¿Es obligatorio cambiar las bajantes de uralita? Normativa y dudas
Era uno de los materiales más populares en la construcción de los años 70. Lo veíamos en tejados, depósitos o canalizaciones. ¿Te suena? Sí, hablamos de la uralita, también conocida como asbesto o fibrocemento, un material que, años después, se demostró perjudicial para la salud humana.
Como consecuencia, en 2002 se prohibió su uso en España por motivos obvios. Pero, ¿qué pasa con las estructuras que quedan hoy en día fabricadas en este material, como, por ejemplo, las bajantes de fibrocemento? Realmente, ¿es obligatorio cambiar las bajantes de uralita?
En esta guía encontrarás la respuesta. Ahondamos en la normativa existente al respecto y respondemos las dudas más frecuentes.
- ¿Es obligatorio cambiar las bajantes de uralita?
- ¿Qué son las bajantes de uralita?
- ¿Qué dice la normativa de bajantes de uralita?
- ¿Quién puede sustituir la bajante de uralita?
- ¿Se pueden reparar las bajantes de uralita?
- ¿Quién debe pagar un daño en una bajante de uralita?
- ¿Cómo cambiar una bajante de uralita?
¿Es obligatorio cambiar las bajantes de uralita?
Según el Real Decreto 396 2006, sí hay que cambiar las bajantes de uralita por PVC según lo mencionado por la legislación sobre el amianto, que debe sustituirse por la naturaleza del material cancerígeno con el que está compuesto.
La normativa es clara al respecto. Los bajantes de uralita se deben retirar obligatoriamente:
- Cuando el amianto llegue al fin de su vida útil. Para que te hagas una idea, la vida útil de una bajante de uralita suele ser de entre 20 y 30 años.
- Cuando el amianto esté dañado o en mal estado (fisuras, desprendimientos, roturas…). En estos casos, la uralita no se puede reparar, sino que se debe cambiar por PVC.
Es fundamental que sigas la disposición normativa a rajatabla. Ten en cuenta que el amianto, presente en la uralita, es un material altamente peligroso para la salud humana. La inhalación de sus fibras puede causar enfermedades graves como la asbestosis, el cáncer de pulmón y el mesotelioma.
Por este motivo, la ley establece la obligación de retirar y sustituir estos materiales constructivos con el fin de evitar riesgos a los residentes y los trabajadores que puedan estar expuestos a esta peligrosa sustancia.
¿Qué son las bajantes de uralita?
Las bajantes de uralita son tuberías que se utilizan para la evacuación vertical de aguas residuales procedentes de lavabos, fregaderos o duchas, por ejemplo. También conducen las aguas pluviales desde los tejados hasta el sistema de alcantarillado o área de drenaje. Su función reside en evitar problemas de humedad y filtraciones en las estructuras.
Estas canalizaciones están fabricadas con una base de fibrocemento, reforzada con fibras de amianto. Este material era apreciado en construcción por su versatilidad, durabilidad, ligereza, resistencia al fuego y capacidad de aislamiento térmico.
Sin embargo, con el tiempo, se descubrió que el amianto, componente principal de la uralita, era perjudicial para la salud humana, lo que llevó a dictar una normativa estricta sobre su uso en edificios y su manejo por parte del personal especializado.
¿Dónde suelen estar las bajantes de uralita?
Las bajantes de uralita se encuentran habitualmente en las fachadas exteriores, discurriendo desde el tejado hasta el suelo para canalizar el agua residual desde la cubierta hasta la alcantarilla, aunque también pueden estar en el interior del edificio en estancias húmedas como cocinas, aseos o lavaderos.
El uso de la uralita alcanzó su momento álgido entre las décadas de 1960 y 1980. Por ello, podemos ver bajantes de uralita en la mayoría de construcciones edificadas antes de la década de los 90, tanto en viviendas unifamiliares como en bloques de apartamentos, edificios comerciales o industriales.
A partir de los 90 y a medida que se iban conociendo los riesgos que entrañaba el amianto, el material entró en desuso y se sustituyó por materiales más seguros como el PVC o la fibra de vidrio.
¿Por qué se dañan las bajantes de uralita?
