Impuesto a la electricidad: ¿en qué consiste y cuánto se paga?
El impuesto a la electricidad se incluye de manera automática en todas las facturas del suministro. ¿Pero sabes qué es y cuánto se abona por él? Conoce todo sobre este impuesto y descubre si puedes beneficiarte de alguna bonificación.
- ¿Qué es el impuesto a la electricidad?
- ¿Por qué nació este impuesto?
- ¿Cuánto cuesta el impuesto sobre electricidad?
- ¿Hasta cuándo estará vigente el impuesto a la electricidad?
- ¿Cómo se calcula en la factura el impuesto sobre electricidad?
- ¿Quién debe pagar este impuesto?
¿Qué es el impuesto a la electricidad?
Dentro de la factura eléctrica hay un concepto que aparece junto al término de potencia y al de consumo, al alquiler de equipos y al IVA. Su cuantía es pequeña y a veces pasa desapercibida, pero está ahí: es el impuesto sobre la electricidad.
Este impuesto grava el consumo energético y es obligatorio para todos, de hecho, se incorpora de manera directa en la factura del titular del contrato de suministro. Además, se debe satisfacer independientemente de que haya consumo o no de electricidad y, al igual que el resto de conceptos que aparecen en la factura de la luz, está sujeto a la aplicación del IVA.
¿Por qué nació este impuesto?
Durante años, el Gobierno ofreció ayudas a las empresas de minería de carbón, puesto que constituían una de las grandes fuentes de energía del país. Para financiar esas ayudas, las compañías eléctricas incluían en las facturas de los consumidores de electricidad un recargo.
La minería de carbón dejó de recibir ayudas en 2015. Pero el impuesto se mantuvo, ya no sobre la fabricación, sino sobre el consumo. Su finalidad desde ese momento pasó a ser otra: fomentar un consumo responsable de la energía en una apuesta por la sostenibilidad.
Además, el Estado decidió ceder la recaudación a las comunidades autónomas, que invierten esos recursos en sanidad, educación y servicios esenciales para las personas.
¿Cuánto cuesta el impuesto sobre electricidad?
El impuesto sobre la electricidad tiene un coste fijo, es de un 5,113 % que se aplica tanto al consumo como al término de potencia. Es decir, que la cantidad que se refleja en cada factura de luz será diferente según el consumo del periodo facturado. Pero también significa que se paga aunque no haya consumo, puesto que grava ese coste fijo que tiene cualquier factura eléctrica. En cualquier caso, es un impuesto cuyo importe representa un pequeño porcentaje en la factura.
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¿Hasta cuándo estará vigente el impuesto a la electricidad?
El impuesto a la electricidad, regulado en la Ley 28/2014, de 27 de noviembre no tiene una vigencia específica. Sí la tiene una medida excepcional aprobada por el Gobierno en septiembre de 2021 ante la subida del precio de la energía y dentro de un plan contra la pobreza energética: la rebaja del tipo impositivo de un 5,113 % al 0,5 %.
Esta reducción permite un pequeño ahorro en el importe a satisfacer por los clientes, especialmente en el caso de los más vulnerables. Sin embargo, esta medida tiene fecha de finalización en su aplicación: 31 de diciembre de 2023. Pero podría aprobarse una nueva prórroga si las circunstancias del mercado energético se mantienen con precios elevados.
A ello hay que añadir los cambios en el Impuesto sobre el Valor Añadido de la luz. Del 21 % se rebajó al 10 %. Posteriormente, el Gobierno de España decidió reducirlo al 0,5 % hasta el 31 de diciembre 2023. El motivo tiene un trasfondo social: contrarrestar la pobreza energética que la subida de los precios de la energía eléctrica y también el gas provocan entre un amplio número de personas. La rebaja en el IVA se aplica en dos supuestos:
- Consumidores con una potencia contratada de hasta 10 kW.
- Cuando el precio medio de la luz supere los 45 € MWh en el mercado mayorista. De no ser así, la rebaja se aplica solo a consumidores vulnerables severos.
¿Cómo se calcula en la factura el impuesto sobre electricidad?
A la hora de realizar el cálculo del impuesto a la electricidad, se tienen en cuenta dos aspectos. Por un lado, la potencia contratada. Por otro, el consumo de electricidad. Por ello, este impuesto se calcula en cada periodo de facturación, teniendo en cuenta que el tipo impositivo general que se aplica a estos conceptos es del 5,113 %.
Veámoslo con un ejemplo:
- El usuario tiene un coste fijo de 12 € al mes según su potencia contratada.
- El consumo es de 255 kWh a 0,1628 €/kWh = 41,51 €.
- La suma del coste fijo y del consumo es de 53,51 €.
- Aplicando a la suma el impuesto a la electricidad, el resultado es de 2,73 €.
- A esa cantidad habría que sumarle el IVA correspondiente.
Ahora bien, con la reducción excepción aprobada hasta finales de 2023 (0,5 %), el cliente puede ahorrar una pequeña cantidad en su factura. El coste del impuesto especial de la electricidad para este usuario quedaría en solo 0,26 € + IVA.
Un aspecto importante en el cálculo es la tarifa que el titular paga a la compañía por el consumo. Conviene solicitar información sobre las tarifas, puesto que pueden variar de manera significativa de unas a otras (Repsol, Iberdrola, Endesa, etc.). Queda fuera el precio de los electricistas para trabajos que puedan influir en su cálculo, como cambios de potencia.
¿Quién debe pagar este impuesto?
El impuesto a la electricidad lo paga el titular del contrato y se aplica tanto a viviendas como a locales comerciales, oficinas o actividades productivas. No influye que haya o no consumo ni si el contrato está en el mercado libre o en el regulado. Sin embargo, la normativa recoge algunas bonificaciones y exenciones.
Una de ellas está relacionada con la compensación de excedentes de sistemas de autoconsumo con placas solares. De acuerdo al Real Decreto 244/2019, de 5 de abril, la energía que se vierta a la red no está sujeta al pago de este impuesto.
Otras exenciones están recogidas en la Ley 28/2014, de 27 de noviembre. Son bonificaciones que pueden alcanzar hasta el 85 % de la base imponible de este tributo y se aplican a diferentes sectores productivos:
- Metalúrgicos y mineralógicos.
- Riegos agrícolas.
- Actividades industriales en las que el consumo de electricidad suponga más del 50 % del precio del producto.
- Actividades industriales en las que el consumo eléctrico suponga al menos el 5 % del valor de producción.
Con esta reducción del impuesto a la electricidad lo que se pretende es fomentar la competitividad de esa parte del sector productivo español en el que el consumo eléctrico es más elevado.
Pero, para poder obtener la bonificación es necesario es necesario realizar algunos trámites. En concreto, es imprescindible darse de alta en la Oficina Gestora de Impuestos Especiales de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), aportando datos de la persona física de la representante y del CUPS por el que se va a aplicar la reducción.