¿Por dónde empezar una reforma integral? Fases de las obras
Saber por dónde empezar una reforma integral es fundamental para garantizar el éxito del proyecto, optimizar recursos y minimizar contratiempos.
Este proceso implica una serie de pasos que van desde la concepción inicial hasta los últimos detalles decorativos.
En este artículo, vamos a verlos todos para que puedas organizar la reforma integral de tu vivienda o la de otro propietario.
Por dónde empezar la reforma integral de una casa
Iniciar una reforma integral requiere una planificación rigurosa y un orden de ejecución que garantice eficiencia y resultados óptimos.
A continuación, detallamos cada fase con información práctica y recomendaciones basadas en las mejores prácticas del sector:
1. Planificación y diseño
Esta primera fase sienta las bases de todo el proyecto. Implica definir claramente qué se quiere lograr (por ejemplo, una redistribución de espacios, o la mejora de eficiencia energética) y crear un diseño preliminar con planos detallados que visualicen la distribución y acabados.
Dentro de este proceso, debes seguir estos pasos básicos:
- Inspeccionar la vivienda para identificar problemas estructurales, obsolescencia de instalaciones o espacios subutilizados.
- Contratar un arquitecto o diseñador para proyectos complejos, especialmente si se modifican estructuras o se buscan soluciones innovadoras.
- Decidir entre opciones estéticas (ej: moderno, clásico) y funcionales (ej: materiales resistentes, sostenibles) a la hora de explorar estilos y materiales.
En base a todo ello será posible establecer un presupuesto realista para la reforma integral (incluyendo un margen del 10-15% para imprevistos) que además de la mano de obra, incluya la compra de materiales.
La planificación y diseño debe iniciarse 2-3 meses antes del inicio de la obra, para que la fase de diseño no se convierta en un cuello de botella y puedan abordarse ajustes sin afectar el cronograma global.
Además, este plazo permite elaborar múltiples versiones del diseño hasta lograr un plan funcional y estéticamente coherente, así como obtener presupuestos detallados de materiales y profesionales.
En reformas que requieren modificaciones estructurales o intervención de arquitectos, amplía este margen a 3-4 meses.
2. Obtención de permisos y licencias
Antes de iniciar cualquier trabajo físico, es esencial gestionar los permisos necesarios. Según el tipo de obra, esto es lo que podrías necesitar:
- Licencia de obra menor: se requiere para reformas interiores sin cambios estructurales (ej: renovación de baños, pintura)
- Licencia de obra mayor: es obligatoria para modificaciones estructurales (ej: derribar paredes de carga, ampliaciones).
Ten en cuenta que algunos municipios exigen permisos para obras en fachadas o áreas comunes, y que para edificios históricos o protegidos, se exigen permisos adicionales de conservación.
Te recomendamos solicitarlos con una antelación de entre 2-6 meses antes del inicio de obras, dependiendo de la complejidad.
3. Demolición y desescombro
Esta fase marca el inicio de la obra física. Implica retirar elementos no deseados (muebles, electrodomésticos), demoler paredes o techos según el plan, y gestionar los escombros.
El proceso sería el siguiente:
- Retirada de elementos: eliminar estructuras obsoletas (ej: tabiques, suelos antiguos).
- Demolición controlada: derribar paredes o techos con técnicas que eviten daños en zonas no afectadas.
- Gestión de escombros: contratar servicios especializados para el desescombro, cumpliendo con normativas de residuos.
Si se mantienen estructuras originales (ej: vigas de madera), recuerda protegerlas durante la demolición.
Ésta suele durar 1-2 semanas para viviendas estándar, pero puede extenderse a 3 semanas en casos complejos, como edificios antiguos con estructuras frágiles o espacios reducidos.
¡No olvides usar equipos de protección y cerrar zonas de paso para evitar accidentes!
4. Trabajos estructurales
Si el proyecto lo requiere, es posible que tengan que realizarse modificaciones estructurales, como por ejemplo:
- Reforzar muros: en edificios antiguos, reforzar muros de carga con acero o hormigón para evitar fisuras.
- Modificar distribución: derribar tabiques para crear espacios abiertos o construir nuevos para separar áreas.
- Cambiar líneas de apoyo: en casos complejos, reubicar vigas o pilares para redistribuir cargas.
Si los pilares existentes no soportan nuevas cargas, en algunos casos se han de añadir perfiles de acero o hormigón armado. En esta fase también entra la apertura de huecos para crear ventanas o puertas nuevas.