Las bajantes de uralita pueden dañarse por varias razones, incluyendo el desgaste por el paso del tiempo, exposición a condiciones climáticas extremas, cambios de temperatura, impactos físicos (objetos, granizo, ramas…) y corrosión interna debido al flujo constante de aguas residuales.
Cuando las fibras de amianto se deterioran, liberan partículas tóxicas al ambiente y es entonces cuando aumenta el riesgo de exposición a este mineral por parte de los seres humanos.
Duración de una bajante de uralita
La vida útil de una bajante de uralita puede variar, pero se estima entre 30 y 50 años, dependiendo de su ubicación, las condiciones ambientales y el mantenimiento realizado. Así lo estipula la Resolución del Parlamento Europeo de 14 de marzo de 2013.
En consecuencia, hasta que se cumpla el final de su vida útil, las bajantes de uralita siguen estando permitidas, siempre y cuando estén en buen estado y no presenten riesgo de liberación de amianto al ambiente.
Si echas cálculos, la mayoría de instalaciones de amianto en España están caducas o próximas a hacerlo durante los próximos años.
De hecho, la fecha límite fijada por la Unión Europea para erradicar todo el amianto del territorio es el año 2032.
¿Todas las bajantes de uralita tienen amianto?
No todas las bajantes de fibrocemento contienen amianto. Las fabricadas después del año 2002 no lo contienen, ya que su uso fue prohibido en España en esa fecha. Sin embargo, las bajantes fabricadas antes del año 2002 es probable que sí puedan contener amianto.
Te recomendamos comprobar la fecha de construcción de la edificación y, si es previa a 2002, es posible que las bajantes de uralita contengan amianto.
¿Cómo saber si la bajante tiene amianto?
La única forma segura de saber si una bajante de uralita contiene amianto es realizar una inspección profesional. Esta inspección suele incluir la toma de muestras del material, que luego son analizadas en un laboratorio especializado.
Solo a través de este análisis se puede confirmar la presencia de amianto y, en consecuencia, tomar las medidas adecuadas para su gestión y retirada.
De todas formas, algunas bajantes de amianto se pueden distinguir a simple vista por su textura y apariencia frente a las de PVC (el material que se usa para este tipo de instalaciones actualmente).
Sigue estas dos pistas:
➡️ La uralita tiene una textura más rugosa y un aspecto grisáceo o blanquecino. Además, puede mostrar signos de envejecimiento, como grietas o desgastes y al golpear la tubería, produce un sonido más sordo y sólido.
➡️ Por su parte, el PVC tiene una superficie lisa y brillante; se presenta en colores sólidos como blanco, gris o marrón; y emite un sonido más hueco (resonante) cuando se golpea.
¿Qué dice la normativa de bajantes de uralita?
La normativa sobre bajantes de uralita está regulada por el Real Decreto 396/2006 en España, que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto.
Este decreto impone la obligación de identificar, gestionar y, eventualmente, retirar y sustituir los materiales que contengan amianto en las construcciones.
Los aspectos clave de esta normativa se resumen principalmente en 5 puntos:
✅ Prohibición de la instalación de nuevas bajantes de uralita desde el año 2002.
✅ Obligación de retirar las bajantes de uralita existentes que se encuentren en mal estado o hayan llegado al final de su vida útil.
✅ La retirada de bajantes de uralita debe ser realizada por empresas especializadas en la gestión de amianto.
✅ Durante la retirada de las bajantes de uralita se deben cumplir estrictas medidas de seguridad para evitar la liberación de fibras de amianto.
✅ Los residuos de amianto generados durante la retirada de las bajantes deben ser gestionados de acuerdo a la normativa vigente.
El incumplimiento de esta normativa puede conllevar duras sanciones administrativas que pueden ascender a varios miles de euros.
¿Quién puede sustituir la bajante de uralita?
Tan solo las empresas especializadas y autorizadas para trabajar con materiales que contienen amianto pueden sustituir bajantes de uralita. Así lo dicta el Real Decreto 396/2006. Estas empresas cuentan tanto con el equipo como con la formación que se necesitan para manejar estas estructuras con la debida precaución.
Pero, ¿por qué es fundamental que la sustitución la realice una empresa experta? En esencia porque su personal tiene claro el protocolo a seguir y está preparado para manipular el amianto de forma segura. Así evitan liberar fibras al aire, protegiendo la salud de los trabajadores y las personas que se encuentran cerca del lugar de trabajo.
