Mueble de TV: 4 alternativas para ser original
Por mucho que digamos que no, en la mayoría de casas, esa enorme caja negra es la "prota" del salón. Más grande o pequeña, ni siquiera los diseños vanguardistas se salvan de la quema. ¡Afean tanto la decoración! Colocarla sin más sobre un mueble es la opción más rápida, pero no la más estética. Sobre todo teniendo en cuenta que hay muchas soluciones para que pase un poco desapercibida, o llame la atención por su buena integración. Estas son las 4 alternativas que te proponemos para que, entre episodios de tus series favoritas, pienses: ¡qué estupenda nos ha quedado la zona de la tele! ¿Te atreves a ser original?
- 1. Jugando al escondite
- 2. A la vista y rodeada de armarios
- 3. Integrada dentro de una pared
- 4. El centro de todas las miradas
1. Jugando al escondite
La forma más sencilla de conseguir que un televisor no moleste a la vista (cuando no se usa) es meterlo dentro de un mueble. En este caso una gran librería a medida, compuesta de puertas y vanos abiertos en blanco y madera, y un par de paneles correderos tras los que se oculta el aparato. Una idea genial que puede servir también para ocultar irregularidades en la pared, un radiador, o incluso un split de aire acondicionado.
2. A la vista y rodeada de armarios
En tu habitación, el cuarto de juegos de los chicos, el despacho o la buhardilla. ¿Y si aprovechamos la parte superior e inferior de la tele para rodearla de armarios? Fíjate en la foto: ese gran mueble, con escritorio integrado, no sólo cobija el televisor, es que además saca todo el partido a una pared irregular, y nos regala muchísima capacidad de almacenaje gracias a su estudiado diseño. Aquí hay puertas, cajones, vanos abiertos y hasta enchufes ocultos debajo de la mesa, para trabajar delante de la tele cuando no se está usando. Una idea brillante que puedes copiar si necesitas mucho espacio para guardar.
3. Integrada dentro de una pared
Si no te molesta la presencia de la tele, pero sí la de todos los cables y otros audiovisuales que la acompañan, puedes anclarla dentro de un hueco en el muro. Esta solución suele hacerse con placas de pladur (por rapidez, limpieza y economía), y siempre da mucho juego. Además de poder ocultar enchufes, tomas de antena o de red, nos da margen para proyectar vanos abiertos en los que colocar los altavoces, la consola de los niños, o cualquier otro aparato que queramos dejar cerquita de la tele. ¿Y es seguro colgar la tele en el pladur? Si cuentas con una placa de pladur gruesa y no usas un brazo extensible, sí. Las placas pueden ir de 6 a 18 mm de grosor: conviene elegir para estos trabajos las más fuertes. De todas formas, consulta siempre con un profesional antes de colgarla. Si el televisor fuera muy pesado y el pladur demasiado fino habría que llamar a los albañiles para reforzar la pared.
4. El centro de todas las miradas
Si tienes el corazón partido entre darle el protagonismo a la tele o a la nueva chimenea de bioetanol, ¿por qué no pruebas una solución intermedia como la de la fotografía? Se trata de un salón muy sofisticado en el que ambos elementos comparten protagonismo, gracias a una correcta elección de los materiales que los acompañan. Papel pintado efecto textil recorriendo toda la pared. Un gran mueble a medida de madera, por abajo. Y un espejo hecho a medida, con cuarterones negros (a juego con televisor y chimenea) que aligera el conjunto. ¿El resultado? Un salón elegante con sus molduras de escayola, luminarias doradas y tapizados de terciopelo. Muy chic y nada pesado a la vista.
¿Y tú, cómo has resuelto la zona de la televisión? ¿Te ha gustado alguna de estas originales ideas? Esperamos tus comentarios.