10 ideas de armarios empotrados bien diseñados y con estilo
Los armarios empotrados sacan chispas al espacio y resultan muy elegantes. Adaptarlos bien a las estancias es fundamental para que resulten prácticos y no se "coman" los metros. Inspírate con las 10 ideas que te proponemos a continuación.
Una casa con armarios empotrados siempre se valora más que otra que no los incluya. Y no es de extrañar, ya que multiplican el espacio para guardar. Como se construyen a medida, llegan hasta el techo y añaden huecos de almacenaje en todos los rincones.
Diseñar un armario empotrado no es tan fácil como pudiéramos pensar. Hay que ajustarse a las medidas mínimas para que sea práctico, y pensar también en el espacio que tiene por delante (por ejemplo, para escoger el tipo de puertas). En este artículo te damos las claves para tu casa y te proponemos 10 armarios "de lujo" para que te sirvan de inspiración.
¿Qué es un armario empotrado?
Un armario empotrado es aquel que se integra con la pared, normalmente construido a la medida. Puede encajarse en un hueco, entre dos columnas o montarse de pared a pared y de suelo a techo.
Ventajas y desventajas de los armarios empotrados
Podríamos decir que estos muebles prácticamente solo tienen ventajas. Aunque también es cierto que en ocasiones conllevan ciertos inconvenientes que hay que tener en cuenta. Te los contamos:
Ventajas
- Aprovechan el espacio al máximo
- Podemos elegir su estilo, acabado y diseño
- Se adaptan a huecos complicados
- Existen muchos acabados y colores para elegir
- Pueden llevar puertas correderas, abatibles o plegables, o no llevar puertas (tipo vestidor)
- Revalorizan las casas
Inconvenientes
- Son más costosos que los armarios exentos o modulares
- No se pueden transportar: si nos vamos de la casa o la vendemos, se quedarán allí
- No se pueden cambiar de lugar (por ejemplo, si vamos a hacer una reforma)
- Su diseño, construcción e instalación lleva bastante tiempo
¿Cuánto debe medir un armario empotrado?
No hay unas medidas mínimas obligatorias para este tipo de armarios. De hecho, su gran ventaja es que podemos adaptarlos a cualquier hueco, por pequeño o difícil que sea. Por ejemplo, es posible instalar un armario empotrado en un espacio de 30 cm de fondo y guardar en él la ropa blanca, doblada. O colocar uno de 20 cm de fondo en la cocina para las latas, las especias, la cristalería...
Pero para que te hagas una idea, para un armario ropero lo normal es contar con un ancho mínimo de 60 cm (mejor si son 80 cm), una altura de 200 cm y un fondo de 60 cm.
¿Cuánto tiene que medir un armario empotrado de fondo?
De nuevo, dependerá de lo que vayamos a guardar en él y del espacio que tengamos. Lo habitual en un armario de dormitorio es contar con un fondo de 60 cm, imprescindible para colocar una barra con perchas y cajones amplios. Pero si el espacio es más pequeño, podemos reducirlo a 40 cm y añadir soluciones prácticas, como un perchero extraíble. Estos accesorios permiten colocar las perchas de frente, reduciendo el fondo necesario para colgarlas.
Si el armario empotrado está en el pasillo y lo vamos a usar para ropa doblada, mantelerías, sábanas, juegos de mesa, etc., basta con que tenga 30 cm de fondo. Y si queremos colocarlo en el salón para guardar la vajilla y la cristalería, tendremos que elegir un modelo con 25 cm de fondo mínimo.
¿Cuánto cuesta hacer un closet empotrado?
El precio de hacer un armario empotrado de interior depende de factores como los materiales, el tipo de puertas, las medidas y los accesorios que incluya (baldas, barras, cajoneras, etc.). En general, se calcula que para un armario de 2 x 2,2 metros el coste mínimo ronda los 1.000 euros, con estructura de melamina y puertas correderas. Con la misma medida, en pladur y con puertas lacadas abatibles, el precio puede alcanzar los1.700 euros o incluso más.
11 Ideas de armarios empotrados para casa
1. Con listones negros y de estilo japonés
La perfilería negra es tendencia en decoración. La encontramos en los cerramientos para terrazas, en las separaciones interiores de cristal, en las mamparas de baño y, por supuesto, en los armarios empotrados. En color blanco y de suelo a techo, el que vemos en la foto combina la ligereza visual del tono de fondo con el toque elegante que le aporta la cuadrícula negra en relieve. Los focos downlight encastrados en el falso techo permiten distinguir bien las prendas y añaden iluminación ambiental a la habitación.
2. Correderas grises para un diseño clásico
En dormitorios donde cada centímetro cuenta, las puertas correderas son la mejor solución para armarios empotrados. No necesitan más de 60 cm por delante para poderlas abrir y acceder al interior. Este armario cuenta con 3 cuerpos de gran tamaño y de suelo a techo, que hacen posible añadir un altillo de 30 cm de altura (para mantas, edredones, almohadas...). Las puertas han sido lacadas en un tono gris medio muy de tendencia, y llevan un recuadro fresado que les aporta un toque clásico muy cool.
