Cómo elegir techos: materiales, diseños y recomendaciones
No todos los techos son iguales. Los hay continuos, técnicos, de escayola, de cartón yeso, metálicos, etc. ¿Cómo elegir los techos más indicados para cada estancia de nuestra casa? Depende de factores muy diferentes, aunque las diferencias a veces son sutiles. Vamos a ver en detalle qué tipos hay y qué debemos tener en cuenta antes de tomar una decisión.
- Factores a tener en cuenta para la instalación de techos
- Falsos techos
- Techos registrables
- Techos continuos
- Techos desmontables
Factores a tener en cuenta para la instalación de techos
El techo es una de las partes más visibles del interior de los inmuebles. Tiene una función estética importante, pero a veces también práctica. Por eso, en su elección hay que tener en cuenta multitud de factores. ¿Cuáles son los más relevantes? Vamos a verlo:
- Interior o exterior: es el aspecto que más influye a la hora de elegir los materiales del techo. No todos resisten por igual las condiciones meteorológicas, lo que limita la elección en el caso de espacios abiertos al exterior como puede ser una terraza.
- Aislamiento: los techos pueden servir de aislamiento térmico y acústico para el hogar. Para cubrir estas necesidades, deben incorporar materiales específicos.
- Protección contra fuego o a la humedad: son dos características especiales que deben tener los techos en cierto tipo de locales o en estancias como cocinas o cuartos de baño.
- Estética: los techos pueden tener acabados muy diferentes para adaptarse al ambiente o estilo de nuestros hogares. Esos acabados dependen en buena medida del material que elijamos para revestir el techo (pladur o escayola, acero, madera, etc.)
- Acceso instalaciones: en determinados casos podemos necesitar tener fácil acceso a las canalizaciones de agua o a la instalación de electricidad y no todos los techos lo facilitan, como veremos a continuación.
Más allá de estas características, fundamentales en la elección del tipo de techo y del material, hay otros condicionantes, más centrados en su construcción. El más importante son las dimensiones de los techos, porque es el aspecto que condicionará el replanteo y la distribución de las cargas.
Falsos techos
Los falsos techos son aquellos que se colocan separados del forjado o del techo de obra. Sus funciones son muy diferentes:
- Por lo general, su función es la de ocultar o proteger instalaciones de fontanería, electricidad o aire acondicionado.
- También es habitual que se coloquen para aislar de ruidos o mejorar los niveles de eficiencia energética de los inmuebles, en cuyo caso se deben calcular previamente las necesidades de aislamiento para elegir el más adecuado.
- En otras ocasiones, esos falsos techos tienen una función simplemente decorativa, para lo que se utilizan materiales que van desde el pladur hasta la madera, el vinilo acrílico o el metal en diferentes acabados.
- Además, se pueden instalar para rebajar la altura de techos excesivamente altos, como ocurre en viviendas antiguas.
Según las necesidades o la función del falso techo, se puede elegir entre dos tipos:
- Falsos techos registrables
- Falsos techos continuos
Techos registrables
Este tipo de falsos techos se montan en una estructura metálica portante que se ancla al forjado o al techo de obra. Sobre esa estructura se colocan paneles cuadrados o lamas, según el proyecto. Estos pueden ser de diferente material y, además, es sencillo retirarlos y volverlos a colocar con gran facilidad.
La función de los techos registrables suele ser la de ocultar instalaciones, pero dejando un acceso fácil para trabajos de reparación o ampliación. Por ello, son más comunes en locales y establecimientos comerciales que en casas. En viviendas, lo más común es instalar el falso techo desmontable en el baño, en garajes, bodegas y, en ocasiones, en porches.
Ventajas y desventajas de la instalación de un techo registrable
Los falsos techos registrables o técnicos son los más versátiles. ¿Qué ventajas ofrecen? Estas son algunas que debes tener en cuenta:
- Fácil instalación: las estructuras portantes se colocan con rapidez y sin generar polvo ni escombros. Tras ello solo queda colocar las placas, que tienen medidas estándar.
- Accesibilidad: es la mayor ventaja frente a otro tipo de techos. En caso de avería o de tener que realizar cualquier trabajo en las instalaciones, con esta opción no es necesario romper el techo, basta con retirar las planchas y volverlas a colocar cuando se haya terminado.
- Variedad de modelos en el mercado: permite adaptarse sin problemas a un diseño muy específico o al estilo de la estancia o local, ya que las placas se fabrican en diferentes materiales, texturas y color.
