10 ideas para crear sombra en el jardín
Entre estas 10 ideas para crear sombra en el jardín encontrarás la solución que buscabas, el sistema ideal para crear una agradable zona de frescor para disfrutar durante los días más cálidos. Toldos, pérgolas, emparrados, sombrillas... Hay una idea para cada tipo de espacio, cada presupuesto y cada necesidad. Quédate con ellas, ¡y escoge la que mejor se ajuste a tu hogar!
10 ideas y soluciones para crear sombra en el jardín
"Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija". Y quien dice árbol dice pérgola, toldo, sombrilla, porche, emparrado... Durante los días más soleados del año, contar con una zona de sombra en el jardín es algo que no se paga con dinero. Y aunque lo más natural y agradable es protegerse bajo cubiertas vegetales, no siempre se puede. En estos casos, los sistemas de sombreado artificial son nuestros mejores aliados.
Por eso, en este artículo hemos decidido echarte una mano con 10 ideas para crear sombra en el jardín que cubren todas (o casi todas) las necesidades. Tanto si tienes una gran pradera verde, como si cuentas solo con una pequeña entrada, un comedor de verano o una zona chill out, no lo dudes. Encontrarás el método que necesitas, y buenas ideas para acompañarlo y crear una decoración de 10. ¡Toma nota!
1. Un emparrado clásico y muy resistente
Las estructuras de metal sobre las que crecen las parras son todo un clásico en los huertos y jardines españoles. Tienen muchísimo encanto, aguantan lo que les echen y crean zonas de sombra súper frescas y decorativas. Es cierto que también tienen sus desventajas: muchas especies vegetales pierden la hoja durante el invierno, quedando tan solo las ramas... Pero sin duda, es también parte de su atractivo. A cambio, durante la primavera y el verano proporcionan un frescor insuperable y son una auténtica maravilla para la vista.
Puedes crear un espacio similar encargando la estructura en una herrería, pero también hay cenadores y pérgolas de metal para montar uno mismo que funcionan muy bien. Y un consejo: escoge un metal inoxidable o con un acabado resistente al agua, y no olvides sujetarlo firmemente al suelo.
2. Toldos triangulares: económicos y fáciles de colocar
Fueron toda una revolución hace unos años, ya que permiten crear sombra de forma estética, eficaz y por muy poco dinero. Y por si fuera poco, se colocan en minutos... Los toldos tipo vela, además, permiten combinar colores: si tienes que cubrir una zona amplia, puedes poner varios a juego o combinados para crear espacios llenos de personalidad.
En este caso se ha jugado con el color verde del frondoso jardín y los magníficos árboles del fondo, creando un efecto de naturaleza total. Los toldos van sujetos a postes de madera desgastada, pero también los puedes atar a farolas, columnas o a hembrillas insertadas en la pared (con sus correspondientes tacos). Antes de colocar el toldo, comprueba la orientación del lugar y la incidencia de la luz solar para asegurarte de que os protegerá durante la mayor parte del tiempo.
3. Un cenador de madera y cañas
Estos cenadores (o pérgolas) nos recuerdan a las playas tropicales, y nos los podemos imaginar perfectamente con una o dos hamacas atadas entre sus columnas... Si tienes espacio y te gusta el paisajismo más natural, son una estupenda elección. Además de encargarlo a tu gusto (o construirlo tú mismo si tienes la habilidad y las herramientas necesarias), también puedes comprar un modelo en kit. En los centros de jardinería y bricolaje encontrarás distintos diseños, fabricados en madera resistente a la intemperie y listos para instalar.
En estos casos, es importante asegurar bien los pilares de las esquinas al terreno. Si el suelo es de madera, baldosa, hormigón, etc., puede bastar con colocar unas escuadras inoxidables y varios tornillos barraqueros con tacos. Pero si es de tierra, puede que tengas que crear unos cimientos lo suficientemente profundos como para soportar la estructura. ¡Infórmate bien antes de empezar!
4. Pérgolas bioclimáticas, la opción más "top"
En nuestra lista de 10 ideas para crear sombra en el jardín, no podía faltar una de las soluciones más eficaces y populares: las pérgolas bioclimáticas. Son estructuras sólidas y fiables, muy amplias, en cuya parte superior llevan lamas de madera, resina o metal cuya posición se puede regular. Así, es posible dejar pasar más o menos luz y favorecer la ventilación, pero también cerrar por completo el techo para protegerse del sol, el frío o la lluvia.
La característica más interesante de estas pérgolas es que incluyen un sistema motorizado y con sensores, que mueve las lamas según el clima para climatizar la parte que protegen. Así, no tendrás que preocuparte por si empieza a llover o el sol pega de lleno: tu pérgola se encargará de crear el microclima ideal.
