Todo lo que necesitas saber sobre la antena comunitaria: gastos, reparaciones...
¿Acabas de estrenar casa y te has encontrado con los primeros tropiezos con tu comunidad de vecinos? Quizá el ambiente esté caldeado por cuestiones del tipo antena comunitaria quién paga ante una instalación inminente. Es uno de los dilemas más frecuentes y lo mas normal del mundo es desconocer aspectos como si la ley obliga a contar con esta infraestructura, si debes o no afrontar el pago, etc. Pues todo ello es lo que vamos a despejar en el siguiente post. Nada como estar bien informado para salir airoso de estas situaciones.
- ¿Qué es una antena comunitaria o colectiva?
- Tipos de antenas colectivas
- ¿Quién paga la antena comunitaria?
- ¿Cuándo es obligatorio instalar una antena comunitaria?
- Pasos a seguir para instalar una antena colectiva
¿Qué es una antena comunitaria o colectiva?
Antes de entrar de lleno en la cuestión, la antena comunitaria quién la paga, veamos brevemente en qué consisten estos dispositivos tan habituales en los tejados de edificios residenciales de las ciudades. Se llama antena comunitaria o colectiva a las infraestructuras encargadas de captar las señales de telecomunicación, permitiendo recibir señal de televisión en abierto.
Cuando es instalada dentro de una comunidad de propietarios se considera un elemento común, por tanto, es una infraestructura que beneficia a todos los que cuenten con un televisor en su vivienda. Al tratarse de una servicio comunitario dentro de la finca, la Ley de Propiedad Horizontal es la encargada de regular las responsabilidades de los interesados en relación a esos elementos comunes. Así lo establece en su artículo 9.1, donde especifica que están obligados a cubrir todos los gastos comunes generados, incluida la antena colectiva.
Tipos de antenas colectivas
Lo más normal es desconocer qué opciones nos ofrece el mercado de las telecomunicaciones al decidir poner uno de estos dispositivos. Ni saber a ciencia cierta cuánto cuesta instalar una antena parabólica a título individual, por si en un futuro no muy lejano decidimos hacerlo. Lo cierto es que existen diferentes tipos, algunos más indicados que otros para su uso en edificios residenciales. Parabólicas, omnidireccionales… Fíjate bien:
- Parabólica. Sin duda la más popular y extendida, se emplea para recibir señales de satélites y de enlaces a grandes distancias. Hay versiones de pequeño tamaño pensadas para ser instaladas en espacios reducidos de edificios residenciales.
- Omnidireccional. Se trata de una instalación de grandes dimensiones, capaz de conectar señales televisivas y de internet y bastante extendida en las estaciones base. Puede estar fabricada de fibra de vidrio o de acero inoxidable y según el clima de la zona donde vaya ser colocada se aconseja un material u otro.
- Dipolo simple. Gracias a su sencillez es una antena perfecta para transmisiones de larga distancia y emisoras de FM. Su elemento principal es el dipolo, encargado de irradiar las ondas.
- Yagi. Destaca por su sencillez y un gran ancho de banda y aunque empezó siendo muy empleada en estaciones de radio amateur, se ha convertido en un radioenlace frecuente para la wifi.
¿Quién paga la antena comunitaria?
Al ser un elemento común entra dentro de los gastos de la comunidad de vecinos. Así se deduce del artículo 9.1 de la Ley de Propiedad Horizontal. Esta deberá asumir tanto el coste de su instalación, como el de mantenimiento. La instalación tiene que ser aprobada en junta de vecinos por un tercio de los propietarios y la pagan quienes hayan votado a favor. Otra normativa jurídica que contempla los servicios de telecomunicaciones como elementos comunes de un edificio es el Código Civil. De manera que el dilema antena comunitaria quién paga ya no es tal dilema.
Aunque queda bastante claro, no sucede lo mismo cuando es necesario reparar este dispositivo por diferentes motivos. De nuevo suelen surgir dudas sobre quien debe hacerse cargo y lo cierto es que la respuesta depende de la causa principal de la avería.
Si ha dejado de funcionar adecuadamente por el paso del tiempo, puro desgaste natural debido al uso, el coste de la reparación o del reemplazo es asumido por los propietarios. Se divide entre todos, conforme a lo establecido en los estatutos de su comunidad o a la cuota de participación de cada uno.
