¿Qué es y cómo funciona el autoconsumo solar remoto?
La energía solar va ganando terreno como alternativa a las energías de siempre. Pero ¿qué pasa cuando vivimos en una comunidad de vecinos?, ¿Tenemos que renunciar a poner paneles solares fotovoltaicos por falta de espacio o consenso entre los propietarios? La llegada del autoconsumo remoto permite disfrutar de nuestros proyectos solares y de las ventajas que conlleva olvidándonos de estas barreras. Una modalidad cada vez más en auge y de la que hoy te contamos todo lo que te interesa saber. ¡Apúntate a ella!
- ¿Qué es el autoconsumo remoto?
- Ventajas del autoconsumo solar a distancia
- Cómo funciona el autoconsumo solar remoto
- ¿Para quién tiene sentido el autoconsumo solar remoto?
- ¿Es rentable invertir en el autoconsumo solar remoto?
- Compensación de excedentes con autoconsumo remoto
- ¿Cómo contratar autoconsumo remoto?
¿Qué es el autoconsumo remoto?
Con el autoconsumo remoto podemos decir adiós a las limitaciones espaciales que suelen darse cuando vivimos en un edificio comunitario. Y teniendo en cuenta que España es el segundo país de Europa con más población (65%) viviendo en esta modalidad residencial, hay bastantes posibilidades de que seas uno de ellos. Es una alternativa moderna y avanzada que nos permite disfrutar de esta energía renovable, al margen de la ubicación de nuestro hogar y sus características constructivas.
Ya su definición nos da una buena pista sobre en qué consiste el autoconsumo solar remoto. Su función es poder consumir energía solar a partir de paneles solares cuya instalación no se encuentra en el lugar de consumo (que es nuestra vivienda o negocio), ni tampoco van conectados directamente a través de la línea eléctrica. Gracias a él, cualquier usuario puede disfrutar de las ventajas de la energía solar en España aunque no disponga de espacio disponible para realizar la instalación de equipos fotovoltaicos en sus inmediaciones.
Como punto de partida, apostar por el autoconsumo remoto implicará olvidarnos de obras en el tejado de casa (ya sea una vivienda unifamiliar o un edificio comunitario). Y además despreocuparnos de inversiones iniciales para la instalación de placas solares, contratando los correspondientes servicios de empresas de placas solares y poniéndonos al día en el precio de instalar placas solares.
En cambio, lo que sí es necesario con esta modalidad es contactar con una compañía energética que ofrezca estos servicios y firmar con ella un acuerdo contractual por el alquiler de derechos de explotación de un número concreto de paneles solares, en función de las necesidades de consumo.
Por otra parte, la llegada de esta solución también ha servido para impulsar el autoconsumo colectivo. Según el Real Decreto 244/2019 este tipo de autoconsumo se produce entre grupos de consumidores que acuerdan el reparto de energía renovable y la instalación de su proyecto queda cerca de las zonas de consumo. Uno de los ejemplos más habituales son los edificios que deciden colocar paneles solares en los tejados con idea de repartir su producción entre los vecinos, según unas cuotas establecidas y previo acuerdo con una comercializadora. Seguro que conoces alguno.
Ahora bien, esta opción no siempre termina siendo viable por diversos motivos. Desde una inclinación del tejado poco óptima, a la falta de metros suficientes o todas las tramitaciones que conlleva pueden echar para atrás su instalación. Y cuando esto sucede, el autoconsumo solar remoto es una gran oportunidad para disfrutar de esta energía limpia a distancia.
Ventajas del autoconsumo solar a distancia
Uno de los aspectos más favorables del autoconsumo remoto es que no existe coste inicial del proyecto de instalación, que siempre hay en la modalidad convencional. Lo que sí precisa es un alquiler en concepto del derecho de explotar el uso de paneles fotovoltaicos en un parque solar concreto para un consumo particular. Lo normal es que no se encuentre ubicado relativamente cerca de casa y no está conectado a su suministro eléctrico, como sí sucede con el autoconsumo tradicional.
Otro de los beneficios a considerar es que un cambio de vivienda no implica renunciar a disfrutar de este tipo de autoconsumo solar. Si decidimos seguir abasteciéndonos de energía solar en la nueva casa es viable. Al contratar los derechos de explotación de los paneles solares con la compañía especializada en este suministro energético elegida, queda garantizado automáticamente su uso durante un periodo de tiempo prolongado. La titularidad de este activo tan valioso puede prolongarse de 20 a 30 años, que coincide con la vida útil de estos equipos.