También tienen algún inconveniente, sobre todo a nivel estético, puesto que la estructura queda en parte a la vista o, si no lo está, sí se ven espacios entre las placas. Por este motivo, en viviendas este tipo de techos es menos habitual y, por lo general, se coloca en forma de lamas.
Tipos de techo registrable
Los techos registrables se diferencian fundamentalmente por el material en el que estén fabricadas las placas. De esta forma, es posible diferenciar las siguientes posibilidades:
- Yeso laminado o pladur: de todas las opciones, es la más económica. Existen productos con características especiales para diferentes necesidades, de manera que puede ser hidrófugo (revestido con policloruro de vinilo), ignífugo (mezclado con fibra de vidrio) o incorporar elementos aislantes (en combinación con fibras minerales).
- Fibra mineral: son placas que resisten bien humedad y calor y que también tienen propiedades aislantes. Es un material apto para la instalación de un falso techo en baño.
- Fibra de vidrio: es incombustible, por lo que estas placas son las indicadas en ambientes con riesgo de incendio. En líneas generales, ofrecen buena durabilidad, resistencia y aislamiento sonoro.
- Metal: especialmente aluminio. Son placas ligeras, de fácil limpieza y que se pueden instalar sin problemas en estancias húmedas y espacios exteriores como porches, terrazas o pérgolas en el jardín. Es una buena opción para un techo desmontable en el baño, tanto por su resistencia y durabilidad como porque en ellas no puede aparecer moho.
- Madera natural y aglomerados de madera: destacan por su acabado estético, por ello, uno de sus usos principales son techos decorativos.
Techos continuos
Se montan en una estructura metálica anclada al techo original o forjado. La diferencia con los techos registrables es que las planchas, de escayola o de cartón yeso, se atornillan a ella y las juntas se cubren con pasta o cinta para igualar la superficie. Esto significa que no se pueden desmontar y colocar de nuevo. En caso de necesidad habría que romper la placa y repararla con posterioridad.
Otra diferencia respecto a los registrables es que este tipo de techos sí requieren de un mantenimiento mínimo para que se mantengan en perfectas condiciones, sobre todo en lo que se refiere a pintura.
Ventajas y desventajas de las placas de cartón yeso
Las placas de cartón yeso, las más habituales en techos continuos, ofrecen algunas ventajas que conviene tener en cuenta:
- Estética: es, sin duda, la mayor ventaja. Este tipo de placas en techos continuos permite infinidad de acabados, por ejemplo, para empotrar iluminación ambiental, hacer techos a diferentes alturas o hacer estructuras decorativas.
- Características especiales: las placas de cartón yeso se fabrican en diferentes grosores, además de que pueden ser ignífugas, hidrófugas y aislantes.
- Obra seca: el trabajo se realiza con rapidez, puesto que no necesita tiempo de secado.
En lo que respecta a los inconvenientes, en el caso de techos continuos, el principal es la necesidad de romper para acceder a las instalaciones que cubren. Su resistencia, por otra parte, es inferior en algunos casos que la de otros materiales que también se emplean en otros tipos de techos.
Tipos de techos continuos más habituales
Los techos continuos se diferencian, al igual que los registrables, por el material con el que están fabricados. Elegir uno u otro dependerá de las necesidades que se quiera cubrir con ellos y la elección influirá en el presupuesto:
- Escayola: es el material más tradicional. Su precio es más económico pero no ofrece aislamiento.
- Cartón yeso estándar: de diferentes grosores, es el que se emplea cuando no son necesarias prestaciones especiales. En cualquiera de los casos, la calidad es un factor importante.
- Techos acústicos: se construyen con placas de cartón yeso que alcanzan niveles de absorción de ruidos de hasta el 65 %.
- Techos hidrófugos: se emplean planchas de cartón yeso resistentes a la humedad. Son las que se colocan en baños y cocinas.
- Techos ignífugos: ofrecen gran resistencia al fuego. Estos techos son más habituales en establecimientos de hostelería, cuartos de contadores, salas de máquinas, etc.
Techos desmontables
Este tipo de techos son en realidad techos técnicos o registrables. La diferencia entre ambos es mínima. Mientras que en los primeros se guarda un espacio mínimo de 20-25 cm con la cubierta o forjado, en los desmontables esa distancia no existe. Esto impide que se puedan ocultar canalizaciones o registros de cualquier tipo, pero se pueden instalar para ocultar defectos en la superficie del techo original, vigas, humedades, etc.
Es decir, todos los techos registrables son desmontables, sin embargo, no todos los desmontables se pueden considerar techos técnicos.