¿Cómo mejorar la eficiencia energética de una vivienda? 10 Consejos
Reducir el consumo de energía en el hogar es una práctica que solo tiene efectos positivos. Puedes bajar tus facturas y ahorrar un importe considerable cada año, y contribuirás al cuidado del medioambiente. Pero, ¿sabes exactamente cómo mejorar la eficiencia energética de una vivienda? Te damos las claves para controlar el gasto de cada elemento de la casa, y te contamos qué puedes hacer para subir su calificación.
- ¿Qué es la eficiencia energética?
- ¿Cómo mejorar la eficiencia energética en la vivienda
- Ventajas de mejorar la eficiencia energética de la vivienda
Durante los últimos tiempos, en Europa hemos sido testigos de un incremento imparable en los precios de la energía. Las causas son variadas, pero la situación de guerra entre Ucrania y Rusia ha sido una de las que más han influido. Los combustibles, el gas y la electricidad han disparado sus tarifas, y a día de hoy ahorrar energía es más importante que nunca. Para bajar las facturas, por supuesto; pero también para contribuir a la gestión eficiente de los recursos energéticos y al cuidado del medioambiente. Por eso, aprender a mejorar la eficiencia energética de una vivienda se ha convertido en algo esencial. Y es mucho más fácil de lo que parece: sigue leyendo para descubrir cómo.
¿Qué es la eficiencia energética?
Puede sonar complicado, pero en realidad la eficiencia energética no es más que el uso eficiente de la energía. Es decir: todas aquellas medidas enfocadas a aprovechar al máximo la energía que se consume en una vivienda, minimizando las pérdidas y utilizando energía procedente de fuentes limpias y renovables. Existen medidas pasivas (cerrar los grifos para ahorrar agua, bajar el termostato de la calefacción...) y activas (colocar sistemas de aislamiento en las fachadas, cambiar las ventanas por otras más aislantes...).
¿Es posible mejorar la calificación energética?
Antes de responder a esta pregunta, resolvamos "el misterio": la calificación energética de una vivienda determina el nivel de eficiencia energética de la misma. Esta calificación queda registrada en el Certificado Energético de Viviendas, un documento obligatorio para cualquier transacción comercial que los propietarios quieran realizar (venta o alquiler).
Por supuesto, la respuesta es sí. Existen muchas medidas que se pueden implementar para mejorar dicha calificación, y son adecuadas para más de la mitad de los edificios que existen hoy en nuestro país. Se calcula que un 60% se construyeron antes de que apareciera la normativa NBE-CT 79, la primera dentro del ámbito de la construcción que incluyó criterios de eficiencia energética.
Certificación Energética
Como comentábamos, la mayor o menor eficiencia de los inmuebles se registra en el Certificado Energético. Se trata de un documento similar a la etiqueta energética de los aparatos eléctricos, con una validez de 10 años. En él aparecen reflejados los datos del edificio o inmueble: dirección, tipo de construcción, asiento catastral, número de registro y normativa vigente. También se indica la fecha de caducidad del documento.
El dato más importante es la escala de certificación energética. Consta de 7 niveles, clasificados por letras y en orden alfabético, que indican la mayor o menor eficiencia energética del inmueble. La clasificación A es la máxima y corresponde a "muy eficiente", mientras que la G es la más baja y significa "muy deficiente". En España, se calcula que en la actualidad 8 de cada 10 edificios tienen una calificación de E o por debajo.
¿Cómo mejorar la eficiencia energética en la vivienda
Viendo estos datos, está claro que mejorar la eficiencia energética de las viviendas debería ser una prioridad. Podemos bajar las emisiones de CO2 hasta en un 50% y ahorrar ese mismo importe en nuestras facturas. Además, es una excelente manera de revalorizar los inmuebles y disfrutar de todo el confort en el hogar. A continuación, te damos 10 consejos prácticos que te ayudarán a lograr este objetivo.
1. Mejorar el aislamiento térmico de la vivienda
Es una de las formas más eficaces de hacer nuestros hogares más eficientes. Aislar las paredes, los suelos y los techos evita pérdidas de calor en invierno, y de aire fresco en verano. Existen varias técnicas para lograrlo; algunas de las más eficacies son insuflar aislantes en la cámara de aire de los tabiques, trasdosar las paredes exteriores y colocar lana mineral o poliestireno, instalar falsos techos con aislante o colocar suelos flotantes con láminas térmicas y antihumedad.
2. Cambiar los electrodomésticos antiguos por unos más eco para reducir el consumo de energía
Los electrodomésticos modernos consumen mucho menos que los de hace años. Para saber cuál es su nivel de eficiencia, lo mejor es acudir a la etiqueta energética. Los mejores son los que tienen clase A, que pueden ahorrar hasta un 50% más que los de clase D, E o F. Ten en cuenta que algunos aparatos, como el frigorífico, funcionan las 24 horas al día; sustituirlos por modelos más actuales es una excelente idea para mejorar la eficiencia energética de la vivienda.