Más ventajas, tanto económicas como operativas en las que vale la pena detenerse son:
- Legado energético. Esta modalidad es flexible, permite compartir la producción entre distintas propiedades, distribuir el excedente energético a quien decidamos. Por ejemplo, a nuestros herederos para que en futuro posean un legado energético.
- Flexibilidad financiera. Tú decides si quieres cambiar de comercializadora o no, favoreciendo una mayor libertad financiera.
- Compensación facturación. Al igual que el autoconsumo solar convencional, cuando se da un excedente de producción que no se ha consumido se vierte a la red y el consumidor o particular recibe una compensación en su facturación.
- Ahorro en factura de la luz. El autoabastecimiento de energía solar supone un ahorro del 30-40% en el recibo.
- Cero mantenimiento y averías. Al no ser propietarios de los paneles solares.
- Reducción de huella de carbono. Su contribución a un planeta más limpio es clara.
Cómo funciona el autoconsumo solar remoto
El mecanismo en sí es sencillo y bastante parecido al autoconsumo solar de siempre. Los paneles solares también captan la radiación solar para transformarla en electricidad. Sin embargo, puede decirse que esa energía recorre más kilómetros hasta el punto de suministro mediante la red eléctrica. Estos equipos forman parte de los llamados huertos o parques solares, donde es captada la energía para luego ser volcada a la red mediante cableado eléctrico.
Precisamente, uno de los aspectos más novedosos de esta modalidad es su capacidad para trasladar su energía a largas distancias por medio de sistemas de transmisión eléctrica (o bien cableados de alta tensión o bien otras tecnologías más innovadoras).
Es bastante habitual que este consumo remoto proceda de diferentes proyectos con sus fuentes de energía renovable correspondientes. De ese modo las necesidades de consumo de gran parte del día quedan cubiertas y apenas hay que recurrir a la red eléctrica. Pese a ello, aunque el consumo sea cero, siempre habrá que contemplar el pago de ciertos peajes eléctricos y costes por el hecho de utilizar la red de distribución.
Otra buena noticia es que estos parques fotovoltaicos son capaces de abastecer de energía verde a varias hogares a la vez mediante autoconsumo remoto. Ofrecen potencias que van desde los 10 MW hasta los 200 MW cuando son instalaciones grandes y eso implica un rendimiento óptimo. De nuevo un ejemplo práctico: una vivienda tipo viene a tener un consumo energético capaz de abastecerse con energía solar por cuatro o cinco paneles.
Por eso es clave calcular cuántas placas solares necesito, realizar un análisis de consumo y determinar para qué se va a necesitar la energía generada. En definitiva, averiguar la potencia que necesitamos cubrir con este autoconsumo remoto. Comenzarás a amortizar el alquiler de estas placas desde el minuto uno y el número es ilimitado, no existe límite de paneles como sucede con el autoconsumo individual.
¿Para quién tiene sentido el autoconsumo solar remoto?
Además de todas las ventajas que ya hemos destacado, este tipo de autoconsumo logra descentralizar la producción de energía solar para que un amplio abanico de usuarios pueda beneficiarse. El acceso a esta energía se amplía y democratiza llegando a comunidades, instituciones, negocios y, en definitiva, personas físicas o jurídicas.
Sin embargo, dentro de todos ellos, puede ser una excelente alternativa para ciertos perfiles de consumidores y situaciones muy concretas:
- Consumidores sin espacio disponible para colocar paneles fotovoltaicos.
- Consumidores con espacio suficiente. Pero sin las condiciones óptimas en el tejado para el máximo aprovechamiento de radiación solar.
- Comunidades de vecinos que no quieren. Deciden no instalar paneles solares en las cubiertas de sus edificios por diferentes causas.
- Personas que viven de alquiler. Por tanto no tienen posibilidad de realizar las obras que requieren estas instalaciones en sus viviendas.
- Personas sin posibilidad de acometer una inversión económica. El desembolso inicial para estos proyectos en los hogares sigue siendo considerable para muchas economías domésticas. Si bien existen subvenciones y ciertas exenciones tributarias para ayudar a sufragarlo.
- Ciudadanos con un huerto fotovoltaico próximo. Contar con un parque solar no muy lejos del lugar donde residimos favorece apostar por el autoconsumo remoto.
