Un hogar en Oporto
Nos adentramos en un edificio de influencia Art Deco de una de las principales arterias del centro de Oporto, la rua de Camões, para admirar la magnífica reforma obra del estudio de arquitectura de Pedro Ferreira. En ella, se conserva el valor histórico del edificio y antiguos elementos constructivos para dotar al interior de carácter, combinándolo con un estilo neutro y sofisticado. La mejor opción para alojarse en la ciudad.
Fotografías de Joao Morgado.
- Un proyecto tradicional
- Claridad y confort
- Materiales naturales
- Luz sobre blanco
- Pequeño y sencillo
- Composición de texturas
Un proyecto tradicional
En un edificio del centro histórico de Oporto, el proyecto empieza siempre por la fachada. Conservando el ritmo de huecos y las líneas principales de diseño, la intervención apela a la tradición portuguesa aplicando un magnífico alicatado de color verde intenso, por encima del zócalo de piedra. El proyecto plantea una intervención diferente para cada planta, adaptándose a la estructura original, y sacando el mayor partido a la distribución. Las estancias se llenan de buen gusto y luz natural, creando interiores tranquilos, respetando el alma del edificio.
Claridad y confort
Cada planta es un apartamento de líneas sencillas y esbeltas proporciones, con una generosa altura de techo. La intervención sumerge los interiores en blanco, incluyendo las bellas carpinterías de madera restaurada. El espacio principal es diáfano y holgado, con una paleta neutra de colores, y selección de materiales naturales. El pavimento de madera aporta calidez al interior, unificando la superficie como elemento de nexo entra las estancias.
Materiales naturales
La cocina se sitúa en una apertura de esquinas redondeadas y molduras clásicas, que recuerdan la influencia Art Decó del edificio. El empleo de placas de mármol, tanto en la encimera como en las paredes, crea un efecto impactante que dota al espacio de una fuerte personalidad. Este gesto rotundo queda suavizado con el blanco del mobiliario de cocina, de corte sencillo y líneas puras.
Luz sobre blanco
Los dormitorios se orientan hacia el interior de la manzana y reciben un reconfortante baño de luz natural. El blanco de la envolvente llena de claridad la estancia y los tejidos en tonos naturales aportan un suave color a la composición. El espacio se optimiza con el diseño de mobiliario a medida, incorporando armarios, espacio de almacenamiento y cabecero de cama, que oculta la instalación eléctrica. La intervención plantea interiores suaves que invitan al descanso.
Pequeño y sencillo
El baño se adapta a la configuración de la estructura original, creando un ambiente íntimo y aclarado. Se emplea un alicatado blanco esmaltado de suelo a techo, que refleja la luz natural del lucernario de la cubierta y enciende el interior. Lavabo blanco, breve mobiliario y detalles en madera completan un interior apacible y cuidado.
Composición de texturas
La intervención conserva el corte de la escalera original, que gira en curva en su camino ascendente, perfilando su silueta en escala de blancos. La textura del muro original de piedra se enfrenta a la suavidad de los acabados, en una superposición de materiales en la que entra también en juego el entablillado de madera de la cubierta. Se trata de un agradable espectro de texturas y detalles que completan un proyecto tan sensible como impactante.