Pero quizá la avería en la antena comunitaria esté muy localizada, sea un vecino el autor de los daños accidentales. Será él quien tenga que afrontar la reparación y si se niega, la comunidad posee autoridad para adoptar medidas legarles con objeto de recuperar los gastos de la reparación.
Otra situación frecuente es que este dispositivo se dañe por factores externos, como un temporal o actos vandálicos. En estos casos, los seguros de las comunidades de vecinos suelen cubrirlos, haciéndose cargo del coste. Pero si no tienen contratado ninguno, ese gasto debe ser dividido entre los propietarios para asumir una cuota proporcional.
¿Cuándo es obligatorio instalar una antena comunitaria?
Una vez aclarado esta cuestión, antena comunitaria quién paga, otra de las preguntas recurrentes es saber si las comunidades de vecinos están obligadas por ley a contar con estos dispositivos al margen de la “edad” de la edificación. Desde 1998 (Real Decreto-Ley 1/1998) estos dispositivos son obligatorios en edificios de nueva construcción, o al menos deben contar con su preinstalación. En el caso de viviendas antiguas, entonces habrá que esperar a una reforma o rehabilitación del edificio para incluir en el proyecto de obra la instalación de dicha infraestructura comunitaria.
Si te preguntas si un vecino puede colocar una antena parabólica en la fachada, es importante recordar que cualquier persona puede solicitar su colocación acogiéndose al derecho a la información que contempla la constitución española. Junto a él, otros supuestos que deberían ser motivo suficiente para iniciar su instalación son:
- Cuando un tercio de los propietarios (o menos) de una comunidad lo solicita por escrito. Si la comunidad se niega, la decisión final puede recurrirse vía judicial.
- Cuando un inquilino manifiesta su deseo de tener señal de televisión mediante una solicitud formal a la comunidad.
- Cuando el número de antenas individuales que existen en terrazas, ventanas y otras áreas de un edificio residencial es superior a un tercio del total de viviendas y locales.
- Cuando la administración (por lo general el ayuntamiento) demuestra mediante la presentación de un informe técnico que es necesario la instalación de una antena colectiva al considerar que las individuales resultan peligrosas además de antiestéticas.
Pasos a seguir para instalar una antena colectiva
Con independencia de vivir en una antigua finca restaurada (o a punto de serlo) o en un piso de arquitectura moderna, existe un procedimiento que en esencia es el mismo y que se recomienda seguir para actuar conforme a la ley. Básicamente, son:
1.- Remitir una solicitud a la comunidad de vecinos. Se incluirá en el orden del día de la próxima junta ordinaria y es un trámite indispensable cuando el interesado es un inquilino. Forma parte de sus derechos y además de presentar un documento con información legal, también se recomienda adjuntar un informe explicando las características de la instalación. Otra opción es que sea un propietario a título individual quien solicita la antena colectiva, podrá participar en la junta y votar.
2.- Votar su instalación en dicha junta ordinaria.
3.- La ley ampara que la votación de la propuesta salga adelante. Pretende salvaguardar el derecho a la información.
4.- Obtener una votación favorable. Un tercio de los propietarios ha de votar que sí la quiere.
5. Pagar su instalación. Lo harán los propietarios que hayan votado a favor. Si en un futuro los que votaron en contra deciden beneficiarse de su servicio y usar la señal de televisión, tendrán que pagar los costes generados en su día para instalar la antena más una tasa de interés.
Así que ante la pregunta, antena comunitaria quién la paga, ya no hay ninguna duda. Ni tampoco que siempre resulta más ventajoso asumir los gastos entre la mayoría de los vecinos. Su instalación es un proceso rápido y la mayoría de las personas interesadas que viven en estos inmuebles quieren beneficiarse del servicio de telecomunicaciones que garantiza en casa.
Esquema de instalación de antena parabólica comunitaria
El esquema más empleado consiste, en líneas generales, en mandar la señal (tanto la de la antena TDT como la de la parabólica) al mismo dispositivo. A su vez este aparato la envía a un amplificador para mejorar su calidad. Y finalmente la manda a un distribuidor, encargado de repartir la señal a cada casa usando para ello las llamadas “tomas de antena”. No todos los edificios residenciales necesitan incluir amplificadores, pero es cierto que las plantas bajas, entrepisos y primeros, a veces reciben una señal intermitente al haber demasiado distancia entre la antena y la propia vivienda.