¿Qué es la inspección periódica de gas?
Tanto si eres propietario de una vivienda como si vives en régimen de alquiler, la inspección periódica de gas es una revisión obligatoria de sus instalaciones cuando dispones de suministro de gas natural en la casa. Se lleva a cabo periódicamente: en todas las comunidades autónomas de España se efectúa cada cinco años, salvo el País Vasco donde se hace a los cuatro. ¿Quieres saber quién está autorizado para realizarla, los tipos que existen y qué incluye exactamente? Te lo contamos todo.
- ¿Quién realiza la inspección periódica de gas?
- Tipos de inspecciones periódicas de gas
- ¿Qué incluye la inspección de gas natural?
¿Quién realiza la inspección periódica de gas?
Es importante saber de antemano que solo personal técnico autorizado está cualificado para efectuar una inspección periódica de gas en las viviendas, presentando su debida acreditación. Con ella verificará que todos los elementos que integran la instalación de gas natural se encuentra en perfectas condiciones, algo que es básico para garantizar su correcto funcionamiento y su seguridad.
El habitante de la casa puede optar por dos modalidades de empresa o personal cualificado cuando llegue el momento de contratar dicho servicio para realizar la inspección periódica de gas obligatoria. Lo normal es que se haga en cualquier mes del último año.
La primera de ella es contactar con la empresa distribuidora de gas natural de la zona donde viva para que acuda personal técnico y la lleve a cabo. Por otra parte, esta compañía debe de informar debidamente a la persona que sea titular de esta red sobre la obligatoriedad de pasar una inspección periódica de gas. Al mismo tiempo recae en ella la responsabilidad de validar el informe o certificado emitido tras hacer dicha revisión, comprobar su veracidad y garantizar que está en perfecto estado.
La otra opción cuando toca efectuar la inspección periódica de gas consiste en contratar los servicios de una empresa de instalación de toda confianza y garantías. En ese caso, es necesario comunicar a la distribuidora que será una compañía externa la encargada de ir a la vivienda y no su personal para hacer la inspección periódica de gas pertinente.
Un hecho que suele ocurrir con relativa frecuencia es que no haya nadie en el domicilio en el momento en que el personal técnico cualificado se desplace con el objetivo de hacer esta revisión doméstica. En el informe se dejará constancia de dicha circunstancia y a continuación el interesado deberá iniciar de nuevo la solicitud de la inspección a la opción elegida; o bien su distribuidora o a una empresa de instalación de gas natural.
No hacer la inspección periódica de gas tiene consecuencias. Si finalmente no se produce después de haber emitido varios avisos al usuario, la distribuidora se encuentra autorizada para cortar el suministro de gas. El argumento principal al que podrá acogerse será que no es posible corroborar que la instalación garantice total seguridad en su funcionamiento.
Tipos de inspecciones periódicas de gas
Realmente no existe una inspección periódica de gas obligatoria, sino dos: la que se debe de llevar a cabo dentro de la vivienda (IRI) y la que tiene lugar en el inmueble (IRC). Aunque las dos son igual de imprescindibles y por tanto han de hacerse en el período de tiempo establecido tal y como marca la ley a través del Real Decreto 984/2015, cada una posee ciertas características propias:
- Inspección de la Instalación Receptora Individual (IRI). Dicha instalación es la encargada de suministrar gas dentro de la casa conectando el contador a los aparatos de gas que haya en el hogar. Cuando son viviendas unifamiliares, es la llave de acometida.
- Inspección de la Instalación Receptora Común (IRC). Alude a las zonas comunes que existen en los inmuebles y su revisión obligatoria permite que el suministro de gas sea distribuido hacia las instalaciones receptoras individuales que tiene cada casa. El coste de esta inspección periódica de gas debe asumirlo la comunidad de vecinos.
En cuanto al precio de esta inspección, difiere en función del tipo pero en ambas revisiones se dan dos variables. Son datos igual de importantes que, por ejemplo, saber cuánto cuesta dar de alta la luz cuando somos los propietarios de una vivienda:
- Gastos de gestión. Van destinados a la distribuidora, se establecen anualmente y siempre es la misma tarifa, al margen de que la inspección periódica de gas la haga una empresa autorizada externa o la distribuidora.
- Coste de la inspección. Aquí sí hay diferencias porque las compañías instaladores son libres de marcar sus tarifas mientras que las distribuidoras tienen regulado el precio por un servicio de inspección.
Pagar la inspección periódica de gas por parte del usuario es una gestión sencilla, pero nunca se hace el día que el personal técnico autorizado acuda a realizarla. Debe ser pagada a través de la factura de gas con el contrato a la comercializadora del mes siguiente y por tanto es el titular el principal responsable de realizar el pago.
¿Qué incluye la inspección de gas natural?
Una inspección periódica de gas habitual en una vivienda de cualquier comunidad autónoma tiene una duración aproximada de 20 minutos. Ahora bien, es un tiempo estimado porque dependerá de los componentes de la instalación a revisar y del número de equipos conectados a la misma.
Como su objetivo es verificar que todo el sistema de la casa que transporta o contiene gas natural se encuentra en perfectas condiciones para funcionar, es preciso comprobar lo siguiente:
- Ausencia de fugas.
- Encendido de aparatos para comprobar su funcionamiento.
- Comprobación de las tuberías del suministro.
- Ubicación de los contadores de gas y estado.
- Verificación del enganche entre los elementos y la instalación del suministro.
- Evaluación de la ventilación.
- Combustión de calderas, calentadores, vitrocerámicas.
- Comprobación conductos de evacuación de equipos como calderas y calentadores.
Cuando la inspección periódica de gas es favorable, el usuario recibe un documento del técnico autorizado que acredita que ha sido superada con éxito. Es el llamado certificado de la instalación del gas, o boletín de gas, y se expide indistintamente a los dos tipos de inspecciones: Inspección de la Instalación Receptora Individual (IRI) e Inspección de la Instalación Receptora Común (IRC).
Este contiene información detallada sobre varios aspectos. Desde descripciones sobre cada uno de los elementos que integran la instalación y los aparatos conectados, a planos de dicha instalación. Junto con una certificación que acredita cumplir con los requisitos exigidos en el Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios (RITE).