¿Qué es el aislamiento SATE y cómo funciona?
Una fachada bien aislada es garantía de confort y de ahorro. Entre las distintas soluciones que existen, el aislamiento SATE es una de las más eficaces. Pero, ¿en qué consiste? En esta guía te contamos todo lo que necesitas saber sobre este sistema de aislamiento térmico: cómo se instala, qué ventajas tiene y cuándo es adecuado en una rehabilitación.
- ¿Qué es el aislamiento SATE?
- Características del Sistema de fachadas SATE
- Ventajas del sistema SATE
- Desventajas del sistema SATE
- Proceso de instalación del sistema SATE
- ¿Cómo te ayuda el SATE a la eficiencia energética
- Componentes de un sistema SATE
La eficiencia energética de los edificios es hoy una prioridad, tanto en rehabilitación como en construcción. Además de estar sujeta a normativa y obligaciones, es también fundamental para mejorar el confort de las viviendas y para ahorrar en las facturas. Aunque muchas veces podemos intervenir en los espacios desde dentro, muchas veces no queda más remedio que realizar una rehabilitación integral de la fachada para mejorar el envolvente. El aislamiento SATE es, en estos casos, una excelente opción a tener en cuenta. Sigue leyendo para descubrir qué es y cómo llevarlo a cabo.
¿Qué es el aislamiento SATE?
Las siglas SATE corresponden a Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior. Se trata de una técnica que consiste en aplicar varias capas de materiales distintos en la fachada, combinando fijación mediante adhesivos y fijación mecánica. Es un sistema de eficacia probada, cada vez más utilizado en la rehabilitación de fachadas. Sus objetivos principales son dos: evitar los puentes térmicos en envolvente (que generan humedades por condensación y frío en el interior) y mejorar la inercia térmica del edificio.
¿De qué materiales está hecho el SATE?
Los materiales que conforman estos revestimientos deben estar homologados y ser de la máxima calidad. La normativa exigen que cuenten con el Documento de Idoneidad Técnica Europeo DITE integrado en el Reglamento europeo de productos de la construcción (UE) 305/2011.
En general, para implementar sistemas de aislamiento SATE en edificios se emplean los siguientes materiales:
- Morteros. En total se emplean tres tipos distintos, según su función: mortero polimérico de adhesión y regulación, mortero de cal termoacústico y mortero orgánico para el acabado.
- Paneles aislantes. Se confeccionan en distintos materiales. Los más habituales son el poliestireno expandido estabilizado, el poliestireno extruido, la lana mineral y la espuma fenólica.
- Mallas de fibra de vidrio. Es imprescindible para que el revestimiento soporte bien los impactos y mantenga en su lugar las distintas capas.
- Perfiles de acabado. Esenciales para los remates: alféizares, cantos, coronaciones, encuentros, esquinas, juntas con ventanas, etc.
Características del Sistema de fachadas SATE
Como señalábamos antes, las características de este sistema lo convierten en una alternativa muy interesante para mejorar la eficiencia energética de las viviendas, locales o negocios. Estas son algunas de las más importantes:
- Elimina puentes térmicos. Un puente térmico es una conexión que se establece entre una superficie fría (la fachada exterior) y otra a temperatura superior (las paredes interiores). Los puentes térmicos enfrían los espacios, favorecen la aparición de humedades y suponen una fuerte pérdida de energía para los edificios. El aislamiento SATE contribuye a eliminar muchos de ellos en construcción.
- Aprovecha la inercia térmica de los edificios. La inercia térmica es la capacidad de los materiales de construcción de conservar calor. El sistema SATE aprovecha dicha inercia para calentar los espacios interiores, ayudando a bajar el consumo en calefacción.
- Es resistente al agua. Se trata de un revestimiento impermeable y estanco, inalterable frente a la lluvia. Y como indicábamos, evita la humedad por condensación.
- Soporta bien los impactos. Es un envolvente resistente y duro, que aguanta bien los impactos. Esta característica contribuye a aumentar la vida útil de los edificios.
- Es ignífugo. Los sistemas de aislamiento SATE aíslan la fachada del fuego y evitan su propagación. En caso de incendio, retrasan la propagación de las llamas.
¿Cómo funciona el sistema SATE?
El aislamiento por SATE funciona combinando varias capas en el envolvente de los edificios: cada una de estas capas cumple una función.
- En primer lugar, sobre la fachada original se aplica un material aislante que se encarga de minimizar la transmisión de calor/frío y ruido del exterior al interior, y viceversa.
- Sobre este material se colocan los paneles de revestimiento, cuya función es doble: proteger el aislamiento colocado y aportar un acabado estético a la fachada.
- A continuación se instalan los perfiles de acabado, que aseguran la fijación de los paneles.
- Y por último, el sellado de las juntas se encarga de la estanqueidad, previniendo que puedan pasar el agua o las corrientes de aire.
Ventajas del sistema SATE
Las ventajas del aislamiento SATE son la razón por la cual este sistema es el más empleado para rehabilitación energética de edificios en España (aproximadamente, en el 80% de las intervenciones). Estas son las más interesantes:
- Mejora la eficiencia energética de los inmuebles. Aumenta su calificación energética, revalorizándolos y haciéndolo más confortables.
- Permite ahorrar en calefacción y aire acondicionado. Según datos aportados por ANFAPA, Asociación de Fabricantes de Morteros y SATE, este sistema hace posible bajar el gasto de energía en climatización hasta en un 50%.
- Reduce las emisiones de CO2. El menor uso de calefacción y aire acondicionado baja las emisiones, contribuyendo al cuidado del medioambiente.
