Cómo elegir el tipo de caldera más eficiente para tu hogar
Saber qué caldera elegir es una de esas decisiones importantes para cualquier hogar. No podemos olvidarnos de que las calderas son uno de los elementos principales en las instalaciones de calefacción. Además, son esenciales para conseguir agua caliente en los hogares. Teniendo en cuenta que aproximadamente el 65% de los equipos que hay actualmente en España son ineficientes, por ser de clase energética C o inferior. Es importante saber las diferentes opciones que podemos encontrar en el mercado para elegir la que mejor se ajuste a nuestras necesidades y proceder a la instalación de una caldera que sea más eficiente y de mejor servicio.
- Tipos de caldera
- ¿Qué tener en cuenta para elegir una caldera?
- ¿Qué potencia debe tener mi caldera?
- Rendimientos de la caldera de gas
- ¿Qué tipos de encendido puede tener una caldera?
Tipos de caldera
Para responder a la pregunta “¿Qué caldera elegir?”, lo primero que debemos conocer son los diferentes modelos o tipos de caldera que existen. Además, hay que señalar que actualmente la ley sólo permite la instalación de calderas de condensación y de bajo nox. De esta forma, las calderas estancas y atmosféricas ni se fabrican ni se colocan desde 2010. Ahora bien, si en casa cuentas con una y aún funciona, no hace falta que la cambies. No obstante, en temas de seguridad y rendimiento, deberías revisarlas y optar por las de condensación o las de bajo nox.
- Calderas de bajo NOx: son calderas que están diseñadas con un sistema de combustión que reducen al máximo la emisión de dióxido de carbono. Su principal característica es que el quemador está refrigerado con agua. Esto hace que la temperatura de los humos se reduzca, al igual que el índice de contaminación. Podemos decir que en cuestión de rendimiento encontramos ya una gran mejora en comparación con las antiguas calderas estancas. Hay que señalar, además, que la instalación de caldera de gas de este tipo, tan sólo se puede hacerse en fachada. La normativa R.I.T.E prohibe así su instalación en interiores. Es más, los fabricantes de calderas han dejado de fabricar estos modelos para centrarse en las de condensación. No obstante, si se encuentra algún modelo de algún stock antiguo sería posible su colocación.
- Calderas de condensación: si estás pensando qué caldera elegir para instalar en casa, seguramente habrás leído ya sobre estos modelos. Desde el año 2015 son las únicas que se fabrican. Además, para nuevas construcciones son las únicas que se instalan. ¿Por qué son la opción más recomendable? Porque su tecnología es capaz de recuperar el calor de los humos que se evacuan después de la combustión. Esto la hace muchísimo más eficiente que otros modelos, pero también más ecológica; y es que enfría los humos de salida reduciendo hasta un 70% las emisiones.
Si no cuentas con gas natural en tu casa, podrías usar modelos de caldera de condensación que funcionan con gas propano o butano. Además, otra opción es la de la calefacción centralizada con calderas de gasoil u opciones sostenibles como las calderas de leña o las de pellet.
¿Qué tener en cuenta para elegir una caldera?
Ya has decidido el tipo de caldera, por lo que la respuesta a “¿qué caldera elegir?” está más cerca. No obstante, ahora necesitarás saber qué debemos tener en cuenta; y es que no todas las calderas tienen el mismo rendimiento, eficiencia energética o la misma potencia. Esto es esencial; y es que no será lo mismo calentar una vivienda de 40 m² que una casa de 100 m². Tampoco suministrar agua caliente a una vivienda con un baño que otra con cuatro.
No es lo único que deberíamos tener en cuenta a la hora de elegir una caldera. Hay otros aspectos importantes como por ejemplo el tipo de instalación. Dependiendo del espacio podemos escoger entre dos modalidades, las calderas de pie o las calderas murales.
Las calderas murales son las que más suelen usarse. Son esas que se colocan en la pared, a media altura, y son muy cómodas para su uso. Por otro lado, las de pie suelen tener más potencia y están recomendadas en viviendas unifamiliares o en los casos en los que tengamos una gran superficie para calentar.
Al margen de todo lo anterior, también hay aspectos que las calderas de condensación (las más actuales) están incorporando y pueden inclinar la balanza a un modelo u otro. Por ejemplo, hay calderas con acumulación o microacumulación. Este tipo de modelos poseen un depósito para poder acumular el agua caliente, sí, como en el caso de los calentadores eléctricos convencionales. Esto hace que la disponibilidad del agua caliente sea completamente inmediata y no tengamos que esperar ni derrochar agua. Como contra, suelen ser calderas con menor rendimiento.
