¿Qué tengo que hacer cuando la lavadora no centrifuga?
Si tu lavadora no centrifuga, no te desesperes. Antes de pasar a mayores, hay una serie de medidas que puedes tomar para intentar resolver el problema. Te explicamos al detalle qué hay que revisar, cómo solucionar ciertos aspectos y qué hacer cuando la avería es más compleja. ¡Sigue leyendo!
¿Por qué la lavadora no centrifuga?
Si te preguntas por qué la lavadora no centrifuga, puede ser desde un fallo eléctrico hasta la bomba del agua. La solución varía según la dificultad, con lo que es recomendable examinar los fallos más comunes. El problema puede tener orígenes muy variados: desde malas conexiones o un uso incorrecto del electrodoméstico, hasta averías en el motor. Estos son los más habituales:
Enchufe mal conectado
Es el primer punto que hay que revisar. Puede parecer una tontería, pero a veces el enchufe se desconecta a medio ciclo y el motor se para, impidiendo el centrifugado. También puede suceder que el cable esté flojo o estropeado, o que el interruptor del cuadro eléctrico de la casa haya saltado. Comprueba estos puntos para asegurarte de que todo está bien.
Si la causa del problema estuviera en el circuito eléctrico, contacta con un servicio de electricistas profesionales: es lo más adecuado para solucionar el problema sin riesgos para la seguridad.
Agua acumulada en el tambor
¿La lavadora no centrifuga y el agua se ha estancado dentro? Si el motor no consigue evacuarla, el centrifugado se detendrá. Apaga el electrodoméstico, sácalo de su lugar y desenchúfalo. Comprueba la manguera de desagüe: mira si está doblada, estírala bien. Si no lo está, desconéctala y asegúrate de que no está atascada. Por último, saca el filtro de la bomba, vacíalo y límpialo bien.
Si a pesar de todo la lavadora sigue sin centrifugar, sigue leyendo esta guía para buscar otra solución. ¿No la encuentras? No dudes en llamar al servicio técnico o a una empresa especializada en reparación de electrodomésticos.
Puerta mal cerrada
Si no cierras bien la puerta, tu lavadora no comenzará el ciclo. Pero puede ser que al cerrarla, alguna prenda se quede pillada entre la puerta y el borde. Esto puede impedir que el tambor gire a velocidad, impidiendo el centrifugado. Apaga la lavadora, abre la puerta y comprueba que todo está bien. Ciérrala de nuevo y elige un ciclo de solo centrifugado para ver si se ha solucionado la incidencia.
Carga de ropa está mal distribuida
Uno de los errores más comunes en el uso de la lavadora es elegir mal la carga. No debe superar nunca el peso máximo que admite el electrodoméstico. Tampoco hay que apretar la ropa para que entre; si lo haces, es muy posible que el motor no pueda con tanto volumen.
Apaga la lavadora, abre la puerta y saca la ropa. Retira algunas prendas y comienza de nuevo el ciclo o ponla a centrifugar.
Ropa atascada en el tambor
En ocasiones, la lavadora no centrifuga porque alguna prenda se ha enganchado con el mecanismo interno del tambor. Es algo que suele suceder cuando las prendas tienen hebillas, botones, etc., y también con prendas pequeñas (como la ropa interior).
Para evitarlo, mete lo más pequeño en bolsas para prendas delicadas. Asegúrate de que retiras todos los cinturones, cordones y otros elementos que podrían atascar el mecanismo.
Pequeños objetos atascados en el desagüe
Como comentábamos antes, estos electrodomésticos están programados para no comenzar el centrifugado hasta que el agua se haya evacuado por completo. Si hay algún objeto en el desagüe (monedas, botones, pañuelos de papel...), lo más probable es que lo haya atascado, impidiendo el término el ciclo de lavado. Comprueba que está limpio y que desagua bien.
¿Estás pensando en comprar una lavadora y no sabes si te encajará en el hueco? En esta guía te explicamos cuáles son las dimensiones de una lavadora y qué opciones tienes a la hora de elegir.
Fallos en el motor y/o su correa
Entramos ya en terrenos más serios. Si has revisado todas las situaciones anteriores y el motor sigue sin centrifugar, es posible que el problema sea una avería en el motor. Suele ser habitual que el problema esté en la correa, encargada de transmitir el movimiento al tambor. Si está desgastada, rota o floja, no cumplirá bien su función.
Si eres de los que se animan a realizar pequeñas reparaciones en este tipo de aparatos, puedes intentar sustituir tú mismo la correa. El proceso consiste en desenchufar la lavadora, acceder al motor, desmontar la original y adquirir una similar en una tienda de suministros. Después, solo tendrás que volverla a colocar y comprobar el funcionamiento.
El mecanismo de embrague está desgastado
En ocasiones, la lavadora no centrifuga por culpa del mecanismo de embrague del motor. Este se encarga de pasar de la función de lavado a centrifugado, aumentando considerablemente la velocidad de giro del tambor. Si se desgasta o alguno de sus componentes, habrá que cambiarlo por un mecanismo nuevo.
Este elemento está en la parte posterior del tambor. Para acceder a él hay que retirar el mecanismo de transmisión en el que se engancha la correa; se encuentra justo detrás. Después, lo retiraremos para buscar la pieza desgastada y sustituirla, o bien lo cambiaremos por completo.
Se trata de un trabajo complicado, por lo que es recomendable recurrir a un servicio profesional. Para que te hagas una idea de los costes de este tipo de reparaciones, te contamos cuánto cobra un electricista.
