10 modernizaciones de fachada antes y después
¿Estás buscando proyectos que muestren cómo modernizar una fachada, antes y después? Pues deja de buscar. En este artículo hemos seleccionado 10 proyectos con fotos explicativas, en las que verás cómo eran estas fachadas antes de la intervención y el espectacular cambio logrado en cada una de ellas. ¡Seguro que encuentras la inspiración que buscabas para la tuya!
Antes y después: 10 modernizaciones de fachada increíbles
Las reformas de interiores de viviendas ocupan páginas y páginas de las revistas de decoración. Y sin embargo, muchas veces no le damos la importancia que se merece a la fachada. No hay que olvidar que el exterior de una casa es el que genera la primera impresión: además de ser atractivo, debe estar en buen estado para proteger el edificio de las inclemencias del tiempo.
Por eso, renovar la fachada de una casa es algo tan importante como satisfactorio. Si quieres ver cuál es el efecto que consigue un proyecto bien diseñado, a continuación te proponemos un recorrido por diez espectaculares proyectos que muestran el resultado de modernizar una fachada, antes y después. Un compendio de ideas para reformar una fachada que incluyen todos los estilos: clásico, contemporáneo y rural. ¡No te las pierdas!
1. Nuevos volúmenes y un gran patio
Este edificio necesitaba claramente una rehabilitación. Desde el punto de vista de la estética, los volúmenes irregulares creaban una sensación confusa y caótica, y el pequeño balcón de la segunda planta (a la derecha) solo servía para perder espacio útil en el interior. Además, en la planta baja se había construido un anexo que eliminaba la posibilidad de contar con el patio delantero.
El proyecto de modernización empezó derribando el anexo, y reduciéndolo a un volumen cuadrado a la izquierda, ideal para ampliar la cocina de la planta baja. El patio se recuperó con un suelo de madera y una valla de estilo rústico, que combinan muy bien con el acabado en monocapa blanco de la fachada. También se eliminó el balcón, se renovaron las ventanas y se cambiaron las bajantes de la fachada. Ahora, el edificio es elegante, moderno y atemporal.
2. Una gran cristalera que ocupa dos plantas
El antes y después de esta renovación es simplemente espectacular. La casa original era apenas una ruina, situada entre dos casas bajas y casi "invisible". La recuperación del edificio deslumbra por su modernidad, su elegancia y su protagonismo: ahora, la fachada brilla con luz propia.
El primer paso consistió en eliminar la fachada delantera y sustituirla por una enorme cristalera que deja ver el interior en dos niveles. Sobre ella, la cubierta inclinada lleva un gran tragaluz para iluminar el interior. Y en la planta superior, se aprovechó dicha cubierta para crear una atractiva terraza que da servicio al dormitorio. Más bonita y práctica, ¡imposible!
3. De "barracón verde" a chalet con estilo
Viendo el "antes" de esta modernización de fachada, no apetece mucho comprar la casa, ¿verdad? Pues fíjate qué puede conseguir un proyecto bien diseñado. A la derecha, la nueva vivienda deslumbra por el equilibrio de sus volúmenes, la preciosa (y atrevida) combinación de colores y la acertada distribución de los espacios.
En esta rehabilitación se eliminaron los tabiques que no eran originales, y se crearon nuevos espacios más amplios y habitables. La fachada se revistió con mortero monocapa en blanco roto, amarillo mostaza y terracota, una combinación cálida y actual. Junto con el paramento fucsia y las plantas verdes de la terraza, el resultado es pura alegría. Y como remate, los cerramientos de acero cortén combinan genial con esta paleta cromática.
4. Un cambio espectacular con la mínima inversión
En la modernización de la fachada de esta antigua casa de piedra no hizo falta hacer obra. La fachada estaba en buen estado, sin humedades ni problemas de aislamiento; y por su carácter protegido, no se podía intervenir. Las ventanas emplomadas también se encontraban en buen estado... Pero necesitaba un "lavado de cara" que la hiciese destacar.
En solo dos días, la casa parece otra. El cambio se logró pintando los marcos de las ventanas y la puerta con un esmalte blanco resistente a la intemperie, y cambiando la puerta de entrada por un modelo de seguridad en azul celeste. Parece atrevido, pero funciona de maravilla: la fachada sigue conservando su encanto rústico y ha ganado luz y atractivo.