Este tipo de trabajos pueden durar entre 2-4 semanas, dependiendo de la envergadura de las modificaciones y de otras necesidades, como los refuerzos adicionales, el descubrimiento de problemas ocultos o la coordinación con otros gremios.
Los proyectos que requieren cambios en líneas de apoyo o apertura de huecos suelen ser los más exigentes en tiempo.
5. Instalaciones básicas
Es el momento de actualizar o renovar las instalaciones de fontanería, electricidad y climatización.
La primera implica renovar tuberías, desagües y sistemas de agua caliente, así como instalar grifería y sanitarios nuevos. Para una vivienda estándar, habría que dedicarle entre 3-5 días.
La segunda consiste en actualizar el cuadro eléctrico y cableado para cumplir con normativas (ej: ITC-BT-52) soportar cargas modernas, algo que puede requerir la instalación de nuevos circuitos o reemplazo de alámbricos antiguos.
Aquí también se colocan enchufes, interruptores y puntos de luz según el diseño. Todo esto puede hacerse en 2-4 días para actualizaciones básicas y hasta en 1 semana para proyectos complejos.
Por último, toca instalar sistemas de calefacción (ej: radiadores, suelo radiante) o aire acondicionado. Los radiadores requieren de una dedicación de 1-2 semanas, y para el suelo radiante, 2-3 semanas (incluye preparación de pavimentos).
El aire acondicionado se instala en 1-2 días por unidad, dependiendo del tipo (split o centralizado).
En esta fase, la sincronización entre estos sistemas es vital. Por ejemplo, instalar suelo radiante requiere coordinar con la fase de suelos para evitar daños posteriores. Además, proyectos que incluyen sustitución de calderas antiguas necesitan planificación previa para evitar cortes de suministro.
6. Revestimientos y acabados
Una vez completadas las instalaciones, se procede a trabajar los revestimientos para ocultar instalaciones eléctricas o de climatización con placas de yeso o materiales acústicos.
Se aplican en áreas específicas según su uso, como:
- Paredes y techos: enyesado o colocación de placas de yeso para ocultar instalaciones eléctricas o climatización. Aquí también se realiza la reparación de grietas y se aplica una capa de imprimación para mejorar la adherencia del yeso. Se necesitan unos 2-3 días por habitación (si se hace manual) o 1-2 días (si se utiliza una máquina).
- Suelos: pavimentos (cerámica, madera, gres) según el uso del espacio en salones, dormitorios, cocinas y baños. En esto se emplearían unos 3-5 días para una vivienda de 80 m².
- Baños y cocinas: alicatado para garantizar impermeabilidad. Para ello, se colocan las baldosas perfectamente alineadas y selladas para evitar filtraciones. Se tarda 1-2 semanas en hacerlo.
Esta fase marca el inicio del acabado visual, donde cada detalle define la calidad final del proyecto, así que la ejecución debe ser precisa.
7. Carpintería
En esta fase de la reforma integral se instalan elementos como ventanas, puertas y armarios empotrados. Para cada uno de ellos es necesario considerar algunos detalles clave:
- Ventanas y puertas: imprescindible instalar sistemas de aislamiento térmico y acústico, como el doble cristal y los marcos de aluminio. Cada unidad requiere un trabajo de entre 2-5 días, dependiendo del tamaño y complejidad.
- Armarios empotrados: diseñar muebles a medida que optimicen el espacio es una buena práctica. Elige entre madera, melamina o lacados según el estilo y presupuesto. Su instalación puede llevar 1-3 semanas, según el diseño y materiales. En casos de sustitución de armarios antiguos, puede requerir demoliciones parciales (por si es necesario eliminar tabiquería obsoleta), añadiendo 1-2 días.
- Muebles de cocina: colocar encimeras, electrodomésticos y mobiliario según el diseño y asegurando que las medidas coincidan con los espacios para evitar ajustes posteriores. El tiempo requerido es de 1-2 semanas para instalación básica, y hasta 3 semanas si incluye encimeras de cuarzo o acabados personalizados.
Ten en cuenta que la carpintería es una fase crítica que requiere coordinación entre gremios (necesitarás a electricistas para enchufes integrados en armarios, por ejemplo), así que es necesaria una buena planificación para evitar retrasos en la entrega de materiales y en la ejecución de las tareas.
