Energía solar pasiva: ¿qué es y cómo aprovecharla?
La energía solar pasiva puede ayudarnos a ahorrar en las facturas de la electricidad y la calefacción. Descubre qué es y cómo aprovecharla al máximo en tu hogar. ¡Sigue leyendo!
- ¿Qué es la energía solar pasiva?
- Energía solar pasiva: ventajas y desventajas
- ¿Cómo funciona este tipo de energía?
- Características básicas de un diseño solar pasivo
- Diferencias entre energía solar activa y pasiva
- ¿Cómo aprovechar la energía solar pasiva?
La energía solar pasiva es, a día de hoy, una gran desconocida. Aunque el ser humano la ha aprovechado desde hace milenios, los edificios aún no le sacan todo el partido que deberían. Y sin embargo, puede ser una fuente de energía gratuita, limpia y ecológica capaz de reducir las facturas del hogar y aumentar el confort de los interiores.
Te invitamos a descubrir este tipo de energía y a conocer sus ventajas, sus características y cómo aplicarla en casa. No te pierdas esta guía con todo lo que necesitas saber.
¿Qué es la energía solar pasiva?
La energía solar puede ser de dos tipos: activa y pasiva. La energía solar pasiva es aquella que emplea la luz del sol de forma directa para calentar e iluminar e los espacios, sin transformarla ni emplear equipo alguno en su utilización. Para que te hagas una idea, es la que hace que nuestro cuerpo se caliente cuando recibimos el sol de forma directa. Y lo mismo que sucede con el sol, pasa en los edificios.
Esta energía se puede emplear para calentar el hogar durante los meses más fríos, y para iluminar los espacios sin necesidad de recurrir a la luz artificial. Pero para sacarle partido, las construcciones deben tener una serie de características; esto hace que sea complicado optimizar su aprovechamiento.
Energía solar pasiva: ventajas y desventajas
En realidad, este tipo de energía solo presenta beneficios. Se trata de un recurso muy interesante para mejorar la eficiencia energética. Estas son sus ventajas más interesantes:
- Es gratuita. Para aprovechar la energía solar pasiva no es necesario invertir en instalaciones ni equipos de transformación.
- Es limpia y renovable. Su aprovechamiento no conlleva emisiones de CO2 al ambiente ni el uso de materiales contaminantes.
- Es eficiente. Nos ayuda a reducir el gasto en luz y calefacción.
En cuanto a sus inconvenientes, de por sí la energía solar pasiva no los tiene . Pero sí podemos encontrar algunas desventajas a la hora de sacarle partido:
- Si queremos aprovecharla al máximo en una construcción ya terminada, es casi seguro que habrá que hacer reformas para optimizar su uso. Por lo tanto, en este caso se requiere una inversión.
- No es constante. El uso de esta energía varía dependiendo de la incidencia de los rayos solares, la zona climática y la época del año.
¿Cómo funciona este tipo de energía?
Para poder utilizar al máximo la energía solar pasiva, los edificios deben estar construidos de una forma específica. Los materiales y la disposición de paredes, techos y suelos radiantes harán posible aprovechar la energía procedente del sol o almacenarla para irradiarla a posteriori. También han de tener una configuración concreta para poder aislar los interiores del calor y de la luz cuando no sean necesarios: por ejemplo, durante el verano o cuando queremos oscurecer las habitaciones.
Un buen ejemplo del funcionamiento de la energía solar pasiva son las casas antiguas de los pueblos. Estas construcciones suelen llevar muros de piedra o adobe muy gruesos que impiden la salida del calor durante el invierno, y conservan el calor del día para emitirlo por la noche. También suelen tener ventanas muy pequeñas para evitar pérdidas de energía, y una orientación adecuada para aprovecharla de la mejor manera posible.