3. Tener un sistema de calefacción del hogar eficiente
La calefacción supone un fuerte consumo energético durante los meses más fríos. Existen sistemas que reducen el gasto de manera sustancial, ahorrando hasta un 70% en las facturas y subiendo la calificación energética de la vivienda. El más eficiente es la aerotermia, que si se combina con suelos radiantes y placas solares puede bajar el consumo casi hasta cero. Las calderas de gas de condensación y los equipos con bomba de calor son también muy eficientes; todos ellos están sujetos a interesantes subvenciones, que ayudan a reducir la inversión.
4. Luz natural
A la hora de mejorar la eficiencia energética de una vivienda, una de las claves pasa por la iluminación. Cuanta más luz natural tenga la casa, menos electricidad consumirá y menos CO2 emitirá al ambiente. No podemos hacer nada para mejorar la orientación, pero sí se pueden colocar cortinas traslúcidas y claras y estores tipo screen. Los tabiques de cristal dejan pasar la luz hacia el interior, ayudando a separar espacios sin cerrar. Y los tubos solares son una excelente medida para llevar la luz natural desde la cubierta hasta las estancias interiores.
5. Reducción en el consumo de agua
Es una de las medidas más fáciles y económicas de implementar. Hoy tenemos a nuestro alcance todo tipo de dispositivos y accesorios para gastar la mitad (o menos) del agua que usamos. Poner aireadores en los grifos, instalar WCs con sistemas de doble descarga, elegir alcachofas de ducha tipo eco o apostar por las griferías termostáticas son soluciones económicas, sencillas y de eficacia probada.
6. Mantener equipos apagados para ahorro energético
El stand-by es una práctica que provoca unas pérdidas energéticas enormes, a nivel global. Los dispositivos permanecen encendidos, y aunque no consumen tanto como cuando están en uso, sí emplean energía para mantenerse activos. Una buena solución es colocar regletas de enchufes anti stand-by: miden automáticamente la corriente, y cuando detectan que el aparato ha entrado en reposo la cortan para apagarlo. En este sentido, también son interesantes los enchufes programables y los termostatos inteligentes.
7. Reformar fachadas
Intervenir en la cara exterior del envolvente de los edificios es una excelente medida para mejorar la eficiencia energética de las viviendas. Normalmente, las reformas suponen aplicar revestimientos aislantes que reduzcan la pérdida de calor, los puentes térmicos y las humedades. Los sistemas más empleados son el aislamiento SATE y las fachadas ventiladas; ambos reducen las pérdidas de energía de los edificios hasta en un 50%.
8. Iluminación LED más eficiente
Las bombillas incandescentes han pasado ya a la historia. Hoy está prohibida su fabricación, distribución y venta, pero son muchos los hogares que todavía las conservan. Es un grave error, ya que consumen cerca de un 90% más que los nuevos dispositivos LED. Cambiar estas bombillas, los halógenos y las lámparas de bajo consumo por soluciones con LED supone una reducción enorme del consumo energético de la iluminación del hogar, y una apuesta decidida por el cuidado del medioambiente.
9. Cambiar la ubicación o material de las ventanas
Cambiar de sitio las ventanas puede ayudar, y mucho, a reducir el consumo de energía en el hogar. El problema es que en la mayoría de las viviendas no es posible realizar este tipo de reformas: los pisos no tienen permiso para abrir nuevos vanos, y en muchas casas adosadas o unifamiliares tampoco es una obra viable. Lo que sí se puede hacer es renovar las ventanas instalando nuevos cerramientos de PVC o aluminio RPT, doble acristalamiento y cámara de aire. Estas reformas pueden bajar el consumo energético hasta en un 60%.
10. Fuentes de energía sustentable
Emplear fuentes de energía renovables es cada vez más habitual en las viviendas. Las placas solares empiezan a poblar tejados y azoteas, permitiendo disfrutar de electricidad limpia y a un coste muy reducido. Un inmueble con placas fotovoltaicas mejora considerablemente su eficiencia energética; si estas se combinan con un sistema de climatización eficiente, iluminación LED y electrodomésticos clase A, la certificación energética de la casa subirá varios niveles.
Ventajas de mejorar la eficiencia energética de la vivienda
Para terminar con esta guía, vamos a resumir las ventajas de mejorar la eficiencia energética de tu vivienda. Te dejarán claro por qué merece la pena apostar por una casas sostenible, y qué beneficios puedes obtener si decides emprender las reformas. ¡Toma nota!
- El consumo de electricidad y gas se reduce hasta en un 70%
- La vivienda emite menos CO2 al ambiente
- Las estancias se vuelven mucho más confortables, acogedoras y silenciosas
- El inmueble se revaloriza, aumentando de precio a la hora de vender o alquilar
- Existen subvenciones que cubren buena parte del presupuesto para las reformas