Jamba o Tapeta de puerta: tipos, qué es y cómo se repara
Las puertas cuentan con diversas partes que son necesarias para su funcionamiento. Algunas de esas partes, con el tiempo, pueden deteriorarse. Si bien es cierto que la reparación de puertas de madera puede requerir la intervención de un profesional, hay algunos elementos como la jamba o tapeta que podrías reparar tú mismo si tienes las herramientas y conocimientos necesarios. Ahora bien ¿qué es eso de la jamba de puerta? ¿qué parte es y cómo funciona?
- ¿Qué es una jamba o tapeta de puerta?
- ¿Cuáles son los tipos de jambas que existen?
- ¿Cómo soltar y cambiar las jambas de la puerta?
- Pasos para reparar una jamba
¿Qué es una jamba o tapeta de puerta?
La jamba o tapeta de puerta es cada una de las piezas que se colocan en la unión entre el marco de una puerta y la pared. Si buscamos tapetas puerta, nos encontraremos que el conjunto completo está formado por tres piezas. Dos de las piezas son verticales y una es horizontal y más corta.
Para entender un poco su función, tenemos que visualizar el hueco en el que se coloca la puerta. En este hueco se instala un pre-marco que se une a la pared (ya sea de ladrillo o pladur) mediante puntas, espuma o tirafondos. A continuación, se coloca la puerta, que habitualmente responde a un modelo de puerta en bloc. Esta puerta se une al pre-marco con tirafondos o con espuma.
El carpintero recortará la espuma sobrante, pero siempre quedará un poco a la vista, algo que queda poco estético. Es ahí cuando las jambas hacen su función. Las tapetas dan continuidad al conjunto y se encargan de ocultar la unión.
A la instalación de estas jambas, los carpinteros lo llaman “guarnecer el marco”. Es por este motivo que además de jamba puertas o tapetes podamos encontrar estos productos como guarnición.
Hay que señalar, además, que estas jambas también pueden colocarse en otros elementos como las ventanas. No obstante, en estos casos sólo se colocan en la parte interior de la vivienda.
¿Cuáles son los tipos de jambas que existen?
Como podemos ver, una jamba es una parte estética de gran importancia. Ahora bien ¿son todas iguales? No, lo cierto es que no. Encontramos diversas jambas dependiendo de su forma y su material.
La jamba puerta más habitual en las puertas más antiguas es la jamba modular. Son aquellas con la moldura grabada, ya sea en madera o en conglomerado. Estas jambas o tapetas se usan en puertas generalmente de un estilo más clásico. Tienen formas con relieves y la unión se hace en un ángulo de 45º para que el relieve o moldura pueda tener una continuidad.
Por otro lado, tendríamos las jambas lisas. Estas jambas son un poco más sencillas y se usan actualmente en los estilos más modernos de puertas. Al no contar con dibujo ni relieve, su unión suele hacerse en recto y no es necesario recortar a 45º el punto de encuentro. Esto es debido a que no hay que continuar ningún patrón decorativo.
Por otro lado, existen diferentes tipos de jambas dependiendo también del material en el que estén fabricadas.
Jambas Macizas
Por un lado tenemos las jambas macizas. Estas tapetas están fabricadas íntegramente en madera. Suelen hacerse en roble, haya, sapelli o cerezo. Se les da, además, un acabado de barniz en el mismo tono de la puerta.
Jambas Chapadas
También tenemos las jambas chapadas. En este caso, la estructura interior de las piezas es de aglomerado o de fibra de madera. Luego, estas tapetas se recubren de chapa de madera natural, con papel melaminado o con laca.
Jambas de PVC
Para terminar, tendríamos las jambas de PVC. Este tipo de jambas se utilizan sobre todo en ventanas. Su mayor ventaja es que pueden soportar estar a la intemperie sin problema, por lo que pueden colocarse en el exterior.
Los carpinteros especialistas en la colocación de puertas también deben prestar atención al lugar que ocupe la puerta en casa; y es que las jambas, dependiendo de este dato, presentarán unos u otros grosores. Las tapetas para las puertas de entrada suelen ser de hasta 9 cm, mientras que las de las puertas interiores suelen ser de hasta 7 cm.
¿Cómo soltar y cambiar las jambas de la puerta?
Llegamos al punto de interés de este artículo. Una vez explicado qué es eso de las jambas y qué tipos podemos encontrar, debemos decir que es una pieza que puede deteriorarse con el tiempo. Ya sea por portazos o por impactos, las jambas pueden desprenderse o tener un aspecto deteriorado. En ocasiones es necesario sacarlas para poder repararlas o directamente para sustituirlas por otras.
Antes de ver los pasos para reparar una jamba es importante saber que pueden estar sujetas de forma distintas. Muchas jambas se fijan con adhesivos de montaje, otras con silicona, con cola o incluso con clavos de cabeza perdida. Dependiendo del material que se use para su sujeción, habrá que golpear más o menos fuerte e incluso usar tenazas para poder extraer los clavos con mucho cuidado.
Pasos para reparar una jamba
No es lo mismo reparar una jamba que sustituirla, pero los pasos son más o menos iguales. Lo primero que tendremos que hacer será retirar la tapeta deteriorada o rota. Para ello, si cuenta con clavos, intenta extraerlos poco a poco y con delicadeza.
Para extraer la jamba necesitaremos una espátula. La usaremos a modo de palanca. Eso sí, si queremos conservar la jamba y la pared completamente intacta, es mejor que lo hagamos también poco a poco y coloquemos un trozo de cartón entre la espátula y la pared. Otra opción sería colocar el cartón sobre la jamba para poder crear una especie de sándwich de protección. Este material absorberá las rozaduras y la tapeta de puerta quedará intacta al igual que la pared.
Una vez tenemos la tapeta fuera, si queremos repararla tendremos que usar una pasta de reparación de madera. Con ella repararemos las zonas deterioradas.
Una vez tengamos reparada la jamba, o tengamos en nuestras manos unas de sustitución, tendremos que limpiar la zona y aplicar un adhesivo de montaje en la pared y en la tapeta. Procede entonces a colocarla fijándola en su posición original. Presiona bien para que se adhiera correctamente.
Materiales y herramientas para reparar una jamba
Si tan sólo queremos sustituir la jamba por otras nuevas, tendremos que usar una espátula, alicates o tenazas (para quitar clavos), adhesivo de montaje, clavos nuevos y un martillo.
En el caso de que queramos reparar la tapeta anterior, también será necesario comprar una pasta de reparación de madera para poder dejarla como nueva.