Cómo bajar el pH de la piscina de manera fácil
Cuando el pH de nuestra piscina es elevado, el agua se vuelve turbia y proliferan las algas y los microorganismos. Mantenerlo en el nivel adecuado es fundamental para disfrutar de ella durante el verano. Te contamos cómo bajar el pH de la piscina de manera fácil y qué métodos puedes emplear.
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¿Cómo bajar el pH de la piscina de forma fácil y eficaz? Es una duda muy común, y bastante sencilla de resolver. Existen distintos métodos que permiten controlar el potencial de hidrógeno (que es precisamente lo que significan las siglas), permitiendo así disfrutar de un agua cristalina, perfecta para el baño. Existen distintas formas de reducir el pH de la piscina, que incluyen métodos químicos y naturales. ¡Te los contamos!
¿Qué es el pH?
Como señalábamos antes, pH significa potencial de hidrógeno. En términos técnicos, este dato indica la concentración de iones positivos de hidrógeno en una disolución: dependiendo de dicha concentración, será más o menos ácida. Por tanto, podríamos definir el pH como el coeficiente que indica la acidez del agua.
Según esto, nos encontramos tres tipos de pH: ácido, neutro y alcalino. Este coeficiente tiende siempre a aumentar, por lo que es importante saber cómo bajar el pH de la piscina cuando esto sucede.
¿Qué nivel de pH ideal debe tener una piscina?
Los tres tipos de pH tienen coeficientes concretos. Son los siguientes:
- Ácido: menor de 7,2
- Neutro: entre 7,2 y 7,6
- Alcalino: por encima de 7,6
El agua de una piscina se debe mantener siempre en el nivel neutro, entre 7,2 y 7,6. Si es más elevado, la calidad del agua bajará y se volverá nociva para los bañistas. Es habitual notar irritación en los ojos, la garganta y la nariz; además, un pH demasiado alto inhibe la acción desinfectante del cloro, permitiendo que proliferen los microorganismos o se forme agua blanca en la piscina.
Métodos para bajar el pH de una piscina
Bajar el pH de la piscina y mantenerlo a un nivel adecuado es una tarea básica de mantenimiento. Para saber cuándo hacerlo, es importante analizar el agua de forma regular. Hoy existen distintos métodos de análisis fáciles de utilizar, que aportan resultados fiables. Los más empleados son los analizadores con reactivos, las tiras analíticas y los analizadores digitales. Estos últimos son los más fiables y sencillos de emplear, y existen modelos que aportan otros datos sobre la calidad del agua, además del Ph.
Una vez analizada, si vemos que el agua tiene un pH elevado podremos reducirlo con los siguientes métodos:
1. Bajar el pH con productos químicos
Cuando nos planteamos cómo bajar el pH de la piscina, el uso de productos químicos suele ser la solución habitual. Y no es extraño: es la más recomendada por los expertos y la que mayor eficacia demuestra. En los establecimientos podemos encontrar distintos productos, siendo los más recomendables el bisulfito de sodio y el ácido muriático. Entre estas dos opciones, el bisulfito de sodio es más sencillo de manipular y conlleva menos riesgos.
Para aportar el producto al agua, deberás tener claros dos datos:
- Volumen de la piscina en metros cúbicos (m3)
- Nivel del pH (conocido mediante el método de análisis)
Normalmente, se suele recomendar un aporte de 2 cl / 2 g de producto por m3 de agua. Sin embargo, esto es solo un cálculo aproximado; es fundamental consultar las instrucciones de uso de cada producto para calcular con precisión la cantidad necesaria. Antes de aportarlo, el sistema de filtrado deberá estar en funcionamiento durante unas horas; después, añadiremos el producto ya preparado en la boquilla de retorno, de forma lenta y paulatina.
Antes de volver a comprobar el nivel de pH de la piscina, dejar actuar al producto durante un plazo de unas 4 horas. Si sigue siendo alto, vuélvelo a comprobar pasadas dos o tres horas más. En el caso de que el método no haya funcionado, espera hasta el día siguiente para probar con otro producto distinto.
2. Bajar el pH de forma natural
Son muchas las personas que se preguntan cómo bajar el pH de la piscina con métodos naturales, sin emplear productos químicos. En principio, es algo complicado; estos métodos no suelen ser tan eficaces y no garantizan un resultado fiable. Sin embargo, en ocasiones funcionan. Estos son los dos sistemas más habituales:
- Con calor. Calentar el agua de la piscina provoca la disolución de las sustancias químicas que afectan al pH y lo hacen subir. Para poder llevar a cabo este método tendrás que contar con un sistema de climatización.
- Con vinagre blanco. El ácido acético del vinagre es un buen estabilizador de la acidez del agua. Añadir 1 parte de vinagre por cada 5 partes de agua en la piscina puede reducir el pH entre 0,3 y 0,5 unidades.
3. ¿Cómo bajar el pH de la piscina con bicarbonato?
Un método "casero" que se suele recomendar para bajar el pH de la piscina es utilizar bicarbonato de sodio. Es un producto que se puede encontrar también en establecimientos de productos para piscinas, normalmente bajo el nombre de "aumentador de alcalinidad" o similar. Sin embargo, el bicarbonato no baja el pH sino que aumenta la alcalinidad del agua, es decir, su capacidad para neutralizar los ácidos. De hecho, este producto puede aumentar el pH en 0,017 unidades.
Al aumentar la alcalinidad, el pH se vuelve más estable y menos sensible a los cambios en la composición química del agua. Se recomienda que este parámetro se encuentre en un nivel entre 80 y 120 ppm (partes por millón); conviene comprobarlo dos veces al mes.Se calcula un aporte de 17,3 g de bicarbonato de sodio por m3 de agua para elevar la alcalinidad de la piscina en 10 ppm.
4. Bajar el pH con CO2
Uno de los problemas más habituales a la hora de bajar el pH de la piscina con productos químicos (ácidos) es que, como consecuencia, provocan una bajada de la alcalinidad del agua. Como comentábamos antes, esto se corrige añadiendo bicarbonato sódico; pero si instalamos un reductor de pH con CO2 en nuestra piscina, evitaremos este efecto indeseado.
El CO2 baja el pH y genera bicarbonato de sodio al mismo tiempo, lo que contrarresta la bajada de la alcalinidad. Estos sistemas son más ecológicos que los productos químicos, ya que no aportan elementos alguno al agua. Al estar automatizados evitan tener que estar pendientes del nivel de pH, resultando muy cómodos.
Como desventajas, podemos señalar que son sistemas costosos y que se necesitan grandes bombonas de CO2, pesadas y difíciles de transportar. Hay que contar con un suministrador cercano y con un espacio donde almacenarlas con seguridad.
Ahora ya sabes cómo bajar el pH de la piscina con distintos métodos. Seguro que encuentras el más adecuado para ti: podrás disfrutar de un agua cristalina y transparente para los mejores baños del verano. ¡Ponlo en práctica!
También puedes aprender cómo subir el pH de la piscina.