Cómo limpiar paredes blancas: trucos y productos para dejarlas impecables
Con algodón, con un producto adecuado o con agua y vinagre son métodos para limpiar paredes blancas que son una buena opción si no tenemos tiempo, ganas o presupuesto para volverlas a pintar.
Te contamos cómo hacerlo, qué utensilios necesitarás y qué trucos puedes emplear para dejarlas como nuevas.
- Materiales y herramientas
- Cómo limpiar paredes blancas paso a paso
- Otros métodos para limpiar las paredes blancas
Materiales y herramientas
Para limpiar paredes blancas a fondo necesitarás hacerte con una serie de útiles y productos. No te preocupes: son artículos que puedes encontrar en grandes superficies, droguerías y supermercados, y a precios muy asequibles. De hecho, es probable que tengas ya muchos de ellos. Quédate con este arsenal y hazte con lo que te falte:
- Mopa con palo largo o plumero telescópico
- Aspirador
- Esponja grande blanca
- Cepillo de cerdas naturales
- Cubeta
- Guantes
- Bayetas que no suelten pelo (microfibra)
- Rodillo adhesivo para pelusa
- Limpiador cremoso multisuperficie
- Vinagre de limpieza
- Bicarbonato sódico
Cómo limpiar paredes blancas paso a paso
¿Lo tenemos todo? Entonces, vamos a ver cómo limpiar una pared blanca según el tipo de pintura, de acabado y de suciedad. Empezaremos haciendo unas pruebas básicas que evitarán que la pintura se deteriore, y después veremos tres pasos esenciales para dejar las paredes como nuevas. ¡Sigue leyendo!
1. La prueba “del algodón”: ¿es temple o es plástica?
Si perteneces a la generación boomer o eres mayor, seguro que te suena aquello de “el algodón no engaña”. A la hora de limpiar paredes blancas, hacer una prueba (aunque no sea con algodón) antes de empezar es fundamental para no estropearlas.
En principio, los pintores de pared utilizaban pinturas al temple, más delicadas y menos resistentes que las plásticas que vinieron después. Si las de tu casa llevan este acabado no podrás limpiarlas con agua y tendrás que limitarte a quitarles el polvo. Para saberlo basta con humedecerte el dedo y frotar una zona poco visible: si se mancha de blanco, es pintura al temple.
En estos casos, lo más recomendable es volver a pintar con una pintura plástica lavable o ultra-lavable. Podrás quitar las manchas sin problemas y resistirán mucho mejor los roces. No dudes en contactar con distintas empresas de pintura y pedirles presupuesto.
2. Di adiós al polvo
Empieza retirando todo lo que haya colgado en la pared. Quita los cuadros y los adornos y vacía las baldas; protege el suelo con toallas viejas o plásticos. Antes de empezar a frotar, quita el polvo con una de las dos técnicas siguientes:
- Pasa el aspirador por la pared. Antes, limpia a fondo el cabezal para evitar que manche la pintura; haz una prueba en una zona oculta para asegurarte de que no mancharás la superficie.
- Pasa un plumero telescópico o una mopa con alargador.
No olvides insistir en la zona del rodapié: es donde más polvo y suciedad se acumula.
3. Limpia a fondo con un producto adecuado
Empieza por las manchas más visibles. Coge una bayeta de microfibra (mejor si es blanca, para evitar problemas) y deposita en ella una pequeña cantidad de limpiador multiusos en crema. Frota la mancha hasta que desaparezca y repite con todas las demás. Termina pasando la bayeta humedecida con agua para eliminar los restos de producto. Deja secar para ver si la superficie se iguala; en caso contrario, limpia toda la pared para dejarla impoluta.
¿Tus paredes tienen gotelé? Entonces, frota las manchas con un cepillo de fibras naturales (no dejará manchas) para limpiar la superficie rugosa. Después, retira la suciedad con la bayeta y aclara.
Otros métodos para limpiar las paredes blancas
¿Cómo limpiar una pared blanca con métodos más caseros, pero igualmente eficaces? Sí, existen productos ecológicos y al alcance de cualquiera que pueden devolver a tus espacios la blancura original. Echa un vistazo a tu despensa y al armario de la limpieza: es muy posible que los encuentres. Te contamos cómo utilizarlos.
Con agua y vinagre de limpieza
El vinagre es un buen producto para limpiar paredes blancas. Eso sí, ¡ni se te ocurra echar mano al que usas para la ensalada! Debe ser vinagre blanco, específico para limpieza, que no dejará ni rastro en la superficie. Sigue estos pasos para eliminar las manchas y desinfectar las paredes:
- En una cubeta, mezcla agua y vinagre a partes iguales.
- Coge la bayeta (o el cepillo, si la pared tiene gotelé) y métela en la mezcla. Escúrrela muy bien y frota las manchas haciendo movimientos circulares.
- Cuando la suciedad se ablande, utiliza otra bayeta humedecida solo en agua para retirarla y aclarar.
Con bicarbonato de sodio y agua
El bicarbonato de sodio es otro de los productos para limpiar paredes blancas que pueden ayudarte a solucionar el problema de las manchas. Su poder blanqueador está más que demostrado y puede resultar muy eficaz. Sobre todo, es una buena opción para manchas rebeldes o muy incrustadas. Utilízalo como sigue:
- Mezcla bicarbonato y agua hasta crear una pasta espesa que puedas aplicar en la pared sin que se desprenda.
- Aplica una buena cantidad de pasta sobre las manchas rebeldes. Deja que el producto actúe durante unos 10 minutos; después, frota la zona con el cepillo, la esponja o la bayeta y aclara.
Con zumo de limón
Otro excelente aliado para limpiar las paredes más claras y devolverles su luminosidad es el zumo de limón. Además de ser un buen blanqueador, este producto ayuda a eliminar gérmenes y bacterias y deja un aroma muy agradable. El método para utilizarlo es similar al del vinagre: solo hay que mezclarlo con agua al 50%, frotar la pared con la mezcla y aclarar.
Con cinta adhesiva para pelusa
Por último, te proponemos probar una solución de lo más original para limpiar paredes blancas sin dañar la superficie. Si la pared muestra roces ligeros y puntuales, manchas de zapatos o suciedad puntual, antes de frotar con un líquido prueba este método de limpieza mecánica.
Consiste simplemente en pasar por encima un rollo adhesivo de los que se utilizan para limpiar las tapicerías y la ropa de los pelos de las mascotas. Presiona el rollo sobre las manchas y comprueba su efecto: si se van, ¡misión cumplida!
Y si tienes que limpiar tu casa en profundidad, paredes incluidas, antes de empezar infórmate sobre cuánto cobra una empresa de limpieza. Es muy posible que te merezca la pena invertir en un servicio profesional, que la dejará impecable y te ahorrará tiempo y esfuerzo.