7 errores que estás cometiendo en casa y no sabías
Nuestra casa es nuestro refugio, ese lugar donde nos sentimos nosotros mismos y que es testigo de nuestro día a día. Ponemos en ella todo el empeño para que sea cómoda, funcional y bonita. Pero a veces nos olvidamos de algunos detalles que pueden arruinar nuestros mejores deseos sin tan siquiera ser conscientes de ello.
Te proponemos un pequeño reto. Vamos a explicar algunos de esos errores más habituales, luego echa un vistazo a tu hogar y apunta en cuántos de ellos has caído. ¿Serás capaz de decirlo en voz alta? Vamos a ello.
- 1. Distribuir mal los muebles
- 2. Desaprovechar el interior de muebles y armarios
- 3. Aparatos eléctricos en stand-by
- 4. Pasar de largo el pasillo
- 5. Olvidarte del mantenimiento de radiadores
- 6. Cables a la vista
- 7. Olvidar que lo provisional es eso, provisional
1. Distribuir mal los muebles
Es otro de esos errores frecuentes que comentemos sin darnos cuenta y a veces nos empecinamos en no resolver. A veces algo tan sencillo como cambiar de sitio los muebles ayuda ganar algo de espacio y hacer que la casa se vea mucho más despejada. Hacer la prueba es sencillo, así que ¿por qué no te animas?
2. Desaprovechar el interior de muebles y armarios
En casa siempre parece que falta sitio. Hay millones de cosas para guardar y poco espacio. ¿Seguro? Echa un vistazo al interior de los muebles, de todos, desde el armario ropero al mueble del baño o los de la cocina. ¿Qué ves? Seguro que un montón de espacio desaprovechado al que podrías sacar muchísimo partido con organizadores, baldas extraíbles o estantes adicionales.
3. Aparatos eléctricos en stand-by
Es, sin duda, el error más habitual, y también el más caro. ¿Sabías que ese consumo fantasma puede suponer entre el 7 % y el 11 % del de tu hogar? Lo dice el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), así que son cifras contrastadas. Ahora solo tienes que pensar cuántos aparatos dejas conectados a la corriente cuando no los usas.
4. Pasar de largo el pasillo
Sí, para eso está, para pasar de largo. Pero un pasillo puede ser un auténtico tesoro. Por un lado, en casas pequeñas, si es suficientemente ancho, puede ofrecer un espacio de almacenamiento precioso con estanterías o pequeños armarios de fondo estrecho. Por otro, porque no deja de ser una de las cartas de presentación de casa, de modo que si parece descuidado no estarás ofreciendo la mejor imagen de tu hogar.
5. Olvidarte del mantenimiento de radiadores
No dejamos de hablar de eficiencia energética en casa, porque otro de los errores que solemos cometer sin darnos cuenta es no prestar atención al sistema de calefacción. Es cierto que la caldera debe pasar revisiones obligatorias. ¿Pero qué pasa con el resto de sus elementos? Apunta, un deficiente mantenimiento de los radiadores puede hacer que el consumo de la caldera se incremente por encima del 10 %.
6. Cables a la vista
Los necesitamos, no podríamos vivir si ellos. Pero esas regletas a las que enchufamos mil y un dispositivos electrónicos y esos cables que quedan a la vista pueden arruinar cualquier esfuerzo decorativo que hagas. Ocultarlos puede parecer imposible, pero no lo es tanto, hay soluciones sencillas y muy imaginativas para conseguirlo.
7. Olvidar que lo provisional es eso, provisional
Compraste unas cortinas de oferta para ir tirando hasta que pudieras hacerte con otras mejores. Y lo mismo puede ocurrir con la ropa de cama o ese mueble que te llevaste de la casa de tus padres. Pero aquello que era para un corto espacio de tiempo se ha eternizado. Sigue siendo útil, pero tal vez no encaja con el resto de esa decoración de casa en la que ya te has gastado un dinero. Un error que puede convertirse en un desastre decorativo.
Todos estos son errores en los que no caemos y que hacen que nuestra casa sea un poco menos cómoda o bonita. Y a ellos hay que sumar una larga lista: muebles en exceso o demasiado grandes, colores demasiado llamativos, piezas que no combinan entre sí de ninguna de la manera, dejarse llevar demasiado por las modas, etc. Ahora llega el momento de la verdad: ¿en cuántos errores has caído?