¿Detentor del radiador abierto o cerrado?
Detentor del radiador, ¿abierto o cerrado? Si te has hecho esta pregunta, ¡genial! Has llegado al sitio perfecto para resolver tus dudas. A continuación te explicamos qué es el detentor de un radiador, cómo debe dejarse, en qué casos es mejor dejarlo de una forma u otra y si es necesario poner detentores en todos los radiadores de la casa. ¡Sigue leyendo!
- ¿Es mejor tener el detentor abierto o cerrado?
- ¿Qué es un detentor de calefacción y para qué sirve?
- ¿Cómo regular un detentor?
- ¿Es recomendable instalar un detentor en cada radiador?
¿Es mejor tener el detentor abierto o cerrado?
El detentor de un radiador debe estar siempre abierto (en mayor o menor medida), a menos que por alguna razón haya que mantener ese punto sin calefacción. De todas formas, esta llave solo debería ser accionada por instaladores profesionales, ya que manipularla sin tener los conocimientos adecuados puede generar desequilibrios en el circuito de calefacción.
El detentor debe estar abierto cuando queremos que un radiador caliente al máximo. Por el contrario, si hay un punto que calienta en exceso mientras que otros permanecen templados o fríos, habrá que cerrarlo de forma progresiva hasta conseguir que el sistema quede perfectamente compensado.
Además, si es necesario desmontar un radiador del circuito para sustituirlo o repararlo, habrá que cerrar su detentor por completo. Solo así podremos retirarlo sin que el agua salga del circuito.
¿Qué es un detentor de calefacción y para qué sirve?
Ahora que ya sabemos cuándo un detentor debe estar abierto o cerrado, veamos en qué consisten estos elementos. El detentor es una llave o válvula situada en el extremo inferior de los radiadores de agua caliente. Los radiadores modernos siempre lo incluyen.
La función del detentor es regular el caudal del agua que sale del radiador. Si lo abrimos del todo, entrará el máximo de agua; y a medida que se cierre irá entrando cada vez menos cantidad. Pero, ¿para qué sirve esta regulación? Muy sencillo: es imprescindible para alcanzar el equilibrado hidráulico del circuito de calefacción. Es decir, sirve para regular el agua caliente en cada emisor térmico (radiador) de manera que todos calienten de forma eficiente.
Pero esa no es su única función. Los detentores resultan muy prácticos a la hora de realizar reparaciones o sustituciones en el circuito. Como comentábamos antes, permiten cerrar del todo la salida del caudal para poder desmontar el radiador sin provocar fugas. Si los radiadores son antiguos y no llevan esta llave, para realizar intervenciones habrá que vaciar la instalación por completo.
¿Cómo regular un detentor?
Como comentábamos antes, no conviene manipular los detentores de los radiadores. Lo mejor es confiar en profesionales competentes, que nos ayudarán a equilibrar el sistema de calefacción para que funcione de la forma correcta.
De todas formas, si te interesa saber cómo es el proceso de regulación de un detentor por si en alguna ocasión necesitas hacerlo tú mismo, te lo contamos:
- Localiza los radiadores que más calientan y cierra ligeramente el detentor. Bastará con girarlo media vuelta hacia la derecha. Para ello y dependiendo del modelo, tendrás que quitar la tapa y girarlo con una llave Allen o con un destornillador plano. También hay detentores que se manipulan con una llave inglesa.
- Pasa a los radiadores que menos calienten. En estos tendrás que abrir el detentor: gíralo de nuevo media vuelta, pero en este caso, hacia la izquierda.
- Si los detentores de los radiadores más fríos están abiertos del todo y siguen sin calentar bien, sigue cerrando poco a poco los de los que más calienten.
- Ve comprobando el calor que emiten, y regula la apertura de cada detentor hasta equilibrar el sistema.
¿Es recomendable instalar un detentor en cada radiador?
Lógicamente, la respuesta es sí. Es una medida muy práctica para poder realizar reparaciones en el sistema de calefacción sin tener que vaciar el circuito de agua. Además, permite equilibrarlo de manera sencilla y rápida, facilitando la tarea de los profesionales y abaratando las intervenciones. Contar con un detentor en cada radiador no solo es una medida práctica e inteligente, sino que prolongará la vida útil del sistema y mejorará su eficiencia.
Si tus radiadores no tienen detentores, no podrás añadírselos. Tendrás que sustituir los viejos modelos por otros más actuales que lleven su correspondiente detentor. Si los escoges con válvula termostática, harás tu instalación mucho más eficiente y fácil de manejar. ¡Merece la pena!