7 errores que te están haciendo pagar de más en tu factura de la luz
La factura de la luz nos da un pequeño disgusto cada vez que llega, pero no podemos vivir sin electricidad. Seguro que en alguna ocasión te has preguntado qué estás haciendo mal para que esa factura no pare de subir o que no baje tanto como pensabas, a pesar de que haces todo lo posible para lograrlo... o eso crees.
Si es tu caso, presta mucha atención, te vamos a explicar algunos de los errores más habituales que hacen que el consumo eléctrico sea más alto de lo estrictamente necesario. Es fácil que hayas caído en más de uno. ¡Toma nota!
- 1. No renovar los electrodomésticos
- 2. Pagar por una potencia que no usas
- 3. No tener cuidado con los equipos de climatización
- 4. No revisar la factura eléctrica ni comparar
- 5. Usar o elegir mal la iluminación
- 6. Olvidarte del consumo fantasma
- 7. Programar mal los electrodomésticos
1. No renovar los electrodomésticos
Puede que esa vitrocerámica que tiene 20 años funcione, o que lo haga el horno. Pero los electrodomésticos antiguos consumen mucho más. Si tienen ya algunos años, tal vez haya llegado el momento de sustituirlos por otros nuevos. Por supuesto, un una gama eficiente.
Traducido en dinero, los electrodomésticos eficientes pueden suponer un ahorro medio al año de unos 45 euros por cada uno. Ahora multiplica por los que tienes en casa y echa cuentas.
2. Pagar por una potencia que no usas
¿Te has parado a pensar si la potencia que has contratado es la que realmente necesitas? Otro error habitual que te hará pagar más en la factura de la luz es ese. Revisa tu consumo y calcula lo que te hace falta.
Recuerda que puedes contratar dos potencias diferentes. Elige la potencia más alta para los tramos horarios en los que más uses los electrodomésticos y la más baja para el resto del día, cuando el consumo es mucho menor. Puedes ahorrar hasta 50 euros al año.
3. No tener cuidado con los equipos de climatización
En este aspecto hay que tener en cuenta dos aspectos. El primero es el mantenimiento. Un equipo de climatización que no tiene unos cuidados mínimos consume mucho más. Y el segundo es el mal uso del termostato, solo tienes que recordar que por cada grado que subas en invierno o bajes en verano el incremento en el consumo energético se eleva un 7 %.
Piensa qué temperatura tienes en casa y cuando fue la última vez que limpiaste los filtros del aire acondicionado y tal vez tengas respuesta a por qué esa factura no baja.
4. No revisar la factura eléctrica ni comparar
Es cierto que a veces no sabemos por dónde empezar, nos perdemos entre las mil y una tarifas que ofrecen las compañías eléctricas y decidimos quedarnos como estamos. Pero es posible ahorrarse hasta un 20 % en la factura haciendo un pequeño trabajo de investigación y algunos cálculos para elegir la compañía y la tarifa que más nos conviene. El tiempo invertido en ello merecerá la pena.
5. Usar o elegir mal la iluminación
A estas alturas ya sabrás que el LED es la tecnología más eficiente. Su consumo es muy bajo, pero eso no quiere decir que tengas que abusar de la iluminación artificial, mucho menos si tenemos en cuenta que supone alrededor del 20 % de la factura eléctrica.
Si no te has cambiado al LED, estás perdiendo dinero, también si eres de los que abusa de las lámparas olvidándose de la luz natural. Y a ello hay que sumar que no siempre sabemos elegir bien el tipo de bombillas, porque lúmenes no es lo mismo que potencia. ¿La clave? Elegir más lúmenes para esas estancias o zonas donde será necesaria mayor luminosidad.
6. Olvidarte del consumo fantasma
Hasta un 7 % del consumo eléctrico de una vivienda se debe al consumo fantasma. Tener la tele, el ordenador o cualquier otro aparato eléctrico en stand-by consume, poco, pero lo hace. Si calculas el 7 % de tu factura de la luz y lo multiplicas por los doce meses del año, podrás hacerte una idea de lo que estas derrochando por no desconectar los aparatos.
7. Programar mal los electrodomésticos
Lavavajillas, lavadora o frigorífico tienen programas eco y de media carga. Si no los usas, estás desperdiciando dinero. Esos programas están diseñados para obtener la mayor eficiencia posible del aparato sin que ello afecta a su funcionamiento. Para que te hagas una idea, el modo eco puede ahorrar más del 30 % de la energía en un ciclo de lavado.
Si no quieres pagar de más en tu factura de la luz, revisa estos puntos con cuidado. Puede que a final de año te lleves una sorpresa muy agradable cuando eches cuentas de tu consumo eléctrico.