¿Cómo cambiar la cerradura de un buzón?
Te dispones a recoger la correspondencia de tu buzón, pero… ¡ups! La cerradura no funciona. Es un problema más habitual de lo que parece y la solución pasa por cambiar la cerradura del buzón.
Al final y al cabo, es una cerradura que abrimos casi a diario y este uso intensivo hace que termine por romperse. Sin olvidar que en muchas viviendas el buzón se encuentra a la intemperie y tanto la humedad como la suciedad hacen de las suyas. Llega un día en el que la llave se queda atascada o, directamente, la cerradura se bloquea.
En estos casos, antes de cambiar la cerradura, puedes probar a utilizar polvo de grafito para lubricar la cerradura y ver si así la llave gira.
Si este tip no te da resultado, no te quedará más remedio que aprender cómo cambiar la cerradura del buzón. También si ha sido forzada o los vándalos la han tomado con ella.
Aquí te contamos cómo hacerlo paso a paso de forma rápida y sencilla.
- Cómo cambiar la cerradura del buzón paso a paso
- Tipos de cerraduras para buzones
- ¿Cómo elegir la cerradura adecuada para su buzón?
Cómo cambiar la cerradura del buzón paso a paso
- Abre el buzón.
- Retira la cerradura estropeada.
- Instala la nueva cerradura.
Cambiar la cerradura del buzón es un proceso bastante sencillo. Incluso si nunca has hecho de “manitas”, estamos seguros de que no vas a tener ningún inconveniente con ello.
Recuerda que, si en cualquier momento se complica la cosa, siempre puedes contactar con cerrajeros cercanos para que se ocupen de la tarea.
¡Vamos al lío! Estos son los pasos que debes seguir para sustituir tu vieja cerradura por una nueva y totalmente operativa. Pero antes, tendrás que hacerte con las herramientas y materiales necesarios para cambiar tu cerradura.
Esta es la lista de los “básicos”:
- Taladro con broca para metal.
- Llave inglesa o alicates.
- Cerradura nueva compatible.
Paso 1: Abre el buzón
Lo primero que debes hacer es abrir la antigua cerradura del buzón. El método más eficaz para ello es utilizar un taladro con una broca de metal.
Taladra en medio del cilindro por el ojo de la cerradura (donde se introduce la llave). Evitar hacer mucha presión para no dañar el orificio.
Paso 2: Retira la cerradura estropeada
Después de perforar la cerradura, hay que quitar la tuerca y el pasador. Puede que estas piezas se hayan soltado al perforar. Si no es así, hazlo manualmente con ayuda de la llave inglesa. La idea es que no queden piezas del mecanismo de apertura y cierre en el buzón.
Ahora, lo más recomendable es coger todo el mecanismo que integra la cerradura vieja y acudir a una ferretería para comprar la nueva cerradura de tu buzón (también puedes comprarla online, sin problemas).
La única condición es que te fijes bien cómo era la vieja para adquirir una que sea compatible con tu buzón. Sobre todo, fíjate en que la longitud del pestillo y el diámetro del cilindro sean iguales para no tener problemas.
Paso 3: Instala la nueva cerradura
Con tu nueva cerradura en mano, instala el cilindro justo en el orificio donde estaba colocada la antigua cerradura, introduciéndolo desde el exterior. A continuación, comprueba que esté correctamente alineado girando la llave.
Una vez en su sitio, ajusta la arandela, la tuerca o el tornillo de sujeción desde el interior del buzón con la llave inglesa o alicates en su defecto. Asegúrate de que esté bien apretada para evitar que la cerradura se afloje con el tiempo.
Comprueba que la nueva cerradura funciona perfectamente y… ¡voilà! Has conseguido cambiar la cerradura por tu cuenta. ¿Verdad que ha sido más fácil de lo que te pensabas?
¿No? Bueno, ya sabes que siempre puedes contratar a un profesional. En este caso, te interesará saber cuánto cuesta un cerrajero y cuál es el precio de cambio de cerradura.
Tipos de cerraduras para buzones
Ya te hemos comentado que para cambiar la cerradura del buzón con éxito es clave elegir la cerradura adecuada. En breve te damos los consejos para acertar, pero antes, ¿qué tipos de cerraduras para buzones puedes encontrar en el mercado?
- Cerraduras de llave: Son las más comunes y fáciles de encontrar en cualquier superficie de bricolaje o ferretería. Se abren con ayuda de una llave de pequeñas dimensiones y, quizá, no sean la opción más segura que existe, pero son prácticas, económicas y cumplen su función.
- Cerraduras de combinación: Si quieres un nivel de seguridad más elevado, puedes optar por una cerradura de combinación para tu buzón. Se instalan de la misma forma que las de cilindro. Y la única diferencia es que se abren mediante una combinación (táctil o rueda).
- Cerraduras electrónicas: Si eres fan de la tecnología, este tipo de cerradura para buzón te va a encantar. Para desbloquearlas solo tienes que introducir una contraseña, aunque también las hay que te leen la huella o el ojo (sí, a lo James Bond). Incluso hay modelos más avanzados que se abren con tarjetas RFID o apps móviles. Eso sí, prepárate para rascarte un poco más el bolsillo porque estas cerraduras no son tan baratas como las clásicas.
¿Cómo elegir la cerradura adecuada para su buzón?
Como ves, hay mundo más allá de la típica cerradura de buzón con llave. ¿Cómo elegir la más adecuada? Vamos con unos consejos al respecto.
- Nivel de seguridad: Está claro que compramos una cerradura para que nuestro correo esté a salvo de los amigos de lo ajeno, así que el nivel de seguridad es uno de los aspectos clave que debes valorar. Las cerraduras de llave se pueden forzar o romper con mucha facilidad. Así que, si buscas un nivel extra, lo suyo es que elijas una electrónica o de combinación.
- Compatibilidad: Un factor clave e indispensable si vas a cambiar tu cerradura de buzón porque si no escoges un modelo que se ajuste al diseño de tu buzón no encajará y no te servirá.
- Usabilidad: En caso de que busques una cerradura que te lo ponga fácil (sobre todo si tienes problemas de visibilidad), la cerradura de cilindro clásica te resultará perfecta.
- Precio: Tu presupuesto también determinará tu elección. En general, las cerraduras de buzón clásicas no son caras (su precio ronda entre los 5 y los 10 €), las de combinación cuestan un poco más (sobre los 20 €) y las electrónicas ya tiene un precio más elevado (las puedes encontrar a partir de los 40 € aproximadamente).
- Durabilidad: Si el buzón se sitúa a la intemperie, te aconsejamos buscar una cerradura fabricada con un material resistente a la humedad y la corrosión como el acero inoxidable. A veces escatimar un par de euros, no merece la pena porque con una cerradura de calidad tiene mayor vida útil.