8. Pintura
La pintura es el toque final que define la estética de la vivienda, protegiendo superficies y creando ambientes acogedores.
Este proceso requiere atención al detalle para lograr resultados profesionales en todos sus pasos:
- Preparación: limpiar superficies, rellenar grietas y aplicar imprimación para mejorar la adherencia del color.
- Aplicación: usar pinturas específicas para cada zona, como una que sea lavable en cocinas y una con propiedades antihumedad en baños.
- Acabado: añadir texturas o efectos decorativos, como un acabado de efecto liso, mate o satinado.
- Elegir colores: coordinar tonos con el diseño global para crear armonía visual.
La duración de esta fase varía según el tamaño de la vivienda y la complejidad del diseño. Para una casa de 80-100 m², se necesitan 3-5 días (incluyendo tiempos de secado).
Hay que saber que factores como la temperatura y humedad pueden alargar el proceso, mientras que pinturas de secado rápido aceleran el trabajo. En proyectos con efectos decorativos (ej: degradados), el tiempo puede duplicarse.
9. Instalación de sanitarios y cocina
La instalación de sanitarios y cocina es la fase donde se materializan la funcionalidad y el estilo de la vivienda, gracias a que se combinan elementos técnicos y estéticos para crear espacios prácticos y atractivos.
La parte de sanitarios incluye la colocación de platos de ducha, lavabos y sanitarios asegurando su estanqueidad y funcionalidad, así como la instalación de grifería, sistemas de ducha termostáticos o bidets modernos.
Para la cocina se instalan tanto muebles como electrodomésticos, siempre siguiendo el diseño del proyecto.
La instalación de sanitarios suele durar 1-2 semanas, mientras que la cocina puede requerir 2-3 semanas (incluyendo ajustes finales).
En proyectos con sustitución de tuberías o electrodomésticos integrados, el tiempo puede extenderse hasta 4 semanas.
10. Decoración y mobiliario
La fase final de la reforma es donde se materializa el estilo y la personalidad del espacio. Se hace a través de la decoración y mobiliario, que son los que convierten una vivienda en un hogar.
Algunos elementos decorativos que se añaden en esta fase, son, por ejemplo:
- La iluminación: lámparas de techo, spots empotrados, lámparas de pie o sistemas de iluminación ambiental (como las luces LED regulables)… La clave es combinar unos que den luz general con otros que actúen como puntos de luz focalizados (por ejemplo, sobre la mesa de comedor o en rincones de lectura). Elige diseños que complementen el estilo global, como las lámparas industriales para espacios modernos y candelabros para ambientes más clásicos.
- Los muebles: elige muebles que combinen durabilidad y diseño, y que se adapten bien a casa estancia. Puedes invertir en algunos de madera maciza para el salón, pero optar por fabricados en melamina para la cocinas. Organiza los muebles según el uso del espacio (sofás en zonas de descanso, mesas en áreas de trabajo). Para complementar, añade elementos como estanterías, sillas o mesitas auxiliares para optimizar la funcionalidad.
- Los textiles: alfombras, cortinas, cojines o mantas para aportar color y textura.
- Arte y objetos: cuadros, esculturas o piezas únicas que reflejen la personalidad del propietario.
- Plantas: verde interior para aportar vida y frescura a los espacios.
Asegúrate de que todo comparte un hilo conductor estilístico en cuanto al tipo de tono y línea decorativa. Por ejemplo, los tonos cálidos bajo líneas minimalistas. Antes de fijar los muebles, puedes hacer un boceto o usa apps de diseño para visualizar la disposición.
Seguir este orden en una reforma integral ayuda a mantener el proyecto organizado y eficiente. Cada fase se construye sobre la anterior, minimizando la necesidad de rehacer trabajos y optimizando el tiempo y los recursos.
Es importante recordar que la flexibilidad es clave, ya que imprevistos como descubrimientos estructurales o retrasos en materiales pueden alterar el cronograma.
1 Comentario
Muy buen resumen de las fases, sobre todo la parte inicial. Yo añadiría que también es importante tener claro si hay que solicitar licencias de obra menores o mayores antes de empezar, porque en algunos municipios como Málaga puede tardar más de lo esperado.
En mi caso hice una reforma integral de un piso y el orden de los gremios fue clave para no duplicar trabajos. Contar con una empresa que coordine todo desde el principio me ahorró tiempo y disgustos. Si alguien lo necesita, nosotros trabajamos con una empresa local muy seria: irureformasmalaga.es