¿Es rentable invertir en el autoconsumo solar remoto?
Este modelo de autoconsumo no solo garantiza eficiencia económica y un ahorro significativo, también un futuro más sostenible. Pero la duda sobre si sale rentable o no apostar por él es un dilema frecuente, algo que se cuestionan los usuarios y que puede frenarles a la hora de decidir empezar a usar diferentes tipos de autoconsumo fotovoltaico.
Para empezar, nada como saber qué costes conlleva el autoconsumo remoto. Lo normal es que cualquier usuario interesado en consumir energía solar dentro de su hogar deba asumir una serie de peajes para transportar dicha energía hasta su punto de suministro. Y por otra parte, una cuota en concepto de mantenimiento y gestión de la tarifa energética contratada, alrededor de 1,50 € al mes.
En cuanto al coste financiable de estos paneles solares, está entorno a los 1200 € y su producción estimada de energía asciende a 30.000 kWh a lo largo de su vida útil (unos 30 años). Entrando en detalle, si una vivienda necesita 6 paneles solares remotos para su consumo energético, la factura de la luz mensual pasará a ser de 30 € aprox., y no de 120 €. Por tanto, el ahorro mensual viene a ser de unos 90 € y más de 1000 € si lo calculamos al año.
Son datos más que suficientes para demostrar que la rentabilidad de este tipo de autoconsumo está garantizada. Otra referencia importante es que con una inversión de alrededor de 7.200 € en autoconsumo solar remoto, se estima que una vivienda pueda llegar a lograr un ahorro de más de 30.000 €. Es decir, el retorno de la inversión a lo largo del tiempo, es muy positivo.
Compensación de excedentes con autoconsumo remoto
Otro de los aspectos que no suelen estar demasiado claros cuando se habla del autoconsumo remoto es si también contempla compensación de excedentes, tal y como sucede con las instalaciones particulares, normalmente en viviendas unifamiliares. Al margen de los distintos tipos de placas solares la respuesta es que sí.
Puede decirse que las bases de funcionamiento son bastantes similares, aunque lógicamente dependerá de la compañía especializada en este suministro energético que hayamos elegido. ¿Qué quiere decir exactamente? Que cuando la producción sea superior al consumo esos kilovatios hora (kWh) sobrantes serán volcados a la red eléctrica y a continuación se compensará en la factura mensual en términos de costes de energía (€/kWh).
Repasemos brevemente qué es el autoconsumo con excedentes. Para que se produzca, necesita de una instalación de generación de energía eléctrica que además de abastecer de energía limpia para autoconsumo, también inyecte energía a la red de distribución y transporte. Según el Real Decreto 244/219, existen dos modalidades: el autoconsumo con excedentes acogido a compensación y el autoconsumo con venta de excedentes.
¿Cómo contratar autoconsumo remoto?
La región donde vivamos, quizá con pocas horas de sol, o el tipo de vivienda, ya no son un impedimento para apostar por la energía solar gracias al autoconsumo remoto y la lista de beneficios que hemos visto (y alguno más). Si estamos en este momento, solo queda dar el paso definitivo, contratar los servicios de esta modalidad después de habernos informado sobre lo que no te cuentan de las placas solares y es importante conocer.
Básicamente, los pasos a seguir son los siguientes:
- Escoger una compañía especializada en suministro energético con todas las garantías. Debe contar con los permisos solicitados para desempeñar esta labor y poder ofrecernos excelentes condiciones de contratación para este suministro.
- Calcular el consumo real eléctrico de casa. Es la mejor referencia para determinar la potencia de autoconsumo remoto según las necesidades en la vivienda.
- Formalizar el contrato de suministro con nosotros.
- Asignar los paneles solares. La compañía o comercializadora nos adjudicará un número concreto de placas solares de uno de sus parques fotovoltaicos.
- Tarifa acordada. Cuando los paneles solares empiecen a generar electricidad, esta es inyectada en el punto de suministro y nosotros solo pagaremos por la energía autoconsumida, según la tarifa estimada.
Hoy día, son muchas las compañías eléctricas que ofrecen autoconsumo remoto y valiosas garantías, como asegurarnos por contrato los derechos de producción renovable durante 30 años y ofrecernos un seguro. En definitiva, disfrutar de ahorros considerables en las temidas facturas de la luz, además de olvidarnos de inversiones iniciales y tener que hacer obras.