Cómo colocar el mallazo en una piscina paso a paso
Se ha terminado el verano y ningún momento del año es mejor para plantearse la construcción de piscinas que este, puesto que aún no hace frío en exceso y se puede trabajar a la perfección en exteriores, además de que se cuenta con un plazo de tiempo adecuado para llevar a cabo todo el procedimiento con calma y cuidado.
Es un buen momento para plantearse cuánto cuesta hacer una piscina y plantearse si se desea contar con la ayuda de profesionales especializados para este trabajo o bien si se va a llevar a cabo de manera autodidacta, siguiendo los pasos para conseguir un resultado adecuado, sin olvidarnos nunca de cómo colocar el mallazo en una piscina.
A continuación, vamos a proceder a explicar este último paso, uno de los más importantes para garantizar que la piscina cuente con la impermeabilización y estanqueidad necesarias.
Vamos a conocer los pasos a seguir.
- ¿Qué es el mallazo y por qué es importante?
- ¿Cuál es el espesor ideal del hormigón para una piscina?
- Materiales y herramientas necesarios
- Pasos para colocar el mallazo en una piscina
¿Qué es el mallazo y por qué es importante?
El mallazo, lo que a veces se conoce como malla de refuerzo, es un elemento que se coloca entre la estructura de la piscina y una posterior capa de hormigón con el fin de garantizar que el resultado sea de lo más resistente y durable. Y es que esta parte del proceso de construcción de una piscina es clave para que esta cuente con la impermeabilidad y estanqueidad del agua necesarias.
Por este motivo, es importante que la malla esté colocada correctamente por todo el terreno, ya que además ayuda a que la estructura de la piscina sea aún más resistente.
¿Cuál es el espesor ideal del hormigón para una piscina?
Al igual que ocurre con la malla, el hormigón es un elemento clave en la base de la piscina, que ayuda a garantizar la resistencia de la misma.
No existe una respuesta exacta a la pregunta del espesor ideal del hormigón, puesto que depende de diversos factores, entre los que destacan el terreno sobre el que se va a construir la piscina, el tamaño de la misma y el uso que se le va a dar. De todos modos, según los expertos, el espesor mínimo con el que debe contar es de 10 centímetros en la base; mientras que en las paredes está aconsejado contar con un espesor adicional de por lo menos 15 centímetros.
Materiales y herramientas necesarios
La pieza clave para conseguir una correcta impermeabilización y un buen refuerzo para tu piscina es, sin duda, contar con los materiales y las herramientas necesarias para llevar a cabo este trabajo. Para ello, vamos a tener en cuenta los listados que se muestran a continuación, con los elementos básicos que se precisan.
Materiales
-
Hormigón armado
-
Lámina armada con PVC y malla de poliéster
-
Soportes o espaciadores
-
Grapas o ganchos
Herramientas
-
Tenazas
-
Alambre
-
Guantes de seguridad
-
Gafas de protección
-
Cubo
-
Paleta
-
Espátulas
-
Batidora
Pasos para colocar el mallazo en una piscina
Ahora bien, una vez se dispone de todos los materiales y todas las herramientas que se van a necesitar para colocar el mallazo en una piscina, llega el momento de ponerse manos a la obra y estos son los pasos que se van a seguir:
1. Preparar el terreno
Antes de colocar el mallazo en una piscina, como es obvio, esta debe contar con la estructura que se desea ya definida a base de hormigón. Este debe estar seco a la hora de colocar los nuevos materiales. Además, debe estar nivelado, compactado y, por supuesto, limpio.
2. Colocar el mallazo
El siguiente paso es el más importante del proceso, puesto que es el momento de colocar el mallazo en una piscina. Para ello, se colocará el material sobre el terreno, cuidando no sólo que esté bien colocado, sino que cubra perfectamente todo el terreno disponible.
3. Unir las piezas
En el caso de que una misma pieza de mallazo no abarque el espacio por completo, será necesario colocar más de una, uniendo todas ellas a través de un alambre de empalme o bien de un alambre de acero, teniendo en cuenta que estas uniones estén bien establecidas, sean seguras y tengan total firmeza.
4. Elevar el mallazo
Con el fin de que el mallazo se encuentre elevado de la base de la piscina, se van a utilizar una serie de soportes. Esto se hace para que el hormigón que se va a echar posteriormente se pueda distribuir de manera equitativa entre todo el espacio para así evitar que aparezcan bolsas de aire.
5. Verter el hormigón
Por último, una vez la malla se encuentra ya bien colocada en el espacio, llega el momento de fijarla con hormigón armado.
Hay que tener en cuenta en este paso que el hormigón debe cubrir por completo el mallazo, no sólo para garantizar un correcto resultado, sino también para evitar daños posteriores.