Características básicas de un diseño solar pasivo
Para disfrutar de los beneficios de la energía solar pasiva, las casas deben estar diseñadas según unos parámetros. Es lo que se conoce como passivhaus o casa pasiva, un concepto nacido en Alemania para aquellas edificaciones cuyas características les permiten disfrutar de un consumo energético casi nulo. En cuanto a la energía solar, estas son las claves que las caracterizan:
Ventanas
Los cerramientos acristalados orientados al sur permiten captar una buena cantidad de energía solar a través de la radiación. Para maximizarla, lo mejor es que las ventanas tengan una inclinación del 30%. Además, deben tener doble o triple acristalamiento y marcos de PVC o aluminio RPT.
Por otra parte, para evitar el sobrecalentamiento interior que pueden producir las superficies acristaladas, se recomienda elegir vidrios bajo emisivos con protección frente a los rayos UVA. También es importante que la superficie acristalada de la vivienda no sea excesiva, ya que los cerramientos pueden provocar pérdidas de calor.
Aislamiento térmico
Es uno de los aspectos más importantes a la hora de aprovechar la energía solar pasiva. Las pérdidas de calor que se producen a través de las fachadas y las cubiertas se pueden evitar instalando sistemas aislantes que actúen como barrera, y eviten también el acceso del frío o el calor del exterior. Estos sistemas permitirán aprovechar mejor la energía captada a través de los muros y de las ventanas.
Masa térmica
Con el nombre de "masa térmica" se conoce al conjunto de materiales capaces de almacenar calor en una construcción. Es el caso de la piedra, el hormigón, el adobe, las arcillas, la tierra... Estos materiales almacenan calor cuando el sol incide sobre ellos y lo liberan cuando la temperatura es inferior. Por tanto, son una excelente medida para almacenar la energía solar pasiva y aprovecharla en el interior de las viviendas.
Sombras
A la hora de diseñar una casa solar pasiva, las sombras son un punto muy a tener en cuenta. En principio hay que evitar que caigan sobre las zonas que queremos que se calienten, mientras que es interesante que incidan sobre aquellos puntos donde se necesita bajar las temperaturas. De forma natural es un aspecto muy difícil de controlar; lo mejor emplear soluciones móviles, por ejemplo toldos.
Diferencias entre energía solar activa y pasiva
Aunque ambas proceden de la misma fuente, la energía solar pasiva y la energía solar activa son muy distintas. Las diferencias fundamentales son:
- La energía solar activa debe ser procesada para su uso mediante sistemas solares térmicos o fotovoltaicos, como por ejemplo la instalación de placas solares. La pasiva se utiliza de forma directa en forma de luz y calor.
- La energía solar activa se puede almacenar en baterías para placas solares o inyectarse a la red, en lo que se conoce como compensación de excedentes. La energía solar pasiva no se puede almacenar.
- Cualquier vivienda puede aprovechar la energía solar activa instalando un sistema con las condiciones y la orientación adecuada. La pasiva, en cambio, solo se podrá aprovechar si la vivienda cuenta con unas condiciones de orientación y localización determinadas.
¿Cómo aprovechar la energía solar pasiva?
Como hemos visto a lo largo de este artículo, no todas las casas o construcciones pueden sacar partido a la energía solar pasiva. En general, para aprovecharla se recomienda ubicar las estancias de la casa según la orientación, siempre que sea posible (la cocina hacia el norte, el salón hacia el oeste, el dormitorio este...); subir toldos y persianas durante los meses más fríos y oscuros para aprovechar el calor y la luz del sol, y emplear mantas solares para calentar el agua de las piscinas.
Ejemplos de uso de la energía solar pasiva
- Invernaderos. Estas estructuras captan energía solar y luz, y las utilizan para favorecer el crecimiento de las plantas en épocas del año durante las cuales el frío impediría su desarrollo.
- Desalado de agua. En las salinas se emplea la energía solar pasiva para evaporar el agua y extraer la sal.
- Iluminación natural. Si trabajamos o estudiamos en casa, por la mañana conviene hacerlo en estancias orientadas al este. Por la tarde, lo mejor es elegir espacios que miren al oeste.
- Calefacción natural. Los suelos de piedra, sobre todo si es oscura (pizarra, por ejemplo) acumulan calor y lo devuelven al ambiente. Son una buena elección para espacios orientados al este, ya que captarán la energía solar por la mañana y la devolverán a lo largo del día.