Cómo filtrar el agua del grifo en casa
Es uno de los bienes más preciados que poseemos, necesario para nuestro organismo y para infinidad de tareas domésticas y rutinas personales. Desde cocinar, a fregar los platos o darnos una ducha relajante. Cada vez estamos más concienciados de lo importante que es consumirla libre de metales pesados. Por eso, ¿alguna vez te has preguntado cómo filtrar agua en casa? Te contamos las distintas técnicas que hay para que disfrutes cuanto antes de sus ventajas. Es sencillísimo.
- Ventajas de filtrar el agua del grifo en casa
- Cómo purificar el agua del grifo
- Purificar agua por ebullición o con productos químicos
- ¿Por qué es mejor tomar agua purificada o filtrada?
Ventajas de filtrar el agua del grifo en casa
Abrir el grifo de casa para beber agua no siempre es sinónimo de que sea una experiencia agradable, lo normal es que contenga una serie de componentes que alteran su sabor propio. Desde cal, a metales pesados, sedimentos y el cloro para potabilizarla y evitar infecciones. En España, dependiendo de la región geográfica donde vivamos, el agua posee distintas calidades y sustancias y eso hace que sea más o menos recomendable para el consumo propio.
Aprender a purificarla es la mejor alternativa, así nos aseguramos de beber un agua pura y llena de beneficios. No hay que olvidarse de que el ser humano es 70% de este elemento y que sin él no podemos sobrevivir. Además, esta opción conlleva otras ventajas colaterales, como evitar el uso de soluciones embotelladas, permitiéndonos ahorrar y evitar el consumo de envases de plástico. Un gesto tan importante para velar por la salud del planeta.
Una de las principales ventajas de empezar a plantearnos cómo filtrar agua en casa cuanto antes, es que el sabor y la calidad de nuestros alimentos al ser cocinados mejorarán. Otro beneficio inmediato es la eliminación de la cal, sobre todo la que hay en ciudades próximas al mar, donde el agua es demasiado caliza. Aunque sea apta para ser bebida, en ocasiones puede sentarnos mal cuando no estamos demasiado acostumbrados. En la ducha, filtrar este tipo de agua mediante filtros específicos supone olvidarnos del picor que suele producir sobre la piel.
Ahora bien, ¿cómo filtrar agua en casa? Se trata de una tarea muy sencilla y por lo general rápida de llevar a cabo. Tan solo implica optar por algunos de los sistemas de filtración que existen en el mercado, o plantearnos métodos más caseros y naturales.
Cómo purificar el agua del grifo
Uno de los métodos más extendidos para desinfectar el agua de casa que bebemos a diario es a través de diferentes sistemas de filtración. Son muy eficaces, duraderos y sencillos de poner en práctica sin complicarnos la vida. Para lograrlo incluyen filtros que pueden ser de distintos materiales y separan los microorganismos que suele haber en ella y son perjudiciales para nuestra salud. El principal requisito a cumplir para que funcionen correctamente es cambiarlos cuando el fabricante recomiende hacerlo.
Fabricados en tela, cerámica, carbón activado o arena, cada material posee ciertas particularidades cuando actúa en el proceso de filtrado que conviene saber de antemano a la hora de comprar alguno. Por ejemplo, los más solicitados suelen ser los de carbón activado porque garantizan eliminar el mal olor, el cloro y sabores intensos. ¿Quieres saber cómo filtrar el agua que bebes y qué opciones existen en el mercado?:
- Cartuchos filtradores. Su instalación, mediante una sencilla fijación, incluye un portafiltros en la salida del agua y varios a lo largo del trayecto. Pueden colocarse directamente al grifo (su vida útil suele ser de 3 a 6 meses, en función del uso y de la dureza del agua) o bien bajo el fregadero. Esta última opción es más ventajosa porque funciona de manera ininterrumpida las 24 horas del día.
- Jarras purificadoras. Las hay con diferente capacidad y son muy cómodas y eficaces, pues filtran alrededor del 90% de los residuos que hay en el agua potable (desde bacterias a partículas minerales). Pero requieren cambiar el filtro a menudo, lo ideal es al mes, y una limpieza periódica del interior de la jarra con agua libre de sustancias.
- Dispositivos de purificación por ósmosis. Pensados para se adaptados debajo del fregadero mediante el montaje de un kit, este sistema de filtrado por ósmosis es el más eficaz ya que garantiza un alto nivel de pureza en el agua de beber o cocinar. Su mantenimiento es más costoso y complejo: los filtros anualmente y la membrana cada dos o tres años.
- Purificadores portátiles. Una solución muy cómoda para disfrutar de agua purificada en cualquier lugar, ya que funciona sin electricidad ni ningún tipo de instalación, solo con la gravedad. Además no solo filtra agua del grifo, también la de la lluvia.
El agua de la ducha también puede beneficiarse de filtros especiales que garantizan reducir cloro, cal y, de paso, economizar en nuestro consumo diario de agua. Tenlo en cuenta.
Purificar agua por ebullición o con productos químicos
Ante la pregunta de cómo filtrar agua en casa, ¿te has planteado que también puedes recurrir a métodos caseros y naturales? Una de las técnicas más antiguas y tradicionales consiste en hervir el agua entre 15 a 30 minutos a una temperatura elevada para asegurarnos de eliminar casi por completo a los microorganismo (aunque algunos soportan los 120º C). Sin embargo, con él se pierde una alta concentración de sales minerales ante el proceso de evaporación que experimenta el agua.
El sol también puede ser un excelente purificador natural del agua porque los rayos UV son capaces de actuar como un eficaz método (SODIS) de desinfección de virus y bacterias, eliminan a los microorganismos desde su ADN. La forma más sencilla de ponerlo en práctica en casa consiste en llenar una botella transparente de agua con tapa y dejarla expuesta al sol durante todo un día como mínimo. El tiempo invertido necesario dependerá de las condiciones climatológicas y de la exposición solar de la zona geográfica donde vivas.
Otras alternativas cuando decidimos cómo filtrar agua en casa para beberla purificada son los tratamientos con productos químicos naturales como el cloro y el yodo. En el mercado están disponibles en formato pastilla o en versión líquida y su aplicación no implica ninguna complicación. Tan solo seguir las recomendaciones indicadas por el fabricante en función de la cantidad de agua en cuanto a dosis y tiempos de espera.
¿Por qué es mejor tomar agua purificada o filtrada?
Nuestra salud se beneficia notablemente cuando decidimos beber agua filtrada en casa porque su nivel de impurezas es mínimo y está libre de un gran número de sustancias contaminantes. Desde residuos de cloro que pueden perjudicar a nuestra flora intestinal y al sistema inmunológico, a las partículas de metales pesados inevitables que hay en las cañerías y la presencia de cal.
En definitiva, nos aseguramos de estar hidratados de una forma más sana, pues se absorbe mejor, sin que este tipo de sustancias que el cuerpo no elimina se acumulen en el organismo. Purificar el agua de la red de nuestra instalación doméstica sin prescindir de sus minerales es fácil de conseguir. Solo hay que optar por el sistema de filtración que más nos convenza y se ajuste a nuestro presupuesto para disfrutar las 24 horas del día.
Quizá en un futuro nos planteemos la instalación de una depuradora de agua en casa para tratamientos residuales si hemos decidido irnos a vivir a una vivienda unifamiliar. Los beneficios de beber agua purificada en nuestro hogar son numerosos, sin pasar por alto que diremos adiós definitivamente a los productos envasados. Nuestra economía doméstica lo notará y contribuiremos a reducir el consumo de plástico tan perjudicial para el planeta.