- No ocupa espacio interior en las casas, ya que es un revestimiento que se aplica por el exterior de los edificios.
- Se instala con facilidad. Su colocación es más sencilla y rápida que la de otros sistemas de aislamiento.
Desventajas del sistema SATE
En general, este tipo de aislamiento apenas conlleva desventajas. De hecho, sus beneficios superan con mucho los posibles inconvenientes que pudiera causar. Estos son algunos de ellos:
- Problemas en la instalación. Es fundamental que el aislamiento SATE lo instalen siempre técnicos especializados, con garantía de buenos resultados. Si no se hace bien, con el tiempo pueden surgir problemas de pérdidas de calor en los inmuebles, humedades o ruidos.
- Tiempo de realización. En general no es un sistema que requiera plazos muy largos, pero como cualquier rehabilitación integral de edificios, se necesita tiempo para aplicarlo. Sin embargo, al afectar solo al exterior, la vida de las personas que habiten los inmuebles apenas se verá afectada.
- Precio. Rehabilitar una fachada con sistema SATE es una obra costosa, pero se amortiza en unos años y existen subvenciones que reducen la inversión.. Por otra parte, es más económico que otros sistemas como la fachada ventilada. A la hora de plantearse realizar este tipo de rehabilitaciones, conviene informarse bien antes sobre el precio SATE m2.
- Defectos en la fachada. Si el mortero orgánico no se aplica bien (por ser demasiado fino o no tener la planimetría adecuada), las fachadas pueden verse irregulares dependiendo de la incidencia de la luz.
- Estrés térmico. Cuando el color de acabado aislamiento SATE es oscuro, el calor absorbido por los materiales puede afectar a los paneles aislantes del interior. Este inconveniente se puede evitar empleando lanas minerales, que soportan temperaturas muy altas.
Proceso de instalación del sistema SATE
A la hora de aplicar un sistema de aislamiento SATE sobre una fachada, hay que seguir cuatro fases. Son las siguientes:
1. Fijar los paneles aislantes
En primer lugar, sobre la fachada limpia se aplica un mortero de fijación. Tras mezclarlo empleando medios mecánicos, se extiende en la superficie y se colocan sobre él los paneles. La sujeción se debe reforzar con elementos de fijación mecánica, sujetos a normativa.
2. Aplicar la capa base
Sobre los paneles se aplican dos capas de mortero, también mezclados de forma mecánica. Puede tratarse de morteros hidráulicos con carga mineral o aditivos, o de morteros orgánicos que fraguan por secado.
3. Colocar la malla de refuerzo
Se fija sobre la capa base de mortero. Fabricada en fibra de vidrio, es fundamental que sea de calidad para soportar bien los álcalis. Debe cumplir las especificaciones de la norma ETAG 004.
4. Aplicar el acabado y colocar los accesorios
Sobre la malla de refuerzo, el sistema SATE lleva una imprimación en capa muy fina que sirve para mejorar el agarre de la capa de acabado. Esta se realiza aplicando un mortero, pudiendo escoger entre distintos tipos y texturas. Por último, se colocan los accesorios y perfiles para los remates y se sellan las juntas para garantizar la estanqueidad.
¿Cómo te ayuda el SATE a la eficiencia energética
Como hemos visto a lo largo de esta guía, el aislamiento SATE permite una reducción del consumo en calefacción y aire acondicionado que ronda el 50%. Esto implica una mejora considerable en la eficiencia energética de los edificios, y un aumento en la calificación energética de los inmuebles. Por otra parte, esta mejora permite optar a interesantes programas de subvenciones y ayudas por parte del Gobierno y de las Comunidades Autónomas
¿Qué es mejor: fachada ventilada o SATE?
En este caso, no tiene mucho sentido hablar de "mejor" o "peor". Para escoger entre un sistema de aislamiento u otro hay que tener en cuenta aspectos como el tipo de edificio, el presupuesto disponible y la estética. Teniendo en cuenta las condiciones climáticas y el tipo de edificios de las regiones españolas (y salvo excepciones), ambos sistemas aportan un nivel de aislamiento acústico y térmico muy parecido, y una reducción en el consumo en climatización similares.
La fachada ventilada es un sistema más costoso y complicado que cambia por completo la estética de los edificios. En cuanto al aislamiento SATE, es más fácil, económico y rápido de aplicar, pero no es tan interesante si se busca una modernización completa de la fachada.
Componentes de un sistema SATE
Por último, vamos a resumir los componentes que conforman un aislamiento SATE para envolventes de edificios. Desde la capa interior a la exterior, son los siguientes:
- Morteros. Normalmente de tipo polimérico y con aglutinantes hidráulicos, cargas minerales y aditivos para acelerar el secado. También pueden ser orgánicos.
- Paneles aislantes. Pueden ser de lana mineral, poliestireno expandido o extruido, lana mineral o espuma fenólica.
- Elementos de fijación mecánica. Deben estar fabricados con materiales con baja conductividad frente al calor, resistentes a las tensiones y a la humedad e inalterables a la pudrición. Los más habituales son las espumas rígidas sin CFC, de EPS o PU, los elementos de aluminio y los paneles fenólicos.
- Malla de refuerzo. Reparte las tensiones del revestimiento y mejora el agarre.
- Imprimación. Favorece el agarre de la capa de acabado.
- Accesorios. Sobre todo, se trata de perfiles para realizar remates y conexiones.
- Sellantes. Imprescindibles para sellar las juntas y aportar estanqueidad.