Cómo elegir las mejores energías renovables para tu hogar y reducir tu huella de carbono
La naturaleza nos ofrece fuentes de energía inagotables y no contaminantes, claves para garantizar el futuro de nuestro planeta. El desarrollo de la tecnología solar y eólica nos permite producir electricidad para nuestros hogares, rebajar la huella de carbono y contribuir a un mundo más sostenible. En definitiva, elegir energías renovables siempre es una gran decisión.
- ¿Cómo elegir el sistema de energía renovable adecuado para mi casa?
- ¿Por qué elegir energías renovables?
- Aplicaciones de las soluciones solares y eólicas
- Funcionamiento de los sistemas de uso doméstico
- Cuidado y mantenimiento de las instalaciones de energía renovable
¿Cómo elegir el sistema de energía renovable adecuado para mi casa?
Las energías renovables son, hoy por hoy, la alternativa al petróleo y derivados, al gas y al carbón, responsables de gran parte de los gases de efecto invernadero y del cambio climático. El camino hacia la transición ecológica, hacia una menor dependencia de los combustibles fósiles, ya está abierto y a nivel doméstico podemos poner nuestro grano de arena.
Elegir energías renovables es elegir fuentes de energía limpias y sistemas eficientes y sostenibles para nuestro hogar. Pero antes de nada conviene tener una pequeña idea de qué son y qué tipos existen:
- Energía solar: la más extendida a nivel doméstico. Puede ser térmica (para generar agua caliente tanto para uso doméstico como para sistemas de calefacción) o fotovoltaica (generan electricidad a partir de la luz solar).
- Energía eólica: se aprovecha de la energía cinética generada por las corrientes de aire.
- Energía geotérmica: produce energía a partir del calor acumulado en capas profundas de la tierra.
- Energía hidráulica: genera electricidad a partir del movimiento de masas o cursos de agua, es decir, de la fuerza de los ríos, mareas y olas.
- Biomasa: la energía se obtiene gracias a la combustión de productos y residuos vegetales, así como de materia orgánica.
- Biocarburantes: biodiésel o bioetanol, que se obtienen a partir de grasas de origen vegetal en el primer caso y de alcohol vegetal en el segundo.
¿Qué influye en la elección?
Elegir un sistema u otro dependerá de factores diferentes. Pero siempre hay que tener en cuenta que para producir electricidad a nivel doméstico los más viables son los que tienen que ver con la energía solar y la eólica. ¿Qué factores son esos?
- Clima: radiación solar promedio y viento en el lugar en el que se va a instalar el sistema de energía renovable es fundamental. Es cierto que los equipos son cada vez más eficientes y, por ejemplo en el caso de energía eólica son capaces de funcionar con niveles de viento muy bajos, pero aun así hay que tenerlo presente.
- Espacio disponible y localización: los paneles solares necesitan una superficie adecuada y lo suficientemente amplia que, además, no tenga sombras. Los aerogeneradores no necesitan apenas espacio, pero sí estar instalados en un punto en el que las corrientes de aire no encuentren obstáculos.
- Necesidades: número de aparatos que hay que alimentar, frecuencia de uso o si lo que se necesita es un equipo portátil.
- Coste: cualquiera de las soluciones ofrece niveles de rendimiento y eficiencia elevados. Pero el presupuesto de placas solares o aerogeneradores puede variar sensiblemente, no solo según el tipo de energía, también según el tipo de aparato o paneles solares que elijas.
¿Por qué elegir energías renovables?
La preocupación por la sostenibilidad del planeta, por reducir las emisiones y por rebajar la huella de carbono llega a todos los ámbitos. Según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), del total del consumo energético de una vivienda en España, un 35 % corresponde a electricidad, un 24,9 % a gas natural y un 22,1 % a derivados del petróleo.
Parte de ese consumo, y con ello de las emisiones que genera su producción, se puede evitar con las energías renovables. Para hacerse una pequeña idea de lo que supone, una instalación de autoconsumo de energía solar fotovoltaica de 70 kWp se evita lanzar a la atmósfera más de 76 toneladas de CO2 al año.
