¿Por qué hacen ruido los radiadores? Causas y soluciones
En pleno invierno, cuando los sistemas de calefacción de las viviendas están a pleno rendimiento es bastante frecuente detectar sonidos en ellos, hablamos de ruidos en los radiadores. Aunque pueda parecer preocupante y sea incómodo escucharlos la mayoría de las veces no revisten gravedad pero siempre es importante saber las causas para corregir el problema cuanto antes. Si a ti también te pasa, solo tienes que seguir leyendo y seguro que darás con la solución para los tuyos. ¿Preparado?
- ¿Por qué mis radiadores hacen ruido?
- ¿Qué tipos de ruidos pueden hacer los radiadores?
- ¿Cómo evitar los ruidos en los radiadores?
- ¿Qué hacer si los ruidos continúan?
¿Por qué mis radiadores hacen ruido?
¿A quién no le ha ocurrido ni una ni dos veces escuchar de pronto en su sistema de calefacción un sonido similar al de las típicas burbujas cuando el agua hierve? Lo más probable es que esté sucediendo por aire acumulado en el interior de los radiadores y solo haya que purgarlos para dejar de oírlo y que el agua circule con normalidad. En realidad son bastantes los ruidos radiadores detectados y es lógico preguntarse a qué se deben y si realmente son motivo de alarma o solo es un tema de incomodidad.
Estos sonidos tan extraños están directamente asociados al sistema de funcionamiento de la calefacción de la vivienda y a los elementos principales que intervienen en ella: desde el aire, a la presión, la velocidad o la dilatación. A modo preventivo, lo más aconsejable para evitarlos es asegurarnos de un adecuado mantenimiento de la instalación, además de purgarlos y limpiarlos periódicamente.
Aparte de un buen mantenimiento, los ruidos no siempre son los mismos, dependen del tipo de radiadores que haya instalados en la vivienda. Por ejemplo, los de agua, una de las soluciones domésticas más extendidas como sistema de calefacción se calientan por medio de una caldera encargada de calentar el agua que los radiadores llevan en su interior y que se distribuye por la casa a través de un circuito.
Los hay de bajo consumo, los más eficientes desde el punto de vista energético, pues trabajan a unos 45° mientras que los convencionales lo hacen a 65-70°. Son datos que sin duda vale la pena tener en cuenta cuando vamos a elegir modelo ante una reforma inminente y nos interesa saber cuánto cuesta instalar un radiador de calefacción.
¿Qué tipos de ruidos pueden hacer los radiadores?
Es curioso, seguramente nunca te habías parado a pensarlo pero existen distintos tipos de ruidos radiadores con sus respectivas causas y soluciones. La mayoría de las veces pasan por una sencilla manipulación que podemos realizar nosotros, aunque también puede suceder que no terminemos de corregirlos y entonces sea necesario contratar los servicios de un profesional. Gorgoteos, silbidos, crujidos… Vemos uno a uno cuáles son, qué hay detrás de sus sonidos y cómo es posible acabar con ellos. Presta mucha atención si detectas alguno en casa:
Golpeteos o martilleos
Este tipo de ruidos radiadores son muy habituales y la causa más frecuentes suele ser que hay acumulación de aire en el circuito de agua que alimenta a estos aparatos. Este agente extraño hace que el agua circule a una presión anómala y al moverse choque contra el interior de las tuberías o las paredes de los radiadores; pues bien, el sonido que produce recuerda a un martilleo o golpe. La forma de solucionarlo suele ser bastante sencilla y consiste en purgar la instalación para extraer el aire.
Aunque es una tarea doméstica muy sencilla de hacer, no está de mas informarse antes sobre cómo purgar los radiadores si es la primera vez. Se puede usar una llave especial o un destornillador y se recomienda efectuar este purgado al menos una vez al año, no solo para evitar estos sonidos incómodos, también para asegurarnos de que su rendimiento es el óptimo a la hora de calentar la casa.