Desgaste de las escobillas
Las lavadoras que tienen ya unos cuantos años incorporan un dispositivo llamado condensador, encargado de facilitar el giro rápido del tambor a la hora de centrifugar. En los modelos más modernos, el condensador se sustituye por dos escobillas de grafito que realizan la misma función.
Con el uso, las escobillas se van desgastando; de tener unos 3-4 cm de longitud, pueden terminar en solo 0,5 cm. Cuando llegan a este punto, dejan de tener la fuerza suficiente para impulsar el centrifugado y es necesario cambiarlas. Aunque no es demasiado complicado, lo mejor es acudir a un servicio profesional para arreglar lavadoras con todas las garantías.
Problemas con el condensador
Como comentábamos en la sección anterior, algunas lavadoras pasan del ciclo de lavado al de centrifugado gracias a un condensador. Si se desgasta o estropea será necesario cambiarlo. Puedes intentar hacerlo tú: tendrás que desenchufar el cable, abrir la tapa superior y buscar un cilindro de color blanco con cables conectados en uno de sus extremos.
Haz una foto a las conexiones (para saber cómo volverlas a hacer) y desconecta los cables. Extra el condensador, hazte con uno nuevo y vuélvelo a conectar. ¿Lo ves complicado? Contacta con el servicio técnico para que te solucionen el problema.
La lavadora no centrifuga y presenta otros fallos
¿No has encontrado aún la solución al problema? No tires la toalla: a continuación analizamos otras situaciones que tienen lugar cuando la lavadora deja de centrifugar y presenta otras averías.
Mi lavadora no centrifuga pero si tira el agua
Nos encontramos ante una situación complicada y bastante desagradable. Por si fuera poco que el electrodoméstico no realice la función de centrifugado, vemos que el agua sale por su parte inferior y encharca el suelo... En este caso, el motor se detendrá al notar un malfuncionamiento del aparato.
El desagüe de una lavadora puede desconectarse por las vibraciones del motor, que terminan por desenganchar la manguera del propio electrodoméstico o de la pared. Desenchúfala, sácala y comprueba que está bien conectada. Revisa las arandelas y elementos de conexión, y sustitúyelos si están flojos u oxidados. Y si la manguera está vieja o rota, cámbiala.
Mi lavadora hace ruido pero no centrifuga
Esta situación puede ser causada por distintas razones. Por una parte, es posible que el ruido lo genere algún elemento suelto (monedas, botones...) que esté chocando con las paredes del tambor. Pero si oyes ruido y el mecanismo no centrifuga, es posible que se trate de algo más preocupante.
Por ejemplo, es posible que la correa se haya roto o destensado; el motor sonará pero no transmitirá el movimiento al tambor. Como hemos comentado anteriormente, la solución pasa por cambiar o tensar de nuevo la correa.
También puede suceder que el propio tambor se haya golpeado o estropeado o que haya una avería en el motor. En ambos casos, el paso siguiente es desconectar el electrodoméstico de la red y contactar con el servicio técnico o con un profesional: la reparación de una lavadora en esta situación es algo complejo y delicado.
Mi lavadora se mueve pero no centrifuga
En ocasiones, vemos que la lavadora vibra, se mueve e incluso "camina" escapando de su lugar, en busca de nuevos horizontes... Afortunadamente, no es que se te rebelen las máquinas como en 'Terminator 2'. Cuando la lavadora no centrifuga pero vibra o se mueve, puede ser por distintas razones (y ninguna tiene que ver con la ciencia-ficción):
- La puerta está mal cerrada. Esto puede hacer que el electrodoméstico vibre, sobre todo si algo se ha quedado pillado entre el borde y la máquina. Apágala, desenchúfala y abre la puerta, asegurándote antes de que ha desaguado. Comprueba que está todo en orden.
- La ropa da bandazos. Si las prendas grandes se han apelotonado o has metido algo que pueda golpear el tambor (como unas zapatillas de deporte), puede causar que el electrodoméstico se mueva y deje de centrifugar. Saca la colada, sepárala bien y lava las zapatillas eligiendo los programas de la lavadora más adecuados para ellas.
- Problemas con las varillas de suspensión. Si levantas la tapa superior, verás dos varillas que van de lado a lado del mecanismo. Suelen estar situadas sobre el motor, que puede estar en la parte delantera o trasera de la lavadora. Si se han desconectado, vuélvelas a conectar para evitar que el aparato vibre.
- La lavadora no está nivelada. En la parte inferior de los electrodomésticos suele haber unas patitas regulables que sirven para nivelarlos. Si no lo están, se moverán y generarán vibraciones, haciendo incluso que la lavadora deje de centrifugar. Para corregirlas, coloca un nivel de burbuja sobre el aparato y gira las ruedas hasta nivelarlo bien en todas direcciones.
Mi lavadora no centrifuga y huele a quemado
Hemos llegado a una situación muy delicada. Si el motor empieza a oler a quemado e incluso sale humo, desenchufa la lavadora de inmediato o desactiva el interruptor del cuadro de mando. Es señal de que hay una avería importante que puede llegar a causar un desastre en la red eléctrica, o incluso un incendio. Puedes contactar con el servicio técnico, pero lo más probable es que tengas que comprar una lavadora nueva.
Mi lavadora no centrifuga ni desagua
Este caso lo hemos visto ya más arriba, cuando nos preguntábamos qué hacer si la lavadora no centrifuga y hay agua en el tambor. Repasa todos los puntos de esta guía para comprobar que está todo en orden, y si es así, no dudes en contactar con un servicio profesional de reparación de electrodomésticos. ¡Confía en los que más saben!