Cambios exprés para darle un aire nuevo a tu casa sin obras
Sin obras, ni grandes desembolsos, ni sufrir la suciedad o el polvo que genera una reforma. Hay muchas cosas que puedes hacer por tu casa para conseguir que luzca mucho más estética y acorde a tus gustos. Estos cambios se pueden hacer rápidamente y además a muy buen precio. Toma nota y ¡ponte con ellos!
- Pinta las paredes
- Resalta una zona
- Apuesta por los nuevos suelos vinílicos
- Laca o pinta las puertas
- El mismo sofá, ¡con fundas nuevas!
- Deja que pase la luz
- Restaura los muebles
- Molduras decorativas, ¿por qué no?
- Lavado de cara a los viejos azulejos
Pinta las paredes
La pintura siempre hace magia. Es básico dar una mano de pintura cuando quieres renovar la casa, sin pasar por la tortura de una obra. El color puede hacer que la estancia se vea más grande, más ancha y más luminosa. Puedes usar un mismo tono para las paredes y otro para el techo, o jugar con una paleta de color en armonía con los muebles. La pintura plástica acrílica es una buena opción para interiores porque es muy cubriente y seca bastante rápido. ¿Mate, satinado o brillo? Depende. La mate es ideal para disimular imperfecciones, pero es algo sucia. La brillante se limpia muy bien y cunde bastante. La satinada es la opción intermedia y se usa mucho por su apariencia sedosa y alta resistencia.
Resalta una zona
Con un gran fotomural, papel pintado, revestimientos adhesivos imitación cerámica, cemento, piedra o incluso ladrillo visto. Son soluciones que no generan polvo y que en cuestión de horas cambian el aspecto de una estancia de forma milagrosa. Se llevan mucho los tableros de aglomerado o OSB (además son un buen aislante). Sí hacen algo de polvo al instalarlos, pero son bastante rápidos y sencillos de instalar. Puedes pintar la pared del recibidor o de tu dormitorio en dos tonos a modo de zócalo y rematar la pintura con una moldura decorativa. Quedará genial con un presupuesto mínimo. También puedes hacer un arrimadero de madera para la zona del comedor o el pasillo con listones de madera. Los venden listos para instalar (son de click), así que no tienes que preocuparte por el polvo.
Apuesta por los nuevos suelos vinílicos
Muchas veces el gran problema de una casa es el suelo. Se cambia el color de la pared, se compran muebles y decoración nueva, pero no acaba de gustarnos el resultado. Es normal, el suelo es un elemento básico y determinante. Por suerte ahora contamos con suelos vinílicos en lamas click o autoadhesivos muy rápidos y fáciles de instalar. No hacen nada de polvo porque se cortan con un cúter y se pueden usar en cocinas, baños, zonas de mucho paso... Se pueden barrer, aspirar con el robot, fregar. Son muy fáciles de mantener y no piden nada de mantenimiento. La única pega que te puedes encontrar es que tus puertas rocen un poquito por debajo (no pasa siempre, pero a veces ocurre), en ese caso puedes pedir que te las rebajen en el taller para no manchar nada en casa. Y si te gusta el acabado y virtudes de un suelo cerámico, tienes la opción de buscar uno de mínimo grosor que se instalan sin obra y sin levantar el viejo suelo. Eso sí, hacen más polvo al instalarlos que los otros.
Laca o pinta las puertas
¿Merece la pena lacar puertas? Igual que ocurre con el suelo, las puertas tienen un efecto brutal sobre el resultado de la decoración de una casa. Algunos atrevidos las pintan con esmaltes o pinturas a la tiza logrando un resultado óptimo. Otros prefieren un resultado más perfecto y aprovechan para lacarlas y embellecerlas con molduras y manillas nuevas. Al pintar o lacar las puertas te puedes encontrar con que los armarios destacan demasiado (y no para bien). Puedes lacarlos también, o forrarlos con papel pintado o vinilos adhesivos. Aprovecha para cambiar los pomos, añadir molduras, pegar un espejo... Se pueden hacer maravillas sin hacer ninguna obra.
El mismo sofá, ¡con fundas nuevas!
Si la estructura de los sofás o las butacas del salón está bien, pero te apetece cambiarlos puedes tapizarlos de nuevo con una tela más resistente y acorde a tu estilo. O incluso, encargar una funda a medida para que quede perfecta. Aprovecha también para cambiar las pantallas de las lámparas, poner una alfombra nueva... Cambios pequeños que siempre lucen un montón.
Deja que pase la luz
Puede que en su día esas cortinas fueran preciosas, pero sabes que hoy por hoy no van contigo ni con el estilo de tu casa. Un cambio exprés que siempre se agradece pasa por cambiarlas por un estor mucho más fresco y ligero. Puede ser tipo screen (para dejar pasar la luz, pero no las miradas de fuera), de algodón, lino o fibras naturales. Un estor se instala en media hora y el cambio es alucinante.
Restaura los muebles
Con pinturas, estampados o vinilos se puede cambiar muy rápidamente el aspecto de un mueble. Incluso los de IKEA se pueden pintar. La clave del éxito está sobre todo en la imprimación que apliques (es la que garantizará el agarre). A partir de ahí puedes poner un sobre de madera nuevo, cambiar los pomos, forrar con papel o tejido... La regla de las 3 erres (reducir, reciclar, reutilizar) debe ser tu máxima. Un viejo cabecero puede lucir impecable con una mano de pintura, o un tapizado nuevo.
Molduras decorativas, ¿por qué no?
¿Aún piensas que son de otra época? Las molduras siempre dan dinamismo a las paredes sumando mucho estilo. Nos encantan las de PVC, escayola o madera. Muy sencillas de poner. Algunas incluso son autoadhesivas para que no tengas que preocuparte más que de comprarlas y pegarlas. Las molduras son tendencia este año en salones, dormitorios y hasta zonas de paso. Si las mezclas con un rodapié un poco más alto de lo habitual (también adhesivo) ya será para nota.
Lavado de cara a los viejos azulejos
La pintura para azulejos y los papeles pintados aptos para zonas húmedas han supuesto una revolución en el mundo de las reformas sin obras de cocinas y baños. Cada vez se ofrecen más pinturas, esmaltes o compuestos de tiza aptos para este tipo de trabajos. Si quieres estrenar cocina o baño sin pasar por la tortura de una obra, esta puede ser una buena solución. Aprovecha también para poner un suelo adhesivo, cambiar el mueble de baño, el espejo, los apliques y hasta las luces. Ya sabes, grifos nuevos con aireador para ahorrar agua y luces de LED que consuman mucho menos. ¿Y en la cocina? También se pueden hacer maravillas sin sacar escombros ni dejarse un "pastizal". Además de pintar los azulejos, puedes poner un frente nuevo adhesivo (en vinilo o plaquetas decorativas) pintar las muebles, instalar una encimera nueva...
¿Y tú, estás pensando también en darle un repaso a tu casa sin meterte en obras ni escombros? ¿Qué idea te cuadra más? Anímate a dejar tu comentario.