Cómo cerrar una terraza de forma económica
¿Te niegas a renunciar de este espacio cuando llega el frío y las lluvias porque te da la vida? Si buscas ideas para convertirlo en tu refugio los 365 días seguro que estás deseando saber cómo cerrar una terraza de forma económica con soluciones y materiales que te permitan justo eso, hacer vida en ella y ver cómo pasan las estaciones del año. No te vayas de aquí porque has encontrado el artículo perfecto con diez propuestas que pueden ayudarte a conseguirlo y ser la envidia de tus vecinos. Mira, mira.
10 ideas para cerrar una terraza de forma económica
Cómo cerrar una terraza de forma económica y así ganar privacidad en ella, disfrutarla en pleno verano aunque el calor apriete pero también en pleno invierno… En definitiva, con cerramientos que te permitan usarla todo el año aunque caigan chuzos de punta porque tampoco es tan grande como para incorporarla a una estancia y ganar una barbaridad de amplitud. Pues bien, esta selección es perfecta para lograrlo y muchas no necesitan la ayuda de un profesional, son cerramientos sencillos de poner y la mayoría asequibles para las economías domésticas. ¡Te las presentamos!:
1. Celosías que dejan pasar la luz
¿Habías pensado en ellas? Estas estructuras son muy prácticas para lograr que una terraza sea más íntima colocadas en su perímetro o acotando zonas. Actúan como un cerramiento y sus listones superpuestos forman pequeños cuadrados, rombos o triángulos que dejan pasar el aire por su entramado aunque aíslan y protegen. Más ventajas; a través de ellas se filtra la luz natural y podemos hacer que sean aún más decorativas incorporando composiciones vegetales. Aunque por sí solas son bonitas, sobre todo las de madera porque quedan muy cálidas. Pero si prefieres otros materiales, también las hay metálicas y de PVC. Fijas o móviles, puede ser lo que necesite tu terraza.
2. Un jardín vertical hecho por ti
Cómo cerrar una terraza de forma económica puede consistir en diseñar un jardín vertical que recorra sus paredes y funcionar como un original sistema de ocultación. Este trabajo de paisajismo es una alternativa fantástica para añadir naturalidad y frescor a la terraza sin robar espacio, por eso triunfan tanto los jardines verticales en las viviendas, ¡apenas ocupan!
Si te apetece ser el artífice, hay muchas opciones jugando con distintos materiales o incluso reciclando algunos para que salga más económico y generemos menos residuos. Uno de ellos es realizar una estructura vertical compuesta por un par de postes de madera de pino (es de las más baratas) y acoplar entre ellos malla de gallinero, perfecta para colgar tiestos con plantas. Los palets también son soportes excelentes para crear estos jardines o huertos. Importantísimo no olvidarse de aplicar un aceite natural o pintura antioxidante para proteger estas superficies de la intemperie.
3. Mallas para que no te vean y protegerte del sol
Son un clásico pero no pueden faltar en este recopilatorio de ideas para resolver tu gran duda, cómo cerrar una terraza de forma económica, sin arruinarte. Están pensadas para colocar en terrazas, patios o jardines logrando cerramientos desenfadados y fáciles de poner uno mismo. Lo mejor de ellas es que colocadas en vertical, arropan el espacio, dando mayor intimidad y seguridad. Y si se extienden en horizontal, lo que conseguimos es tener sombra en la terraza cuando llegue el calor.
Eso sí, se necesita instalar una estructura tipo pérgola para adaptarla. Así que, ¿por qué no ponerlas de las dos formas? A la hora de elegir materiales, las más cálidas y decorativas son las de fibras naturales, pero hay más opciones. Un aspecto muy importante al comprarlas es cerciorarnos de que llevan un tratamiento para protegerlas de la humedad.
4. Vallas de madera o paneles
Las vallas siempre son una opción a valorar cuando se quiere cerrar una terraza, resguardarla y a la vez lograr que sea un espacio más privado. En función de su material de fabricación podrán resultar más decorativas o más todoterreno y funcionales. Si te encanta la madera, no dudes en elegirla, quizá para poner en todo su perímetro; además de dar calidez tienen un encanto rústico difícil de igualar con otras soluciones.
Lo malo de este material tan bonito y noble es que precisa un mantenimiento cuidadoso y periódico, aunque traiga de fábrica tratamientos para soportar la intemperie. Otra posibilidad muy práctica y elegante para cerrar la terraza con este mismo material son los paneles de madera; en función de sus diseños garantizan un mayor o menor nivel de ocultación.
5. Muros vegetales que añaden frescor
Si ya tienes una valla metálica alta en la terraza o una estructura similar, pueden ser el soporte ideal para crear en ellos pequeños muros vegetales. La base ya está y solo es cuestión de adaptar soportes para colgar tiestos creando composiciones vegetales que añadirán color, frescor… y la agradable sensación de estar rodeados de un pequeño vergel. Es clave elegir las variedades que mejor se aclimaten a la zona donde vivamos y tener muy en cuenta si van a recibir mucha luz natural o la terraza es más bien un lugar sombrío.
