Reforma integral y amueblamiento de vivienda de 40 años en Madrid
El salón, que anteriormente presentaba una distribución poco práctica, se convirtió en el corazón del hogar gracias a una reconfiguración total del espacio. El objetivo era integrar y orientar el salón hacía la luz y con una circulación fluida. E integrar el salón- comedor con la terraza para maximizar la luz natural. El suelo de la terraza se unificó con el del salón, creando un ambiente más amplio y homogéneo.
El equipo instaló una palillería de roble natural macizo, que se empleó para ocultar un pilar y crear un mueble orgánico curvo y visualmente atractivo que alberga el televisor y proporciona espacio de almacenamiento. Una pared del salón también se revistió con roble natural, lo que contrasta con los colores naturales de los sofas y los tejidos, generando dinamismo en la estancia. Además, se añadieron vitrinas con amplios espacios de almacenamiento para las cenas con amigos y familia.
El dormitorio de invitados se renovó para hacerlo más amplio y luminoso. Una cama nido y tonos claros brindan flexibilidad y luminosidad, con tejidos de lino que maximizan la luz natural. El papel pintado a rayas y la alfombra de Rug It complementan la decoración, creando un espacio moderno y acogedor.
El dormitorio principal recibió un cambio completo, enfocándose en crear un ambiente relajante con colores neutros y naturales. Los tonos verdes, fresa y beige, junto con textiles de alta calidad, generaron un espacio acogedor y más moderno. Las lámparas de fibras naturales de las mesillas y el techo contribuyen a un ambiente de calma.
El baño de invitados, también usado como aseo de cortesía, fue completamente reformado. Se reemplazaron las instalaciones, revestimientos y sanitarios, utilizando placas de 120x60 cm de Living Ceramics en beige neutro para dar amplitud. El mueble de madera de roble diseñado y realizado a medida con palillería y diseño curvo por el Estudio, le da calidez al espacio. El papel pintado de hojas y los apliques de cerámica hechos y pintados a mano en Italia aportan un toque de elegancia.
La zona del office adyacente a la cocina se reconfiguró para mejorar su distribución, con una estética más relajada. Se establecieron dos áreas diferenciadas: una zona para comidas con un aparador, y otra para relajarse viendo la televisión. Los colores neutros de base con toques de color hacen que el espacio sea fluido y acogedor.
La terraza se transformó en un rincón relajante gracias a el recubrimiento con palillería de roble macizo de los ladrillos de la fachada. Para poder disfrutar de las preciosas vistas panorámicas a la sierra de Madrid se amueblo con dos sillones cómodos y amplios y unas mesitas de fibras naturales. La importancia de la vegetación en el espacio era crucial por lo que se incluyen varias estanterías con plantas de diversos tipos.