¿Cómo instalar un lavabo?
¿Quieres darle un aire nuevo a tu baño sin gastar de más? Aprender a instalar un lavabo por tu cuenta puede ser la solución. Quizá pueda parecer un trabajo complicado a primera vista, pero nada más lejos de la realidad, siempre que cuentes con la técnica a seguir. Y aquí te la ponemos en bandeja.
Te explicamos cómo instalar un lavabo desde cero de forma clara y sencilla, desde los materiales que necesitas hasta los trucos para que todo encaje perfecto. Prepárate para ponerte manos a la obra y, lo mejor, presumir de baño nuevo hecho por ti. ¿Comenzamos?
- Materiales y herramientas necesarios
- Cómo instalar un lavabo: preparativos
- Paso a paso: cómo instalar un lavabo
Materiales y herramientas necesarios
Imposible ponerse a colocar un lavabo si de antemano no tienes claro qué materiales y herramientas necesitas, ¿cierto? Así que comenzamos por darte este listado. Toma nota.
➡️ Herramientas:
- Llave inglesa o llave grifa: Para ajustar las tuercas y conexiones de las tuberías y grifo. Es esencial para apretar bien sin dañar las piezas.
- Llave de tubo: Útil para apretar elementos en espacios reducidos, como las conexiones del grifo.
- Destornillador: Para fijar tornillos y soportes del lavabo o del mueble.
- Taladro y brocas: Para hacer agujeros en la pared si el lavabo va suspendido o para instalar anclajes.
- Nivel de burbuja: Para asegurarte de que el lavabo queda perfectamente recto. Un lavabo inclinado puede causar problemas de drenaje.
- Cinta métrica: Para tomar medidas exactas y marcar dónde irá cada elemento.
- Sierra para tubos: Si necesitas cortar la tubería de desagüe para adaptarla al nuevo lavabo.
- Llave Allen: Algunas fijaciones de lavabos modernos requieren este tipo de llave.
➡️ Materiales:
- Lavabo con sujeción o mueble de soporte: Elige uno que se adapte al espacio y estilo de tu baño. Te aconsejamos antes de comprarlo, midas bien el espacio disponible y verifiques las conexiones tanto de agua como de desagüe.
- Grifo compatible con el lavabo: Verifica que los orificios del lavabo sean compatibles con el grifo elegido.
- Sifón y tuberías de desagüe: El sifón es vital para evitar malos olores en el baño.
- Conexiones flexibles para el agua caliente y fría: Facilitan la instalación y permiten adaptarse mejor al espacio.
- Tacos y tornillos (si el lavabo va fijado a la pared): Usa tacos resistentes al peso del lavabo.
- Masilla de silicona o sellador: Para evitar filtraciones de agua entre el lavabo y la pared o el mueble.
- Cinta de teflón: Asegura las roscas y evita fugas en las conexiones de agua.
- Cubeta o recipiente: Para recoger el agua residual al desmontar el lavabo anterior o durante las pruebas.
Cómo instalar un lavabo: preparativos
Antes de comenzar la instalación, hay ciertos preparativos que deberías tener en cuenta porque te van a facilitar el trabajo y te ayudarán a prevenir problemas como un escape de agua indeseado o malos olores procedentes del desagüe.
✔️ Cierra la llave de paso del agua
Antes de manipular las tuberías, cierra la llave de paso del agua para evitar fugas y accidentes. Si no hay una llave independiente para el lavabo, cierra la llave general de la vivienda.
Después, abre el grifo del lavabo para asegurarte de que no queda agua en las tuberías y liberar cualquier presión acumulada.
✔️ Retira el lavabo anterior (si es necesario)
Si estás sustituyendo un lavabo viejo, empieza por desmontar el grifo y el sifón aflojando las conexiones con la llave inglesa. Desatornilla los soportes o fijaciones que sujetan el lavabo a la pared o al mueble.
Ahora desconecta las mangueras de agua y coloca un cubo debajo para recoger el agua que pueda quedar. Solo te queda limpiar bien la zona, eliminando restos de silicona, suciedad o humedad. Así te aseguras de que el nuevo lavabo se fije correctamente y quede bien sellado.
