en los edificios y viviendas.
Mantenimiento de pararrayos
La normativa IEC 62305-1 señala la obligatoriedad de realizar inspecciones completas anuales de la instalación de pararrayos. Más allá de esta revisión, se aconseja realizar comprobaciones después de tormentas severas o si existe sospecha de que el sistema ha recibido un impacto directo.
El mantenimiento, que resulta esencial para el correcto funcionamiento y la protección efectiva contra los rayos, siempre debe quedar en manos de personal cualificado. Entre las tareas que se incluyen en este proceso de revisión están:
✅ Inspección visual: Se revisa el estado general del pararrayos, incluyendo el captador, el conductor de bajada, la toma de tierra y los componentes electrónicos
✅ Verificación de la continuidad eléctrica: Se comprueba que no haya roturas o interrupciones en la continuidad eléctrica del sistema.
✅ Medición de la resistencia de la toma de tierra: Se verifica que la toma de tierra tenga una resistencia eléctrica baja para asegurar una correcta disipación de la corriente del rayo.
Al finalizar, el técnico documenta el estado del dispositivo y lo deja registrado.
Preguntas frecuentes
Ahora que ya tienes claro qué es un pararrayos, qué papel juega en la protección de las edificaciones y cómo instalarlo, respondemos un par de preguntas frecuentes relacionadas con el tema.
¿Dónde se debe colocar un pararrayos?
Los pararrayos se deben colocar en los puntos más altos de la estructura, sobrepasando al menos dos metros por encima del área que se necesita proteger. Esto suele ser en el punto más alto del tejado, preferiblemente en el centro.
Del mismo modo, pueden estar ubicados en aristas del tejado o sobre elementos elevados que sobresalen como chimeneas y torres de ventilación.
¿Cómo saber si debo instalar un pararrayos?
Teniendo en cuenta la normativa vigente, es obligatorio instalar un pararrayos si:
- El edificio supera los 43 metros de altura.
- Dentro de la estructura se manipulan sustancias tóxicas inflamables.
- La frecuencia de impacto de rayos es alta.
Para salir de dudas, te aconsejamos consultar con profesionales especialistas en la materia para tomar una decisión informada y asegurar una protección adecuada de tu edificio contra los rayos. Aquí puedes conocer cuánto cuesta instalar un pararrayos.