Si eres más de tapices vegetales, las plantas trepadoras son más idóneas. Y si no quieres complicarte mucho la vida o no se te dan bien las plantas, que también, prueba con los setos artificiales; están muy bien logrados, se adaptan de cine a este tipo de vallado sujetas con bridas o alambre y no tendrás que preocuparte mucho más.
6. Toldos con sensores de lluvia
Los toldos tampoco pueden faltar cuando alguien está barajando seriamente cómo cerrar su terraza de forma económica. Desde luego son infalibles para protegerse de los rayos del sol y ganar privacidad ante los vecinos. Lo bueno de ellos es que es posible configurar un espacio más o menos cerrado en función de dónde vayan colocados y del número total de toldos; lo normal es instalarlos en los laterales, muy prácticos en los atardeceres, y en el techo.
En cuanto a su instalación, puedes plantearte colocarlos directamente desde la fachadas y con brazos extensibles, o bien sobre una pérgola. Si el presupuesto te lo permite, vale la pena invertir en tejidos de calidad, por ejemplo los microperforados dejan pasar el aire, y en unos sensores de lluvia, viento y luz para alargar su vida útil.
7. Cortavientos desmontables
Si no has oído hablar de ellos, quédate aquí. Los cortavientos, también llamados paravientos, son una alternativa a los cerramientos tradicionales para terrazas a tener muy en cuenta cuando no queremos renunciar a ellas en invierno. Como su nombre indica, su función es resguardar de viento y lluvia sin llegar a ser un toldo. Pueden ir fijos o ser enrollables y también es posible combinarlos con sistemas de toldos.
Otra de sus ventajas es que se desmontan fácilmente si decides retirarlos porque se instalan sin obra. Aunque resguardar este espacio exterior del viento es su principal cometido, en función de los materiales en los que vienen fabricados ofrecen otras ventajas añadidas. Por ejemplo, los de cristales opacos o ahumados favorecen la sensación de intimidad y los modelos en vidrio ayudan a reducir los ruidos en las terrazas.
8. Pérgolas en kit
Una pérgola puede ser tu mejor aliada en esta misión; cerrar la terraza para disfrutarla y sacarla el máximo partido, ampliar su uso sea la época del año que sea. Pero también hay que dejar claro que no son precisamente las soluciones más económicas. Como hay infinidad de diseños y materiales para elegir (de madera, metálicas, con techo retráctiles, etc.), si quieres apostar por ella una opción son las estructuras modernas muy sencillas que van adosadas a la fachada de la casa, así de paso ayudan a que entre menos sol dentro.
Las velas tensadas son perfectas para crear techos muy funcionales anclándolas a ellas. Ahora bien, también puedes plantearte modelos en kit para ser montados en casa, no son difíciles. Y en el futuro quizá decidas invertir en una pérgola bioclimática de lamas orientables, son lo último de lo último.
9. Un cerramiento con paneles sándwich
¿Buscas ideas para cerrar el techo de la terraza de una forma fija y disfrutar de mucha sombra? Piensa en los paneles sándwich porque quizá en ellos esté la solución. Estas placas tan utilizadas en la construcción constan de tres capas: chapa de aluminio termolacada, núcleo de poliestireno extruido y chapa de aluminio termolacada.
Así es cómo se convierten en un panel opaco de altas prestaciones: es un material ligero con una buena resistencia a los impactos y una gran capacidad de aislamiento térmico y acústico. Además, su gran variedad de tonos y acabados facilita integrarlo en muchos estilos decorativos (plata, blanco, bronce, etc.) y el mantenimiento es mínimo. Aunque son perfectos para crear cerramientos fijos que impiden el paso del sol, también admiten ir combinados con hojas de vidrio, logrando techos móviles que dejan pasar luz natural.
10. Cortinas de cristal para un rincón in & out todo el año
Te presento al cerramiento invisible, tampoco es el más económico de esta lista, pero sin duda hay muchas razones para apostar por su inversión aunque sea a medio o largo plazo. Con las cortinas de cristal es posible alargar mucho el uso de la terraza en otoño e invierno, basta con el gesto de cerrarlas para hacer vida en ella cuando haga más frío y el resto del año mantenerlas abiertas. Para empezar, la sensación de conexión con el exterior y de limpieza visual son totales porque son paneles móviles que se deslizan sobre dos rieles.
Todo ello hace que la visibilidad que propician sea muy elevada, otro de sus atractivos. Su apertura es corredera o abatible y de ese modo apenas ocupan cuando quedan recogidas en un lado y traen un sistema de seguridad de autobloqueo en los cristales. El vidrio de estos cristales ha de ser templado para garantizar su seguridad y aunque su instalación no precisa realizar obra como tal, es un cerramiento que se hace a medida. Seguro que algún día podrás permitirte ponerlas así que no te quedes con las ganas.