Aerotermia o calderas de gas natural: ¿cuál elegir?
A la hora de elegir el mejor sistema de calefacción es lógico que surjan dudas. ¿Cómo acertar? Explicamos las diferencias, las ventajas y los inconvenientes para que puedas elegir con mejor criterio entre aerotermia o gas natural.
- Funcionamiento aerotermia vs calderas de gas
- ¿Qué tipo de calefacción es más eficiente?
- ¿Con qué sistema se ahorra más en la producción de calor?
- Aerotermia o gas natural: Ventajas y desventajas
Funcionamiento aerotermia vs calderas de gas
Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de decidirse entre aerotermia o gas natural es que se trata de dos sistemas de calefacción completamente diferentes. El punto de partida es el tipo de energía que emplean para su funcionamiento. El gas natural es un combustible fósil, mientras que la aerotermia utiliza una energía que se encuentra en el ambiente.
Empezando por las calderas de gas natural, son aparatos que funcionan aprovechando el calor que se genera cuando se quema ese gas. Ese calor de la combustión llega a un intercambiador por el que circula el agua que alimenta el circuito que sirve para calentar los radiadores o del suelo radiante y que provee de agua caliente sanitaria (ACS) a la vivienda.
Existen diferentes modelos de caldera. Las más tradicionales son las estanca. Las de bajo NOx emiten menos gases a la atmósfera. Mientras, las de condensación, tienen la ventaja añadida de que aprovechan el calor residual de los gases de la combustión, por lo que son las más eficientes.
En lo que respecta a la aerotermia, funciona de una forma completamente diferente. En este caso, el corazón de los equipos lo forman las unidades exteriores y las bombas de calor, en lugar de calderas. Explicado de una manera muy esquemática, el aire entra a través de un ventilador y llega un circuito refrigerante. Este absorbe el calor del aire en el evaporador y pasa de estado líquido a gaseoso. Tras ello, llega a un compresor, donde aumenta la presión y temperatura mediante energía eléctrica. De ahí pasa a un condensador, donde cede el calor y vuelve al estado líquido.
Un sistema de aerotermia puede funcionar tanto con radiadores de baja temperatura como con suelo radiante o fancoils. Y ofrece otra diferencia fundamental respecto a las calderas de gas natural: además de ofrecer calefacción y agua caliente sanitaria para la casa, también pueden funcionar como aire acondicionado en verano. Son por tanto, no solo equipos de calefacción, sino de climatización.
¿Qué tipo de calefacción es más eficiente?
Las calderas de gas natural de condensación tienen un rendimiento energético elevado, que puede alcanzar el 110 %. Algo inferior, sin llegar al 100 % es el rendimiento de las calderas de bajo NOx. Sin embargo, este nivel de rendimiento, aunque más elevado que otros sistemas de calefacción, es mucho menor que el de la aerotermia.
Un equipo aerotérmico con bomba de calor alcanza un rendimiento medio del 400 %. Es decir, que por cada kW de energía que consume es capaz de producir 4 kW. Y los equipos más sofisticados aún pueden incrementar esta cifra. Por lo tanto, si de eficiencia hablamos, los datos indican que la aerotermia gana por un margen amplio. Y todavía se puede mejorar esa eficiencia si se combina con energía solar que aporte la electricidad que necesita para funcionar.
¿Con qué sistema se ahorra más en la producción de calor?
Las bombas de calor por aerotermia necesitan de un pequeño consumo eléctrico para su funcionamiento y la luz incrementa notablemente su precio respecto al gas natural. También hay que tener en cuenta que, para que puedan instalarse, suele ser necesario ampliar la potencia contratada, lo que incrementa la factura eléctrica.
Y, a pesar de todo ello, el mayor ahorro en las facturas se consigue con la aerotermia. Tres son las razones fundamentales:
- La eficiencia de la aerotermia, que multiplica a la de las calderas de gas natural.
- A diferencia de los de gas, los equipos aerotérmicos no están obligados a pasar revisiones o inspecciones periódicas que, inevitablemente, generan un coste.
- Un equipo de aerotermia permite disponer de calefacción y agua caliente sanitaria, lo que hace innecesario tener conexión a la red de gas y pagar un coste fijo todos los meses.
Aerotermia o gas natural: Ventajas y desventajas
Más allá de la eficiencia energética, antes de tomar la decisión definitiva sobre aerotermia o gas natural conviene tener en cuenta otras ventajas y desventajas de cada uno de los equipos:
- Impacto medioambiental: la aerotermia se incluye en los sistemas de energías renovables. Es, además, un sistema de calefacción limpio, que no emite gases contaminantes por sí mismo. El gas natural sí emite gases a la atmósfera, aunque los equipos modernos son mucho menos contaminantes.
- Funcionalidad: a diferencia de una caldera de gas natural, la aerotermia permite disfrutar no solo de calefacción en invierno y ACS, también de aire acondicionado en verano.
- Precio de los equipos: las calderas de gas natural son más económicas que los aparatos de aerotermia. Una caldera de condensación para uso doméstico parte de unos mil euros. En cambio, un sistema de aerotermia para calefacción y ACS requiere de una inversión mayor, puede superar los 7.000 euros.
- Instalación: en el caso de las unidades exteriores de la aerotermia, puede ser más compleja que el de las calderas. Las bombas de calor, por otra parte, son más voluminosas, lo que limita también la instalación o encarece el presupuesto.
- Costes de mantenimiento: son mayores en el caso de la calefacción con caldera de gas natural, sobre todo por la necesidad de pasar revisiones periódicas, tanto del equipo como de la instalación de gas.
- Vida útil: la vida media de una caldera de gas natural es de unos diez años. En cambio, la de un equipo de aerotermia puede alargarse hasta los 20 años.
- Ayudas y subvenciones: las administraciones públicas lanzan periódicamente convocatorias de ayudas para cambiar viejas calderas de gas por otras más eficientes. Sin embargo, en el caso de la aerotermia, hasta el 31 de diciembre de 2023 se pueden solicitar las ayudas de los fondos europeos Next Generation que son más elevadas, pueden alcanzar hasta los 3.000 euros por vivienda.
| Aerotermia | Gas natural | |
| Ventajas |
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| Desventajas |
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