Por otro lado, estas empresas conocen la normativa vigente que regula la retirada del amianto y cuenta con el equipamiento de protección necesario, lo que garantiza que la sustitución de las bajantes de uralita se realiza de forma correcta.
Por último y no menos importante, se encargan de gestionar los residuos de amianto siguiendo las pautas legislativas, evitando así un impacto ambiental negativo.
¿Se pueden reparar las bajantes de uralita?
No se permite reparar las bajantes de uralita, tal y como marca la normativa al respecto. En caso de sufrir algún daño o desperfecto, las tuberías de fibrocemento se deben sustituir por otras fabricadas con materiales seguros libres de amianto como, por ejemplo, el PVC.
❗Si alguna empresa te ofrece reparaciones de bajantes de uralita, huye de inmediato.
Es totalmente ilegal llevar a cabo esta actuación, sin olvidar que este trabajo no va a solucionar el problema de raíz.
Tarde o temprano tendrás que invertir en retirar esas bajantes antiguas. De lo contrario te estarás saltando la normativa e incurriendo en actividades que implican multas elevadas.
¿Quién debe pagar un daño en una bajante de uralita?
La responsabilidad de pagar un daño en una bajante de uralita recae en la comunidad de propietarios del edificio, dado que estas canalizaciones se sitúan en las zonas comunes del edificio como fachadas o patios interiores. Así queda reflejado en la Ley de Propiedad Horizontal, donde señala que los gastos de mantenimiento y reparación de estas áreas compartidas son responsabilidad de la comunidad de propietarios.
En ocasiones, las comunidades de vecinos cuentan con un seguro destinado a cubrir daños a los elementos comunitarios del edificio y, en función de las cláusulas pactadas en la póliza (daños accidentales o desgaste), puede incluir la reparación de estas bajantes.
Lo mejor es que, llegado el caso, contactes con tu compañía aseguradora para plantear la cuestión y ver si el seguro incluye esta cobertura.
Si la comunidad no cuenta con seguro, te aconsejamos evaluar el daño y solicitar precio de trabajos verticales a empresas especializadas en la retirada de amianto y sustitución de bajantes. Con esta información, se vota la aprobación del gasto necesario y se acomete la reparación.
Por otro lado, si la bajante está ubicada dentro de una propiedad privada como una vivienda particular, será el propietario individual el responsable de afrontar los costes de reparación o cambiar las bajantes.
¿Cómo cambiar una bajante de uralita?
A estas alturas, sobra decir que cambiar una bajante de uralita es un proceso que debe realizarse con sumo cuidado debido a los riesgos asociados al amianto. Por tanto, sólo las empresas certificadas para la retirada y la gestión de la uralita pueden ejecutar este trabajo.
Dicho esto, estos son los pasos generales que siguen los especialistas para cambiar una bajante de uralita.
- Evaluación y planificación: Incluye la inspección del estado de la bajante y la identificación de riesgos adicionales.
- Preparación del área: Se acordona la zona de trabajo para evitar la entrada de personas no autorizadas y la dispersión de fibras de amianto. Esto puede incluir la instalación de barreras de contención (burbujas) o sistemas de extracción de aire.
- Retirada de la bajante: Los técnicos especializados proceden a retirar la bajante de uralita siguiendo protocolos de seguridad estrictos y utilizando técnicas concretas para minimizar la liberación de fibras de amianto. En todo momento, el personal debe utilizar EPIS adecuados, incluyendo respiradores y trajes protectores.
- Instalación de la nueva bajante: una vez retirada la bajante de uralita, se instala una nueva bajante de PVC, un material resistente y, lo más importante, que cumple con las normativas actuales de seguridad y salud al estar libre de amianto.
- Gestión de residuos: El cambio de bajante termina con el empaquetado seguro de los residuos y su traslado a vertederos autorizados para la eliminación de materiales nocivos para la salud y la naturaleza. La empresa encargada del proyecto debe entregar un certificado que acredite la correcta retirada del amianto y la instalación de la nueva canalización.
Te recomendamos encarecidamente seguir estos pasos y cumplir siempre con la normativa para proteger tanto a residentes como trabajadores, además de prevenir sanciones legales. El amianto es un material cancerígeno y en manos de todos está librarnos de él de forma responsable.