5. Pon un cenador con cortinas y crea una zona de chill out
Los cenadores con cortinas ofrecen múltiples ventajas. Además de proteger de los rayos solares, las cortinas de los laterales permiten crear espacios recogidos y a salvo de los insectos, las corrientes... El efecto que se genera es relajante, acogedor y muy especial. Son perfectos, por ejemplo, para montar una zona chill out para tomar el té, las copas de la sobremesa o una cena o comida informal. Pero también, ¡para echar una siesta al aire libre!
Estos cenadores se presentan listos para montar. Tanto el toldo superior como las cortinas laterales se desmontan fácilmente para poderlos lavar, y también por si los quieres retirar durante la temporada invernal para evitar que se estropeen y se decoloren. Y si quieres, puedes hacerte con lonas de distintos colores para renovar el estilo de tu cenador cada año, o según la temporada.
6. Sombra exprés con un toldo vela amplio
Antes hemos mencionado los toldos triangulares o toldos vela que se sujetan con tirantes. Si en tu casa estáis hartos de no poder usar el comedor del jardín por culpa del sol, esta puede ser la solución. Basta con elegir un modelo lo suficientemente grande, orientarlo bien y sujetar los tirantes a una fachada cercana, atados a árboles o con postes bien afianzados en el terreno.
Los toldos de colores claros protegen casi con la misma eficacia que los oscuros. Son tendencia, sobre todo los de tonos neutros: blanco roto, arena, gris piedra... No olvides escoger una tela tratada para soportar el agua y los rayos UV, y que tenga un índice de protección solar lo suficientemente alto.
7. La belleza de la glicinia... ¡Todo el año!
Pocas cosas hay más bonitas, especiales y fragantes que un porche o pérgola cubiertos por una glicinia en flor. Esta maravillosa especie trepadora luce hojas verdes durante la primavera y el verano; y cuando llega la floración, se llena de color y aroma. Su belleza es realmente espectacular, aunque cuando llega el otoño la planta pierde sus hojas y sus flores por completo... ¡Es lo que tiene la naturaleza!
Si abogas por respetar los ciclos de las plantas, estupendo. Pero si no quieres renunciar al efecto wow! que esta planta florida ofrece, has de saber que hoy hay estupendas reproducciones artificiales que mantienen el color y la frondosidad durante todo el año. Es cierto que no huelen ni son tan delicadas como las naturales, pero las tendrás en perfecto estado todo el año y no las tendrás que regar. Una opción muy sostenible para zonas donde el agua escasea...
8. Todos de palillería: ideales frente al sol y la lluvia
Si lo que necesitas es cubrir una zona muy amplia, tanto para protegerla del sol como para poderla utilizar los días de lluvia fina, quédate con esta propuesta. Entre nuestras 10 ideas para crear sombra en el jardín, los toldos de palillería son la mejor opción para cubrir espacios de forma temporal. Cuando no los necesites, desaparecerán recogidos en su cofre; y cuando hagan falta, se extenderán de forma regular para aportar la deseada sombra.
Estos toldos llevan unos carriles laterales y unos pilares en la parte delantera, a modo de pérgola. Son estructuras muy ligeras y versátiles, lo que los hace perfectos, por ejemplo, para sombrear azoteas sin añadir peso al forjado.
9. Pon una gran sombrilla. ¿Por qué no?
Si lo que necesitas es una solución rápida, económica y de "quita y pon" para tu jardín o tu patio, las sombrillas son tus mejores aliadas. Se colocan en cualquier rincón y las puedes trasladar a medida que se mueve el sol. Son bonitas, las hay en muchísimos colores y tamaños y resultan muy asequibles. Bien colocadas, pueden crear sombras de calidad durante horas. Y cuando llueve, solo hay que plegarlas, recogerlas y llevárselas a un sitio cubierto. ¿Qué más se puede pedir?
10. Una lona tensada tamaño XXL
Estas lonas son la evolución de los toldos vela triangulares. Pensadas para cubrir y dar sombra a grandes áreas, llevan varios anclajes para los tirantes que ayudan a extenderlas por completo. En esta imagen se ha utilizado una caña gruesa a modo de poste, para elevar la parte central y evitar que la lona caiga sobre las tumbonas. La idea es buena, pero ten cuidado si la imitas: vigila que el extremo superior no rasgará la lona.
Si el sol pega fuerte, elige un color oscuro. El marrón tabaco (como el de la foto), el verde esmeralda, el azul marino y el granate funcionan muy bien, y resultan súper elegantes.