La preservación de medio ambiente es, por tanto, el motivo principal para optar por las energías renovables. Pero hay otras ventajas por las que merece la pena apostar por ellas:
- Son energías limpias, pero también inagotables, es decir, se regeneran de manera natural independientemente del uso que de ellas se haga para obtener electricidad.
- Son la alternativa a la red de suministro eléctrico convencional en aquellas zonas aisladas a las que este no llega.
- El retorno de la inversión se consigue en un plazo medio de seis años, aunque puede variar según el consumo.
- Aunque la inversión inicial puede ser elevada, hay que tener en cuenta las subvenciones que instituciones públicas conceden para la instalación de este tipo de sistemas.
- Cabe la posibilidad de volcar a la red los excedentes y obtener una compensación económica por ello.
- Contar con equipos de generación eléctrica a partir de energías renovables incrementa el valor de mercado de una vivienda.
Aplicaciones de las soluciones solares y eólicas
Las aplicaciones de los sistemas de generación de electricidad mediante energía solar y eólica son en la actualidad muy diversas y a diferente escala:
- Los equipos con menor capacidad para generar electricidad se pueden emplear en usos que van desde la recarga de pequeñas baterías o dispositivos electrónicos a alimentación de equipos que no requieren mucha energía, como puertas de garaje o iluminación exterior.
- Equipos por encima de 700 W ya son capaces de alimentar pequeños electrodomésticos y herramientas, también iluminación. En este apartado, por ejemplo, se incluyen los kits solares que se instalan en autocaravanas o pequeñas embarcaciones. Pueden ser solares, eólicos o híbridos.
- Instalaciones por encima de 1500 W pueden alimentar grandes electrodomésticos o aparatos que requieran de mayor potencia. En este apartado se engloban las instalaciones para el autoconsumo, tanto solares como eólicas o híbridas.
Funcionamiento de los sistemas de uso doméstico
El funcionamiento es distinto según se trate de energía solar o eólica. Y, dentro de la primera, también hay diferencias.
- Paneles solares fotovoltaicos: su funcionamiento se basa en placas formadas por células que captan los rayos solares y los transforman en electricidad. En el caso de instalaciones para autoconsumo, hay que tener en cuenta que esa corriente es continua, de modo que necesitan un inversor para transformarla en alterna. Si hay excedente se puede almacenar en baterías solares o exportarlo a la red.
- Paneles solares térmicos: en este caso calientan agua. El colector puede ser tanto de placas planas como de tubos de vacío. Recogen el calor del sol y lo transmiten a un fluido caloportador que llega a un acumulador de agua donde se produce un intercambio de temperatura. El agua del acumulador se puede emplear para ACS o para circuitos de calefacción.
- Aerogeneradores: son equipos dotados de hélices que se mueven con el viento, captan la energía cinética y transforman ese movimiento en energía eléctrica gracias a un generador. Pueden contar con baterías y también se pueden combinar con equipos de energía solar.
Cuidado y mantenimiento de las instalaciones de energía renovable
Los equipos que se aprovechan de las energías renovables no solo ayudan a rebajar la factura energética. Frente a otros sistemas que se usan, por ejemplo, para calefacción, tienen otra ventaja que repercute directamente en el bolsillo: apenas necesitan mantenimiento para que se mantengan en perfecto estado y funcionen sin problemas durante muchos años.
El cuidado básico consiste en realizar las revisiones periódicas que el fabricante indique, incluyendo no solo el aerogenerador y las placas, también los controladores de carga, las baterías si las hay, las conexiones y los inversores.
En el caso de los paneles solares, conviene limpiarlos cada varios meses con agua y un jabón neutro. Además, hay que revisar si tienen algún desperfecto o hay zonas de sombra. Se trata de evitar y evitar la aparición de los llamados “puntos calientes”, que pueden afectar al rendimiento de las placas.
Los aerogeneradores, por su parte, necesitan revisiones para asegurarse de que las turbinas funciona perfectamente y engrasarlas si fuera necesario, limpiar las palas y la góndola, y asegurarse del buen estado de los rodamientos.