5. Renovación total: de "invisible" a protagonista
La vivienda de este proyecto no destacaba en absoluto entre el resto de la hilera de casas. Como ellas, era una construcción humilde por la que los años habían pasado sin piedad. La terraza restaba espacio al interior y era una fuente de humedades, y en general, necesitaba una renovación total.
La clave de esta rehabilitación es el cerramiento de metal azul pastel que convierte la terraza, antes desaprovechada, en un gran salón con dos ventanales de suelo a techo. También se cambiaron los cerramientos (puerta de entrada y ventanas) por unos más aislantes, que suman luz y claridad. La fachada blanca y azul, con volúmenes limpios y sencillos, deslumbra ahora por su modernidad.
6. Revestimiento gris claro e iluminación LED
La modernización de esta fachada (antes y después) es francamente espectacular. Un edificio abandonado, que no se podía derribar por estar catalogado, se renovó por completo gracias a un proyecto que se sale de lo habitual.
La fachada se saneó y se revistió de nuevo con una pintura de color gris claro, que aguanta bien la intemperie y el agua. Las ventanas se cambiaron por modelos altamente aislantes y con cristal de espejo: la iluminación LED RGB aporta un aire innovador y diferente al edificio, que ahora está destinado a oficinas y luce como ninguno.
7. Un cambio de estética y de distribución
En esta casa en esquina, antigua y deteriorada, se decidió aprovechar la modernización de la fachada para realizar una rehabilitación total de la vivienda. Lo único que se conservó fue la entrada de piedra natural, un elemento lleno de encanto e interés. A su alrededor se eliminaron los revestimientos de tablas, las rejas y las cubiertas a dos aguas para crear un diseño de volúmenes cúbicos.
Ahora llama la atención el nuevo volumen que se eleva sobre la entrada, una "torre" acristalada que lleva la luz natural al interior. La fachada se recubrió con mortero monocapa blanco puro, que protege al edificio del agua y los cambios de temperatura. El resultado: una casa moderna y luminosa, que invita a disfrutarla.
8. De "aburrida" a "espectacular": un proyecto de 10
Todo un cambio radical para una vivienda que, en realidad, no estaba en mal estado. Su estética era la de muchas otras casas de la época, un diseño convencional y sencillo sin detalles diferenciadores. Con esta fachada, el proyecto de arquitectura dio en el blanco: ahora, esta casa destaca por su estructura vanguardista, formada por volúmenes cúbicos que se superponen. El revestimiento blanco combina de maravilla con la piedra natural utilizada en la entrada y la fachada de la terraza. Las rejas de acero cortén aportan textura, estética y seguridad, y los distintos volúmenes permiten añadir luces LED puntuales que crean juegos de sombras y aportan un punto extra de interés. ¡El efecto es total!
9. Un diseño más ligero y elegante
Esta vivienda de los años 60 necesitaba ya un cambio de look. Su estructura lineal y básica resultaba pesada y poco atractiva, y desaprovechaba las posibilidades del edificio. En el proyecto de rehabilitación se decidió aumentar la altura del edificio; si quieres hacer algo similar en tu vivienda, consulta primero la normativa municipal. Muchas veces no está permitido.
Ahora, la casa se distribuye en distintos volúmenes revestidos en piedra rosada y ocre oscuro. En el centro, sobre la entrada se eliminó la pequeña terraza para abrir una amplia superficie que aligera la fachada. Las grandes cristaleras y la iluminación LED crean un efecto vanguardista, que junto a la nueva distribución interior logran un éxito total.
10. Antes y después en un mismo edificio
Nuestra última propuesta no es una modernización de fachada "antes y después" propiamente dicha. En realidad se trata de dos bloques alineados, idénticos y construidos al mismo tiempo. A la izquierda podemos ver cómo era el estado original de ambas: fachada revestida de cemento envejecido, viejas ventanas de aluminio y contraventanas muy deterioradas.
El edificio de la derecha muestra una restauración respetuosa, discreta y sobria, encaminada a mejorar el aislamiento interior y a aportar claridad a la fachada. El viejo cemento se picó para aplicar un mortero monocapa en color blanco roto. Los balcones se eliminaron y las ventanas se cambiaron por nuevos cerramientos de PVC blanco y doble acristalamiento, con nuevas contraventanas en tono gris medio. Tras restaurar la puerta de entrada, hoy esta casa es un ejemplo de rehabilitación de calidad.