✔️ Marca las posiciones del nuevo lavabo
Mide y marca en la pared la altura a la que irá el lavabo. Ten en cuenta que la altura estándar suele ser de 85 cm desde el suelo hasta la parte superior del lavabo, pero puedes ajustarla según tu comodidad o las características de tu baño.
Si el lavabo se fija a la pared, marca la ubicación de los soportes y los puntos de fijación con un lápiz. Y si tienes un mueble para el lavabo, colócalo provisionalmente para comprobar que todo encaje bien.
En esta labor, el nivel de burbuja es tu mejor aliado para confirmar que todo quede recto. Asimismo, comprueba que las tomas de agua y desagüe estén bien ubicadas y haz las adaptaciones necesarias antes de instalar.
Paso a paso: cómo instalar un lavabo
Ahora es cuando todo este asunto se pone interesante. Toca ponerse en la piel de un fontanero profesional y desplegar tus dotes de manitas en casa. ¡Venga! Que con este paso a paso lo tienes chupado.
1. Instala el grifo antes de colocar el lavabo
Es más fácil colocar el grifo antes de fijar el lavabo a la pared o al mueble. Así que comienza por atornillar el grifo en los orificios del lavabo y conecta las mangueras flexibles que llevarán el agua caliente y fría.
Seguidamente, asegura bien las tuercas con una llave inglesa, pero sin apretar demasiado para evitar dañar las roscas o el lavabo. Aplica cinta de teflón en las roscas de las mangueras para evitar fugas.
2. Fija el lavabo a la pared o al mueble
Si el lavabo es suspendido, taladra los agujeros en la pared siguiendo las marcas que hiciste previamente. Coloca los tacos y aprieta los tornillos que sujetarán el lavabo.
Si va sobre un mueble, asegúrate de que la superficie esté nivelada antes de fijarlo. Puedes atornillarlo al mueble o simplemente colocarlo y sellarlo con silicona. Ahora aplica masilla de silicona en la parte trasera del lavabo para un mejor sellado y estabilidad, especialmente si va contra la pared. Es importante que no aprietes demasiado los tornillos para evitar que la cerámica se agriete.
3. Conecta el desagüe y el sifón
Es el momento de instalar el sifón en la salida de desagüe del lavabo. Antes de nada, coloca un cubo debajo del sifón mientras haces la instalación para recoger el agua que pueda quedar al probar el sistema.
Bien, ahora ajusta bien las tuercas (asegúrate de que las juntas estén en su lugar) y conecta el sifón a la tubería de desagüe de la pared o el suelo. Si es necesario, corta la tubería para ajustarla con una sierra para tubos. Revisa que todas las conexiones estén bien apretadas para evitar fugas.
4. Conecta las mangueras del agua al grifo
Une las mangueras flexibles del grifo a las tomas de agua caliente y fría. Confirma que cada manguera va a su correspondiente conexión (caliente a la izquierda, fría a la derecha). Ayúdate de la llave inglesa para apretar las conexiones, pero sin forzarlas demasiado. En caso de que observes que conexión pierde agua, aplica más cinta de teflón en las roscas y vuelve a apretar.
5. Aplica el sellado final
Aplica un cordón de silicona en las juntas donde el lavabo se une a la pared o al mueble. Para ello, emplea una espátula o el dedo humedecido en agua con jabón para alisar la silicona y dar un acabado limpio. Es fundamental que dejes secar al menos 24 horas antes de usar el lavabo para asegurar que el sellado sea efectivo.
Ahí van un truco, coloca cinta de carrocero a los lados antes de aplicar la silicona para un acabado más limpio y retírala antes de que seque.
6. Realiza una prueba de funcionamiento
¿Habrá quedado todo en su sitio? Es el momento de averiguarlo. Abre la llave de paso del agua y deja correr el agua por el grifo. Revisa que no haya fugas en las conexiones del grifo, las mangueras o el sifón. Además, te aconsejamos llenar el lavabo con un poco de agua y deja que se drene para comprobar que el sifón funcione bien y no haya pérdidas.
¿Fuga a la vista? Tranquilidad porque tiene fácil solución. Basta con apretar las conexiones o aplicar más cinta de teflón donde sea necesario.