Cómo hacer un vestidor: Guía completa y consejos prácticos
Si siempre has soñado con tener un vestidor y no sabes por dónde empezar, en esta guía te damos todas las claves para conseguirlo. Te contamos cómo hacer un vestidor en pocos pasos, adaptado a tu espacio (por pequeño que sea) y cien por cien funcional. ¡Sigue leyendo!
La palabra "vestidor" es sinónimo de confort, lujo y glamour. Todos tenemos en mente esas películas y series en los que los y las protagonistas se pasean entre sus prendas, maravillosamente ordenadas en cientos de cajones, baldas, perchas... Pero en realidad, es algo que está más a nuestro alcance de lo que pudiéramos pensar. Es todo cuestión de medir, calcular y aprovechar bien el espacio. Si te interesa saber cómo hacer un vestidor en tu habitación (o en un espacio independiente), te lo explicamos paso por paso. Y te damos una serie de consejos e ideas para equiparlo a buen precio, para mantenerlo siempre tan organizado como el primer día. ¿Estás listo para empezar?
Paso a paso: cómo hacer un vestidor
Hacer un vestidor DIY implica encargarte tú de todo, de principio a fin. Si vas a cambiar la distribución del espacio, quieres darle un toque decorativo personal o necesitas equiparlo de suelo a techo, tendrás que mover muebles y accesorios, pintar o empapelar, ir a comprar y encargar módulos y montar los elementos uno por uno. Es bastante trabajo, sí; pero muy gratificante, y también entretenido. Resérvate un fin de semana o algún día libre, y pide ayuda si crees que es necesario. Cuando tengas todo organizado, sigue estos pasos para un resultado perfecto:
1. Planifica y vencerás: cómo "hacer" un vestidor sobre el papel
Empieza midiendo el espacio donde quieres poner tu vestidor. Si lo quieres incluir dentro del dormitorio (algo bastante habitual), asegúrate de que tienes por lo menos 45 cm de fondo para los módulos y 90 cm por delante, para poder pasar. Lo mejor es contar con 60 cm de fondo para poder poner una barra con perchas; pero si no es posible, siempre puedes colocar las prendas en baldas. Eso sí, tendrás que acostumbrarte a doblarlas para que no parezca desorganizado. También conviene contar con por lo menos 140 cm de ancho, para poder colocar dos o tres módulos de suelo a techo.
Cuando tengas las medidas del espacio, ¡pásate al papel! Elige una hoja milimetrada y una escala de 1 cm = 1 m. Cada cuadro del papel corresponderá a 1 metro de tu vestidor; cada cuadrito pequeño, a 10 cm. Si quieres poner módulos, los hay en anchos de 40, 60 y 80 cm; el fondo, de 45 y de 60 cm. Recuerda que también puedes jugar con cajoneras, baldas de pared y barras. También tienes que tener en cuenta las medidas de vestidores.
2. Elige los materiales y combínalos bien
Normalmente, los vestidores se montan con módulos de MDF revestido de laminado. Lo hay acabado en blanco, color madera, gris e incluso en colores. Los nuevos acabados "efecto textil" son ideales para este tipo de espacios, ya que resultan acogedores y cálidos. Sí es importante que sea un material resistente y fácil de limpiar. No olvides equipar las baldas con cestas de fibra natural y cajas enteladas: le darán un toque lujoso y especial a tu vestidor, y te ayudarán a organizar las prendas.
3. Escoge las puertas (o prescinde de ellas)
A la hora de hacer un vestidor fácil y sencillo, lo primero en lo que pensamos es: "vestidor abierto". Es la solución más práctica y económica, y la que menos espacio resta. Si tienes una habitación libre, genial; pero si lo vas a poner en tu dormitorio o en la zona de paso hacia el baño, lo mejor es despejarlo. Aun así, si quieres colocar unas puertas, recuerda que las correderas no necesitan espacio libre para abrirlas o cerrarlas: son la mejor opción. Y hay otra solución a medio camino entre las dos posibilidades: puedes cerrar tu vestidor con unas cortinas gruesas y suaves. Crearás el efecto que deseas, sin obras y sin subir en exceso tu presupuesto.
4. Delimita la zona con papel o pintura
Hay materiales tan asequibles como la pintura y el papel pintado, que te pueden ayudar a hacer un vestidor económico con todo el glamour de los que salen en las revistas. Si está integrado en la habitación, pinta la pared que más se vea con un color en línea con el del dormitorio, pero algo más intenso. Por ejemplo: si tu dormitorio es blanco, puede quedar genial un gris claro o un tono arena. Empapelar es también una fantástica idea, escogiendo un tono suave y con un estampado pequeño. Las flores y los motivos geométricos son tendencia.
