Cómo pintar aluminio paso a paso
¿Vas a pintar aluminio y no sabes por dónde empezar? Pues quédate por aquí porque te lo explicamos. El aluminio es un material ligero, duradero y muy resistente a la corrosión. Sin embargo, al no ser una superficie porosa como sí lo son otros materiales como la madera o el yeso, puede resultar un poco más delicado de pintar.
En tu caso, no vas a tener ningún problema si sigues esta guía rápida. Te contamos cómo pintar aluminio paso a paso. ¿Comenzamos?
Materiales y herramientas
Casi más importante que el proceso, la clave para pintar aluminio como un auténtico pintor profesional es elegir los materiales adecuados para el trabajo. En concreto, la pintura juega un papel fundamental y no sirve cualquiera.
Recuerda que el aluminio es una superficie lisa sobre la que la pintura “resbala” con facilidad y, por tanto, es complicado que quede bien fijada si no utilizamos los productos correctos.
Las opciones habituales incluyen pintura acrílica o epoxi. Pero recuerda que si optas por estos productos es imprescindible aplicar una mano de imprimación previa para garantizar una óptima adherencia y durabilidad de la pintura sobre aluminio.
¿Tienes prisa o prefieres una opción más práctica? En las tiendas de pintura y bricolaje también puedes encontrar pinturas especiales para metales diseñadas para aplicar directamente sobre aluminio que no requieren dar una capa base de imprimación.
Dicho esto, toma nota de los materiales y herramientas que debes tener a mano para pintar aluminio.
➡️ Herramientas:
- Lija de grano fino.
- Rodillo o pistola aerográfica.
- Brocha o pincel.
- Guantes.
- Mascarilla.
➡️ Materiales:
Pintar el aluminio paso a paso
Como ves, el listado de productos necesarios para pintar una ventana, una puerta o cualquier otro elemento de aluminio no es demasiado extenso. Esto significa que no tendrás que hacer un gran desembolso para llevar a cabo esta tarea de bricolaje.
Aunque si sientes que se te escapa de las manos, siempre te queda informarte sobre cuánto cobra un pintor.
¡Venga! Veamos ahora cómo llevar a cabo el paso a paso para lograr el mejor resultado.
1. Limpiar correctamente la superficie de aluminio
Generalmente, el aluminio tiene una capa que evita que se oxide. Es esta capa protectora la que también impide que la pintura que vamos a aplicar se adhiera como debería. Por tanto, preparar la superficie es un paso fundamental.
Primero, elimina restos de óxido y pintura rebelde. Para ello, comienza con un papel de lija gruesa (grano de 80 a 100) y después con uno más fino (grano de 400 o superior). Ve frotando suavemente la superficie del aluminio hasta dejarla lo más pulida posible.
A continuación, toca realizar una limpieza a fondo con un paño de algodón humedecido en alcohol de 96º. Así conseguirás eliminar los restos de grasa, suciedad y otros contaminantes que hayan quedado acumulados en la superficie de aluminio y podrían comprometer la correcta adherencia de la pintura.
Puedes repetir el proceso tantas veces como sea necesario para que quede lo más limpio posible. Te recomendamos utilizar guantes protectores y mascarilla. Además, asegúrate de que la estancia esté bien ventilada para evitar accidentes. Al terminar, deja que la superficie se seque por completo antes de continuar con el siguiente paso.
2. Aplicar la imprimación para metales
Con la superficie limpia, es el momento de coger brocha o rodillo (te aconsejamos este último por tu facilidad de uso) para aplicar la imprimación. Agita bien el producto en el envase antes de aplicar para que se mezcle a fondo.
Comienza aplicando la imprimación en franjas verticales sobre toda la superficie de aluminio. Después, continúa con rayas horizontales para garantizar una cobertura uniforme y evitar que queden áreas sin cubrir por el producto.
Esta capa de imprimación, que debe ser apta para metales, no solo te ayudará a que el esmalte posterior agarre mejor, sino también a proteger su superficie de la aparición de óxido.
Puedes dar dos manos si es necesario (no olvides echar un ojo a las indicaciones del fabricante) y deja secar al menos durante una hora. Seguidamente, lija ligeramente con un papel de lija de grano fino y limpia el polvo con un trapo.
3. Aplicar la pintura adecuada para pintar aluminio
Una vez que la capa de imprimación esté completamente seca, puedes pintar el aluminio con el esmalte o barniz para metales que hayas escogido. Puedes hacerlo utilizando un rodillo o una pistola aerográfica (o un aerosol si has elegido pintura en spray).
Aplica la pintura siguiendo trazos uniformes y precisos. Para llegar a las esquinas o lugares de difícil acceso, ayúdate de una brocha o un pincel.
Aplica dos manos (o más si lo consideras necesario). Eso sí, respeta siempre los tiempos de secado entre cada capa para continuar con la siguiente. Solo así conseguirás que la pintura se endurezca y el acabado sea duradero.
Cuando hayas terminado de aplicar la pintura puedes terminar con una capa adicional de barniz protector. Y, aunque este paso es opcional, te ayudará a proteger la pintura del desgaste, las rayas o la decoloración.
4. Limpiar las herramientas de trabajo
Podríamos decir que el trabajo ha acabado, pero no. Porque si no llevas a cabo este paso, tus utensilios de pintura terminarán directamente en la basura. Recuerda que has utilizado productos al disolvente, tanto imprimación como pintura, por lo que no vas a poder limpiarlos con agua.
Utiliza disolvente para retirar los restos de esmalte o barniz y dejar tus herramientas como nuevas, prolongando así su vida útil. Quién sabe, quizá en el futuro te atrevas con otro trabajo DIY en tu hogar en vez de recurrir a empresas de pintura profesionales.
Ahora ya sabes cómo pintar aluminio como un verdadero profesional. Con estos cuatro sencillos pasos el resultado será un éxito.