Cómo decorar la mesa del comedor: 10 ideas para el día a día
¿No sabes cómo decorar la mesa del comedor cuando no la estáis usando? Te damos los mejores consejos y trucos para que siempre luzca preciosa. Y te proponemos diez ideas para inspirarte y llevarlas a la práctica en tu casa: sencillas, económicas y con muchísimo encanto.
Decorar la mesa del comedor no es complicado, pero tiene su aquél. Por una parte, piensa que es uno de los muebles más "protagonistas" de la casa: es muy visible y destaca por encima de los demás. Por tanto, si está desordenada y llena de cosas la impresión general del salón y el comedor será muy poco atractiva.
Si la decoras, evitarás que se acumulen objetos sobre ella (chaquetas, mochilas, libros...). No hace falta que la llenes de accesorios; puede bastar con un centro bonito que destaque sin agobiar. Además, piensa que tendrás que despejarla a menudo para poderla usar. Si pones solo uno o dos elementos o te ayudas con una bandeja, lo tendrás mucho más fácil.
20 Ideas para decorar la mesa del comedor cuando no se usa
A continuación, te proponemos 10 ideas para decorar la mesa del comedor en línea con las tendencias de decoración actuales. Te sorprenderá ver lo fáciles y resultonas que son: seguro que te ayudan a conseguir un efecto elegante, sencillo y actual. Y no hace falta que gastes demasiado, porque muchas de ellas las hemos realizado con elementos reciclados (vajilla, botellas, jarrones...) o pintados. ¡Échale imaginación!
1. Cerámica artesanal y tonos neutros
Las piezas hechas a mano son pura personalidad. Basta con una o dos para crear un centro con encanto. Es el caso de este jarrón de cerámica rústica, que se combina con una copa alta. En tonos beige, gris y ocre, el efecto es relajante y contemporáneo. Las espigas largas e inclinadas aportan movimiento: para que la combinación funcione bien, ponla en un extremo de la mesa e inclina las ramas hacia el mismo lugar.
2. Con jarrones blancos y ramas verdes
Esta idea para decorar la mesa del comedor es perfecta para mesas redondas. Y no puede ser más sencilla: consiste en colocar en el centro dos jarrones de cuello estrecho, parecidos a botellas, en tonos blanco y negro. Búscalos siempre en dos tamaños y diseños similares. Unas ramas verdes será todo lo que necesites para rematar el conjunto; si no quieres preocuparte por que se sequen, hoy las hay artificiales de muy buena calidad. Parecen auténticas...
3. Un ramo de flores en tarro de cristal
En este caso, el acierto está en el contraste. Por un lado tenemos el jarrón, un sencillo tarro de cristal de boca muy amplia. Y por el otro, el suntuoso ramo de tulipanes rosas. Para crear ese efecto tan bonito en las flores, átalas con una cinta rosa justo por debajo de las hojas y ordénalas para que se inclinen en distintas direcciones. De nuevo, si la mesa es larga y rectangular huye de la simetría: desplaza el centro ligeramente hacia uno de los extremos.
4. En blanco y negro: inspiración zen
Esta elegante composición está inspirada en el yin y el yan. Las dos jarras de cerámica (que también pueden ser esmaltadas) se colocan en un extremo de la mesa. En blanco y negro, ofrecen un contraste máximo lleno de estilo y modernidad. Y para aportar altura se han colocado dos hojas de monstera, una planta "de moda" que evoca los decadentes espacios de los años 50. La combinación de blanco, negro, verde y madera no falla, creando un efecto natural, fresco y reposado.
5. Crea un centro con jarrones y bandeja
El metal dorado no puede estar más de moda en decoración. Es lógico: añade un toque de elegancia sutil por poco dinero, refleja la luz y nos recuerda a los lujosos interiores de los años 50... En esta mesa de comedor han bastado dos pequeños jarrones de distintas alturas para marcar la diferencia. Colocados sobre una bandeja rectangular, se agrupan de forma elegante y resulta mucho más fácil quitarlos para poner la mesa, y volverlos a colocar cuando se despeje. ¿Te apetece reciclar? Coge dos jarrones o tarros que te gusten y píntalos con un esmalte dorado en spray. El efecto te dejará sorprendido.
6. Añade color con flores estilosas
Nos encantan las flores. Sobre todo, si son naturales y frescas. Los gladiolos, como ves en la foto, son estilizados y añaden altura. La combinación de verde, malva y amarillo de este ramo no puede ser más alegre y elegante, y más aun con el precioso jarrón de cerámica blanca y dorada. Si eliges un centro de estas características para decorar la mesa del comedor, dale protagonismo: no pongas nada más. Y de nuevo, anímate a reciclar alguna botella de cuello ancho o un jarrón pasado de moda. Solo tienes que darle dos manos de esmalte acrílico blanco, pegar un trozo de cinta en la parte superior y pintar el cuello con pintura dorada en spray.
7. Crea un centro elegante con frutas
Si hay una propuesta clásica para decorar la mesa del comedor, es la del frutero de toda la vida. Sobre todo, si la mesa es compartida también por la cocina. Hace décadas se utilizaban frutas artificiales, pero hoy merece la pena elegirlas frescas y bonitas. Además de tenerlas a mano para un tentempié saludable, llenan de color y frescura el ambiente. Elige un frutero de bambú, bajo y amplio (este material aguanta muy bien las limpiezas y la humedad) y coloca encima naranjas, limones, manzanas... Ordénalas bien para que luzcan así de bonitas.
8. Recicla las botellas y úsalas para decorar
De nuevo, apostamos por el reciclaje para la decoración de la mesa del comedor. En este caso, ni siquiera es necesario pintar; basta con elegir una botella de cristal incoloro y ponerle unas flores elegantes. Cuando vayas a comprar vino o cualquier otra bebida, escógela en botella de vidrio sin color y la podrás utilizar. Límpiala a fondo, llénala de agua hasta 3/4 de su altura y pon dos o tres flores o ramas elegantes. Espigas, lavanda, esparraguera, ramas de eucalipto (muy de moda)... Puedes añadirle un toque especial atando unas vueltas de cuerda natural en el cuello. ¡Precioso y barato!
9. Un desayuno lleno de color
Esta propuesta está pensada para la hora del desayuno. Como frutero, hemos elegido una fuente de cerámica rústica muy amplia que también tiene espacio para bollos, madalenas... Juega con distintas variedades de fruta para crear volúmenes. Los manteles individuales redondos de color azul pastel contrastan genial con la cerámica blanca y terracota, y el ramo de flores verdes y blancas aporta altura y estilo. ¡Un desayuno digno del Ritz!
10. Combina texturas para un look relajante
Terminamos con una propuesta muy sencilla y natural, perfecta para el día a día. De nuevo, los jarrones de cristal se convierten en protagonistas: el de la mesa, incoloro, hace juego con la damajuana azul del suelo. Como verás, los ramos tienen los mismos tonos y se inclinan hacia la misma dirección. Sobre la mesa, el jarrón va acompañado por dos amplios soportes o bandejas de madera oscuras sobre los que descansan una vela blanca y una hielera de vidrio y latón donde se acumulan corchos. La mezcla de materiales genera un precioso juego de texturas, muy original y con personalidad.