5. Equípalo con accesorios prácticos
A la hora de hacer un vestidor pequeño, el espacio es oro. Para sacar todo el partido a los módulos, lo mejor es utilizar accesorios de organización. Las barras abatibles, por ejemplo, permiten colgar prendas en la parte superior del armario; para cogerlas, solo tendrás que tirar de la barra. Los pantaloneros tienen cabida para 6 o más prendas, en un espacio mínimo. Y también tienes accesorios para tener en orden los complementos: corbateros y cinturoneros, separadores para los cajones, colgadores para bolsos, bandejas y cestas extraíbles y zapateros.
6. Da el toque final con los complementos imprescindibles
Una vez organizado, solo queda vestir el espacio con esos detalles que lo convierten en un auténtico vestidor. No puede faltar un espejo de cuerpo entero; si no tienes espacio libre en la pared, puedes elegir uno de pie. Los hay con cajón en su parte inferior y con ganchos posteriores, para colgar perchas con la ropa del día siguiente. Acuérdate de iluminar bien el espacio, con focos de techo direccionales o con LEDs para el interior de los módulos. Y si tienes sitio, un banco o una pequeña butaca serán el mejor apoyo (y darán un toque chic y cálido al vestidor).
¿Qué elementos necesito para montar un vestidor?
Dentro de los pasos que acabamos de listar, hemos mencionado varios elementos imprescindibles para montar un vestidor. Quédate con esta lista y llévatela cuando vayas a las tiendas o centros de bricolaje:
- Módulos de armario. Los tienes de varios anchos, fondos y alturas. Permiten colocar baldas (mejor, con sistema antivuelco), cestas extraíbles, barras fijas o móviles, cajas y cestas.
- Cajoneras. Son imprescindibles para los complementos. Si no tienes mucho espacio, pon solo una pero no renuncies a ellas.
- Baldas. Son la mejor solución a la hora de hacer un vestidor pequeño. Colócalas a una altura que te resulte cómoda; puedes poner algunas cerca del techo, con cajas o cestas para la ropa de temporada. Deja por lo menos 30 cm de separación entre ellas.
- Puertas. Como señalamos cuando hablábamos sobre cómo hacer un vestidor económico, tienes la opción de dejarlo abierto o cerrarlo con cortinas. También puedes colocar puertas en algún módulo y dejar el resto del vestidor abierto.
- Accesorios organizadores. Cestas extraíbles, zapateros, colgadores... Son la mejor inversión para tenerlo siempre en orden.
- Complementos. Un espejo lámparas y focos, tiras LED, colgadores de pared, cestas y cajas.
¿Vas a montar tu vestidor en una habitación independiente y te sobra espacio? Anímate a incluir una mesa para colocar los accesorios, la taza de café... Te contamos cómo hacer una mesa de palets, fácil y económica.
Ideas para organizar los módulos del vestidor
Los módulos son la pieza clave de cualquier vestidor práctico, ordenado y estiloso. Permiten guardar las prendas a salvo del polvo y del desorden; sobre todo, si llevan puertas. Dependiendo de su tamaño, tienes distintas opciones para organizarlos. Te damos ideas para "sacarles chispas":
- Si tienen un fondo de 45 cm, lo mejor es colocar baldas. Sepáralas 30 cm (ni más, ni menos): evitarás acumular prendas y dejarás espacio para que "respiren". Deja por lo menos 10 cm de distancia entre la prenda superior y la balda siguiente.
- Las perchas suelen tener un ancho estándar de 45 cm. Por eso, para colgar las prendas de una barra se recomienda tener por lo menos 50 cm de fondo. ¿No los tienes? Pon una barra extraíble para colgar las prendas de frente. Solo tendrás que tirar de ella para elegir la que necesites.
- Para los pañuelos, guantes, cinturones, etc., lo mejor es contar con cajones amplios y colocar separadores. En vestidores pequeños, también puedes guardarlos en cestas o cajas colocadas en baldas.
- Los módulos más grandes permiten colocar zapateros. Los hay fijos o extraíbles. Otra opción es colocar un módulo estrecho (30-40 cm) con baldas y poner los zapatos en ellas. Organízalos con cajas especiales para zapatos y podrás colocar dos pares por balda.
Ahora, ya sabes cómo hacer un vestidor que se adapte a tu espacio y tus necesidades. No esperes más y ponte manos a la obra: ¡será realidad en mucho menos tiempo del que te imaginas!