DIY: Cómo forrar un armario empotrado paso a paso
Si quieres saber cómo forrar un armario empotrado para evitar problemas de humedad u olores y darle un aspecto mucho más atractivo, ¡no te pierdas este artículo! Te contamos cómo hacerlo paso a paso, y el equipo de herramientas y materiales que necesitarás. No lo dudes: es más fácil de lo que piensas.
- Materiales y herramientas necesarios
- ¿Cómo forrar un armario empotrado paso a paso?
- Beneficios de forrar un armario empotrado
¿Cómo forrar un armario empotrado? Es la pregunta del millón para muchas personas que se acaban de comprar un piso. En la mayoría de los casos, estos elementos se presentan sin forrar, con las paredes de obra (como las de la vivienda). Se trata de un inconveniente real, ya que las paredes pueden generar problemas de humedad, moho, olores o desprendimiento de polvo.
Por eso, forrar los armarios empotrados es uno de los primeros trabajos a realizar en una vivienda. Son muchos los propietarios que deciden contratar a carpinteros profesionales, una buena solución si los armarios son grandes o en la casa hay varios. Pero también es un trabajo que puedes realizar tú mismo con los materiales y las herramientas adecuados, y siempre que tengas algo de experiencia en carpintería.
¿Te animas a forrar tus armarios? Con esta guía te quedarán perfectos.
Materiales y herramientas necesarios
A la hora de forrar un armario empotrado, es importante hacerse con el material adecuado. Son muchas las personas que deciden hacerlo con tableros de madera contrachapada, un material que no lleva acabado alguno. Estos tableros pueden causar problemas, ya que absorben la humedad y son difíciles de limpiar. Si los eliges, tendrás que aplicar dos manos de barniz para protegerlos
Lo más interesante en estos casos es escoger tableros laminados, muy resistentes y fáciles de limpiar. Hoy existen acabados muy atractivos, incluso con efecto textil, perfectos para proteger la ropa y dar estilo al interior de nuestro armario.
Estos son los materiales y herramientas que necesitarás para el trabajo:
Materiales
- Tableros laminados de 10 mm de espesor cortados a medida y canteados
- Adhesivo de montaje
- Clavos largos y resistentes
- Silicona del color de los tableros
Herramientas
- Metro
- Lápiz
- Martillo
- Mazo de goma
- Pistola de silicona
- Escalera
¿Cómo forrar un armario empotrado paso a paso?
El primer paso, incluso antes de ir a por los materiales, es (lógicamente) medir tu armario por el interior. Solo así podrás saber con exactitud las medidas de los tableros que necesitarás para forrar cada panel. Lo mejor es encargar tableros canteados: el canto protegerá el material y lo mantendrá libre de humedad y deformaciones. Sigue estos pasos para forrar tu armario empotrado con resultados "de profesional":
1. Haz el despiece de los tableros
Empieza midiendo el suelo y resta el grosor de los laterales de los cantos más largos. Resta también el grosor de la trasera de los mas cortos. Del resultado restando 0,5 cm más de cada lado: este margen te permitirá encajar bien los tableros, sin que se queden atascados. Si te apetece, también puedes forrar el suelo con un pavimento vinílico en rollo, con linóleo, moqueta de fibras vegetales... Si eliges esta opción, el suelo deberá ser lo primero que coloques.
Mide el techo y resta 0,5 cm de cada lado.
En la trasera, mide el panel. En altura, réstale el grosor del techo. Si los tableros tienen 1 cm de espesor, tendrás que restarle 2 cm en total. Además, sobre el resultado tendrás que restar los 0,5 cm de cada lado necesarios para poder manipular la pieza.
Para los laterales, mide y resta en altura el grosor del techo. Réstales del ancho el grosor de la trasera. De nuevo, resta los 0,5 por lado del resultado final.
Si el armario tiene embocaduras (los paneles que cierran la parte delantera cuando la apertura es más estrecha que el fondo), mídelas y réstales las mismas cantidades que a los laterales.
2. Empieza a forrar el armario por el techo
Para esta parte del trabajo necesitarás ayuda. Pon la pistola de silicona, aplica adhesivo de montaje abundante en la parte posterior del tablero destinado al techo. Colócalo en su lugar y golpéalo suavemente con el mazo por toda la superficie para expandir el adhesivo. Pide a alguien que lo sujete en su lugar y clava unos clavos largos y fuertes en los laterales, justo debajo de las esquinas y la parte posterior del tablero. La función de estos clavos es sujetarlo mientras el adhesivo se seca; cuando quede fijado, los podrás retirar con unas tenazas y proseguir con el forrado.
3. Reviste la trasera, los laterales y las embocaduras
Para fijar la trasera, aplica de nuevo adhesivo en la cara posterior. Apoya el canto inferior en el suelo y empújala hacia la pared, colocándola en su sitio. Golpea con el mazo y sigue el mismo proceso para fijar los laterales y las embocaduras. Deja secar el adhesivo antes de continuar.
Un consejo: si vas a revestir el suelo con vinilo en rollo, linóleo o cualquier material flexible, hazlo antes de forrar el resto del armario. Así, los tableros ocultarán los bordes del suelo y quedará perfecto.
4. Coloca el suelo y rellena las juntas
Para terminar de forrar el armario empotrado, encaja el tablero correspondiente al suelo en la parte inferior. Aplica cola y coloca el tablero, insertando el canto posterior y los laterales por debajo de los paneles. Para terminar, rellena las juntas con silicona del color de los tableros; protegerás el interior de la humedad y el efecto será mucho más limpio.
Hazlo así: pega cinta de carrocero a ambos lados de la junta y aplica la silicona. Ponte un guante de látex o goma, moja el dedo en jabón lavavajillas y alisa el cordón. Retira la cinta, ¡y perfecto!
Beneficios de forrar un armario empotrado
Ahora que ya sabes cómo forrar un armario empotrado, anímate a ponerte manos a la obra. Dependiendo del tamaño, puedes tardar entre una mañana y dos días, sin incluir los tiempos de secado. No dudes en pedir ayuda: la necesitarás para colocar el techo y los paneles más grandes, y tardarás la mitad en terminar el trabajo.
¿Qué ventajas tiene forrar el interior de un armario? Te las contamos:
- Evitarás que la humedad de la pared alcance a la ropa. Aunque no haya humedades en la vivienda, los espacios cerrados generan olores y pueden terminar favoreciendo la aparición de moho, manchas... Forrar el armario prevendrá estos problemas.
- Protegerás tus prendas del polvo. La pintura de la pared puede acumular polvo, que terminará depositándose en tus prendas. No lo permitas: es una fuente de alergias, ácaros...
- Facilitarás la limpieza del interior. Si utilizas tableros laminados para forrar tu armario empotrado, podrás limpiarlos fácilmente con una bayeta húmeda.
- Quedará mucho más estético y elegante. Un armario bien forrado es mucho más atractivo que uno con las paredes desnudas. Anímate a añadir luces LED (las hay sin cables, con cargador USB y sensor) y el efecto será... ¡De película!