Ahora bien, si el sonido del martilleo es muy metálico entonces la causa puede ser otra; en concreto, una variación importante en la temperatura es capaz de generar dilataciones de los materiales de los radiadores y las tuberías y de ahí este ruido tan característico. Una manera de solucionarlo es añadiendo un producto especial al radiador, vaciándolo parcialmente; se introduce por el purgador con la ayuda de un embudo. Una vez echado el líquido, hay que rellenar el radiador y volver a purgarlo.
Silbidos o pitidos
Quizá alguna vez hayas detectado silbidos en los radiadores sin saber muy bien cómo actuar. En el noventa por ciento de los casos el motivo es que el agua está circulando demasiado deprisa dentro de la instalación y esa fricción crea una sonido agudo, o bien el problema sea un caudal demasiado alto. En los radiadores de agua se da sobre todo en los aparatos que llevan la llave de entrada (de agua) arriba y el detentor (la llave de salida) abajo.
Las soluciones que más se aconsejan son realizar un purgado a los radiadores, o bien revisar la caldera, tal vez esté trabajando a una potencia excesiva o haya una obstrucción y lo más recomendable sea contactar con el servicio técnico del equipo o con la empresa que en su día hizo la instalación.
Chirridos o crujidos
A veces los radiadores emiten sonidos como si se estuvieran rompiendo y es por culpa de los cambios de temperatura que sufren sus materiales de fabricación al contraerse y dilatarse. Tales movimientos generan fricciones entre las piezas de los radiadores o de las tuberías y de ahí el sonido, que en realidad es el crujido que producen los materiales durante estos procesos. Para acabar con ellos es preciso tener muy en cuenta el diseño y la instalación del sistema de calefacción y la solución no es precisamente fácil. O bien se opta por aislar térmicamente el circuito de tuberías, o se plantea amortiguar los ruidos poniendo juntas flexibles entre las paredes y los radiadores.
¿Cómo evitar los ruidos en los radiadores?
Ya lo adelantábamos antes. Un mantenimiento exhaustivo ayuda en gran medida a evitar los ruidos en los radiadores con pautas tan eficaces como estas que, de paso, también aseguran un correcto funcionamiento:
- Purgado de los radiadores una vez al año mínimo. Lo ideal es ser previsor, que no nos pille el toro, hacerlo antes de que llegue la época de encendido del sistema de calefacción con la llegada del invierno. Los experto aconsejan dos veces al año.
- Limpieza periódica del circuito de agua. Es un método infalible para evitar que las tuberías se terminen obstruyendo por acumulación de sedimentos o la bomba se estropee. Es una ocasión perfecta para plantearnos cuánto cuesta una limpieza de radiador y llevarla a cabo.
- Limpios por dentro y por fuera.
- Revisión de la presión de la caldera. Y también el nivel del agua siguiendo al pie de la letra las indicaciones del fabricante.
- Ajuste potencia bomba. El objetivo es hacer que trabaje según las necesidades de calefacción de la vivienda para garantizar un rendimiento de los radiadores lo más óptimo y sostenible posible. Forzarla no tiene ningún sentido.
- Optimizar su consumo energético. A través de válvulas termostáticas que regulen la temperatura y el caudal de agua de cada radiador en las habitaciones.
¿Qué hacer si los ruidos continúan?
Si hemos hecho todo lo que está en nuestra mano para acabar con los diferentes tipos ruidos radiadores pero aún persisten, no hay que darle más vueltas ni tampoco olvidarse de que están ahí. Es el momento de contratar los servicios de un profesional cualificado para que revise no solo los radiadores, lo más idóneo es que también pueda mirar la caldera por si hay averías o fallos que detectar en el sistema de calefacción.
¡Pero ojo si tenemos radiadores de aluminio! Este material provoca en muchas ocasiones reacciones con el agua caliente que terminan generando ruidos como estos. De manera que no hay ninguna causa externa, ellos son el origen del problema y la solución más fiable para que desaparezcan tal vez pase por sustituirlos por otros fabricados con materiales como el hierro fundido y el acero.