Me entra humo de la chimenea del vecino, ¿qué puedo hacer?
A nadie le agrada comprobar que su ropa tendida huele a humareda o el aire del salón porque me entra humo de la chimenea del vecino. Es un problema más frecuente de lo que podamos pensar, sobre todo se da en viviendas unifamiliares donde la casa de al lado queda muy próxima… Aunque también en comunidades de vecinos. ¿Por qué ocurre cuando aparentemente nuestro tiro está perfecto? Te contamos todo lo que puede estar sucediendo, qué recursos legales existen para reclamar la solución a este daño y cuál es la normativa que nos ampara.
- Me entra humo de la chimenea del vecino, ¿qué puedo hacer?
- ¿Puedo denunciar al vecino por el humo de la chimenea?
- ¿Qué dice la normativa respecto a la salida de humos de la chimenea?
Me entra humo de la chimenea del vecino, ¿qué puedo hacer?
Aunque un problema así, me entra humo de la chimenea del vecino y no sé qué hacer, nos lleva a pensar en viviendas unifamiliares o pareados, tampoco se salvan las casas de nueva construcción o reciente de edificios residenciales. En ambos casos es fundamental acudir a un profesional experto para que revise si la instalación de la salida de humos está correcta y se ha hecho conforme a la normativa.
Si el problema en origen está relacionado con la construcción del edificio o las viviendas, el perito del seguro del hogar puede ser de gran ayuda para comprobar que no existen fisuras en el conducto por donde sale este humo. En concreto, su evaluación pretende verificar si el tubo no cuenta con alguna grieta por la que tal vez se escape hacia otras vías o espacios, como el salón del vecino.
Hecha esta comprobación, si todo está correcto en el conducto, lo más adecuado es acudir al presidente de la comunidad o al administrador para consultar qué dice la normativa al respecto y cómo proceder para solucionar el daño, una vez revisada la instalación de la salida de humo.
Los seguros del hogar suelen contemplar la reparación de este tipo de problemas sobrevenidos, aunque siempre es necesario mirarlo, ya que dependerá del origen del daño y de la póliza contratada. En cuanto a los seguros de las comunidades, no hay que descartar que recojan estas situaciones, de manera que quizá la solución pase por ellos.
La cobertura de Responsabilidad Civil es una gran aliada en estas situaciones, o bien porque es nuestra chimenea la que ha causado daños a terceros o al revés, nos toca a nosotros reclamar porque nos entra humo de la chimenea del vecino. ¿Y qué puede estar sucediendo cuando son viviendas unifamiliares o pareados? Quizá compartan la salida de humos, es decir, que la mocheta sea la misma aunque cada una tenga su propio tubo y de ahí venga el problema.
Si estas caperuzas no se han colocado bien a lo mejor en lugar de favorecer la salida del humo lo están revocando al interior. Otra posibilidad frecuente es que posean salidas distintas y que una de ellas se encuentre ligeramente por encima de la otra. Sin descartar una obstrucción mucho más natural y propia de la vida misma como es el asentamiento de aves en las bocas de estas chimeneas, quedando obstruidas por sus nidos.
¿Puedo denunciar al vecino por el humo de la chimenea?
Cuando ya hemos agotado otros cauces para solucionar que me entra humo de la chimenea del vecino, la vía legal para reclamar una solución siempre es una opción válida a barajar. Ahora bien, para ser lo más eficaz posible en la denuncia, es vital contratar los servicios de peritos especializados en arquitectura, abogados con dicha especialidad o procuradores de experiencia demostrada en estas lides. Lo mejor que podemos hacer antes de seguir adelante es consultar el tema a estos profesionales y ver qué opinan sobre actuaciones a ejecutar.
También es conveniente indagar sobre la jurisprudencia que hay al respecto. Suelen encontrarse sentencias favorables y desfavorables, de ahí la importancia de contar con el criterio profesional de estos expertos antes de seguir adelante con la idea de presentar una denuncia. En cuanto al factor tiempo, son procesos que se dilatan, largos, de manera que cuanto antes nos familiaricemos mejor. Otro consejo muy a valorar es informarnos sobre el alcance de la cobertura del seguro en defensa jurídica, tal vez incluya costes y procesos y así no tengamos que realizar un gasto extra. A menudo es algo que ignoramos.
Si estas sentencias son favorables y logran demostrar el perjuicio causado cuando nos entra humo de la chimenea del vecino, las soluciones planteadas pueden ser varias: desde determinar que debe ser cerrada, a proponer la realización de una obra para un nuevo emplazamiento y redirigir así el humo hacia otra dirección.
¿Qué dice la normativa respecto a la salida de humos de la chimenea?
Afortunadamente, no estamos desamparados jurídicamente ante contratiempos del tipo me entra humo de la chimenea del vecino cuando se trata de edificaciones modernas. Existe una normativa específica sobre salida de humos en viviendas cuya finalidad es amparar o proteger de estas molestias no solo a sus inquilinos, también a las personas que viven alrededor. Se encuentra recogida en el Real Decreto 919/2006, imponiendo criterios sobre ubicación y distancias de seguridad de elementos de la edificación; ventanas, suelos, sistemas de ventilación, etc.
Uno de los criterios más destacables dentro de dicha normativa es la distancia de seguridad que establece para las chimeneas con respecto a los tejados de las casas donde se encuentran; ha de ser de 2,5 m como mínimo. En cuanto a distancias respecto al suelo, si se trata de casas o locales de planta baja, al menos debe guardar 2,2 m.
Esta normativa también contempla distancias con respecto a fachadas, ventanas próximas o paredes. Por ejemplo, indica que cuando la salida de humos se encuentra en la fachada de la vivienda, es preciso que no sobresalga más de 3 cm. Y si la salida da justo enfrente de una pared con ventanas, la distancia de seguridad indicada ha de ser de un mínimo de 3 metros.
Sin embargo, cuando hablamos de edificios más antiguos, puede ocurrir que estas salidas de humos no estuvieran contempladas en su día. Como consecuencia, no existe un marco jurídico definido que ampare cualquier posible acondicionamiento en ellos con el fin de instalar una caldera o cualquier sistema de calefacción. En estos casos es el ayuntamiento de cada ciudad es el organismo competente para informar sobre cómo realizar estas construcciones dentro de la ley porque dispone de una normativa sobre salida de humos.
Resumiendo, es correcto afirmar que la normativa sobre chimeneas es diferente en función del tipo de vivienda. En las unifamiliares es preciso cumplir con el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE). En cambio, cuando hablamos de chimeneas en comunidades de vecinos, es necesario asegurar que la salida de humos no interfiere con zonas comunes, además de cumplir el RITE y contar con el visto bueno de la junta de propietarios. En concreto, en edificios residenciales la normativa autonómica y los reglamentos locales tienden a ser más estrictos para proteger así a otros pisos y espacios comunes.