3. En color chocolate y con entrepaños
Este diseño, evidentemente, no es para todos los gustos o espacios. Pero si la habitación es amplia y luminosa, está decorada en tonos blancos o muy claros y no la vamos a atestar de cosas, pueden ser aportar un aire lujoso y elegante al mismo tiempo que llamará la atención. Las puertas llevan entrepaños, un diseño tradicional que no pasa de moda y aporta personalidad. Y los tiradores de cuero aportan un toque original, por poco dinero.
4. Completísimo, en esquina
Cuando el espacio va muy justo, cualquier rincón es susceptible de aprovecharse. Por ejemplo, las esquinas. Existen diseños de armarios empotrados con módulos especiales que les sacan partido, sumando muchísima cabida. El que vemos en la foto lleva unas estilosas puertas con entrepaños en color blanco roto, que contrasta con los pomos de madera. Atención a la parte derecha: las puertas se han cortado en diagonal para adaptarse al techo abuhardillado, sacando partido hasta del último centímetro.
5. Un armario empotrado que se funde con la pared
La decoración de este dormitorio es básica a más no poder: paredes blancas, suelo en madera clara y un armario en el mismo tono. Las enormes puertas correderas llevan herrajes especiales para soportar su peso; si vas a poner unas similares, asegúrate de que son lo suficientemente resistentes. Las líneas horizontales en tono madera aportan un toque distintivo y hacen juego con las vigas del techo. En conjunto, esta habitación hace suyo el minimalismo más puro y convierte lo básico en luminoso y funcional.
6. Especialmente diseñado para un espacio irregular
El proyecto de este armario empotrado supuso todo un reto. Además del techo, inclinado y muy alto en su zona central, el diseño debía salvar un retranqueo justo en el medio del ropero. Y lo consigue de una forma muy inteligente: los cuerpos de armario flanquean una elegante y práctica zona de tocador, formada por tres baldas flotantes y un espejo. El armario blanco refleja la luz en un ático con poca claridad; en su parte superior, una serie de altillos longitudinales añaden cabida para la ropa de temporada.
7. Un modelo que apuesta por el minimalismo
Estamos ante un diseño tan elemental como atractivo. El armario empotrado de la foto ocupa toda la pared y llega hasta el techo, sin dejar un solo centímetro sin rentabilidad. Las puertas son estrechas (de 40 cm) y estilizan la pared, haciendo que parezca más alta. Llevan un sistema de cierre push que permite abrirlas y cerrarlas con una simple presión. Así se evitan los tiradores, que en este caso entorpecerían la limpieza y elegancia del diseño. En resumen, este armario es una solución fantástica para presupuestos ajustados y espacios reducidos.
8. Azul potente en el recibidor
En este caso estamos ante una propuesta radicalmente distinta de la anterior. El recibidor de esta vivienda integra un gran armario empotrado, que en lugar de apostar por el blanco luminoso destaca por su lacado en azul petróleo. Un color elegante y clásico, pero también atrevido: escógelo solo si las paredes son blancas y entra claridad en el espacio. Al tratarse de una entrada amplia hay sitio para instalar puertas abatibles, en lugar de correderas. Son más resistentes y duraderas, y permiten la apertura total de los huecos.
9. En la parte baja del techo abuhardillado
Un armario empotrado no tiene por qué colocarse en una pared alta. Si hay espacio suficiente por delante, puede ser una solución genial para una zona desaprovechada: por ejemplo, la que suele haber entre el fin de un techo inclinado y la pared. El diseño de la foto, en gris claro, hace juego con el precioso papel pintado geométrico de la pared del cabecero. Es un armario perfecto para guardar ropa de temporada, ropa de cama, material deportivo, los adornos de navidad... Las puertas correderas permiten dejar un pasillo estrecho entre el armario y la cama, aprovechando al máximo los metros de la habitación.
10. Vestidor abierto y con cortinas
Cuando hablamos de "armario empotrado", no siempre nos referimos a los roperos de toda la vida. Estos elementos también pueden crear fantásticos vestidores sin puertas, dignos de la serie 'Sexo en Nueva York'. El de la foto es un claro ejemplo: formado por tres amplios cuerpos con cajones, estantes y barras con perchas, pone todo al alcance de la mano. Y para proteger las prendas del polvo y ocultar el posible desorden, basta con colocar una barra y unas cortinas cálida y acogedora. Una idea excelente para ajustar el presupuesto sin renunciar al estilo.
11. Puertas XXL para un espacio singular
Sin duda, lo más llamativo de este armario empotrado es su tamaño. Formado por varios cuerpos de pared a pared, revestidos en acabado madera cálida, lleva tres enormes puertas que configuran una auténtica "pared móvil". Los rodamientos y carriles están diseñados para poder moverlas con suavidad y sin esfuerzo, algo imprescindible teniendo en cuenta su tamaño y grosor. Cuando está cerrado, el armario parece una pared más; su acabado en blanco refleja la luz que entra por la ventana y amplía visualmente el espacio.