Otro aspecto a tener en cuenta es si la caldera es modulable. Con esto podremos regular la potencia en función de la temperatura que tengamos en el ambiente o la temperatura exterior. La ventaja aquí es clara, porque al poder regular, podremos ajustar el consumo de gas a nuestras necesidades.
Otras opciones que podríamos tener en cuenta para elegir un modelo u otro podría ser, por ejemplo, que contara con termostato exterior. Cada vez son más las que lo incorporan, siendo una forma muy interesante de ahorrar en la factura de gas. Asimismo, también se puede escoger un modelo con pantallas digitales, que nos ayudarán a controlar el estado de este elemento de una forma muy sencilla e incluso en muchos casos de manera remota gracias al WiFi.
¿Qué potencia debe tener mi caldera?
Antes de decidir qué caldera elegir piensa en la potencia. Una caldera de gas debe tener siempre una potencia acorde al espacio en el que se coloca.
Para poder hacer un cálculo estimado, podemos calcular aproximadamente unos 100 vatios por m² de vivienda. Hay que señalar, además, que la mayoría de las marcas que fabrican calderas lo hacen con modelos con una potencia mínima entre 23 y 25 kw. Estos modelos son suficientes para viviendas que no superan los 150 m² en su superficie.
Cuidado, porque no sólo tenemos que calcular la potencia en base a los m². Las calderas también van a calentar el agua y para ello es necesario saber cuántos baños tenemos. Una caldera de unos 25 kw puede darnos aproximadamente unos 13 o 14 litros de agua caliente al minuto. Teniendo en cuenta que una ducha puede llegar a consumir 10 litros, sobrarán unos 3 o 4 para que se pueda abrir un grifo al mismo tiempo. No obstante, si abrimos un segundo grifo, la temperatura de la ducha podría descender.
Para tenerlo un poco más claro, una ducha necesitaría una caldera de hasta 25 kw. En el caso de querer tener una ducha y un grifo abierto, esta potencia debería subir a unos 30 kw. Asimismo, si tenemos 2 duchas y además no queremos que el agua se enfríe al abrir un grifo, es mejor apostar por las calderas de 40kw o superior.
Rendimientos de la caldera de gas
El tema del rendimiento en las calderas es un tema que hay que entender antes de decidir qué caldera elegir. Lo primero que debemos saber es que con las calderas estancas el rendimiento era del 98%. Tan sólo se consumía un 2% en las pérdidas del equipo. No obstante, la llegada de las calderas de condensación lo cambió todo. Estas calderas, como hemos comentado, aprovechan el calor convirtiendo en agua el vapor que antes se enviaba a la atmósfera. Como antes de ellas no se contaba con esto, una vez aparecieron el rendimiento aumentó, por lo que nos podíamos encontrar con calderas de condensación con rendimientos de hasta el 108%.
Desde 2015 se establece que ninguna caldera puede superar el rendimiento del 100%. Esto responde a que se ha dejado de trabajar con el índice del poder calorífico inferior (PCI) para trabajar con el índice del poder calorífico superior (PCS) . ¿Qué significa esto? Que si intentan vendernos una caldera con mayor rendimiento, deberemos comparar siempre el índice de PCS.
¿Qué tipos de encendido puede tener una caldera?
Para terminar esta completa guía de cómo saber qué caldera elegir, nos vamos a centrar en el tipo de encendido.
Por un lado, están las calderas que se encienden a través de piezoeléctrico o tren de chispas. Es lo que conocemos como el encendido manual. Apretar botón, producir llama y calentar agua. Es el más incómodo y ya casi no hay modelos así.
Encontramos, también el encendido electrónico o automático. Se activa automáticamente el quemador en cuanto se detecta la demanda de agua caliente y se apaga una vez finaliza esta demanda. Son mucho más cómodos en cualquier vivienda.
Por otro lado, también está el encendido por hidrogeneración. En estos casos, la caldera se enciende gracias a un sistema de dinamo a través del paso del agua una vez se abre el grifo. Es el sistema que menos mantenimiento requiere, pero son menos eficientes que los sistemas de encendido electrónico o automático.