10 Ideas y fotos de chimeneas pintadas con pintura decorativa
Tradicionales, modernas, de estufa, de leña... no importa. Todas ellas son bonitas y aportan una gran calidez a los salones. Cuando el fuego se enciende, todo está en calma. Eso es lo que aportan las chimeneas en cualquier espacio, siendo cada vez más frecuentes en los hogares. Te planteamos 10 ideas de chimeneas pintadas con pintura decorativa para que elijas entre ellas tu favorita y puedas inspirarte.
10 ideas y fotos de chimeneas de ladrillo pintadas
¿Hay algo más agradable que sentarnos frente a una chimenea a leer, a descansar o a dialogar? Los que poseen una casa con una chimenea pueden conseguir un ambiente cálido, divertido, original u otoñal, dependiendo del color de la chimenea.
Para pintar una chimenea, es importante optar por una pintura anticalórica, muy resistente a altas temperaturas y a golpes y roces. Sabiendo esto, vamos a inspirarte con 10 ideas sorprendentes de chimeneas pintadas. ¿Cuál es tu favorita?
Un salón moderno y funcional
Pintar una chimenea de blanco hace que tengamos un salón con una atmósfera acogedora y luminosa, gracias a que el blanco maximiza la luz natural. La pared blanca contrasta naturalmente con la chimenea, aportando un toque de calidez y carácter al espacio.
Los muebles formados por sofás cómodos y mesas de madera, complementan la decoración, creando un ambiente ideal para la relajación y la convivencia, así como los textiles y alfombras, que le aportan el toque de color perfecto a este salón.
Un salón con un toque muy original
Pintar la chimenea de azul puede aporta un toque de color y alegría al entorno, integrándose o contrastando con el diseño de la casa y el paisaje. El azul ofrece un ambiente acogedor y algo antiguo, que es perfecto para casas de campo muy luminosas y donde queremos añadir un toque de color.
El azul combina perfectamente con los tonos claros y con la madera y el lino, ofreciendo así un ambiente acogedor y muy bonito. Quienes optan por una chimenea de un color así desean poner el foco en este elemento decorativo y funcional.
Un salón muy otoñal y cálido
Al igual que el azul, el verde es otro color que cualquier salón de campo admite perfectamente. En este caso, la pared de ladrillos pintada en azul contrasta con el tono gris antracita de las paredes contiguas a la chimenea. El resultado es un bonito salón otoñal, cálido y muy sugerente, a la vez que divertido y con toques muy personales.
Quienes optan por este tipo de color, desean poner el foco en la chimenea. A la hora de decorar el resto del salón, el verde es un perfecto aliado de tonos suaves, terracotas o nude.
Una chimenea muy sofisticada
Al más puro estilo neoyorquino, esta chimenea de revestimiento metálico, está magistralmente integrada en la pared de ladrillo en gris antracita. Un perfecto rincón que invita a la conversación o al descanso. En este espacio tan acogedor y urbano, con mobiliario moderno y piezas vintage, está perfectamente combinado con la paleta de colores sobria, como el gris, el negro o el azul.
La iluminación natural que recibe el salón es idónea para que el espacio resulte acogedor y no tan frío, jugando así un papel crucial gracias a sus grandes ventanales. Una chimenea pintada en gris da un toque de sofisticación, creatividad y un toque urbano a este salón.
Un salón que invita a la relajación
Una chimenea metálica se puede pintar de color negro y quedar perfecta, siempre que uses el esmalte adecuado. El problema es las altas temperaturas a las que se somete una chimenea, llegando a soportar hasta 400 grados. Por eso, hay que elegir una pintura anticalórica, especial para chimeneas o estufas de hierro. Elige el esmalte adecuado para que le proporcione la dureza y resistencia necesaria.
Cuando optamos por pintar una chimenea de pintura negra, buscamos un salón sofisticado, lleno de personalidad y con cierto aire sobrio. Una chimenea metálica encaja a la perfección en un salón de madera, ya que la calidez que le ofrece la madera contrasta con la sobriedad del metal. Ladrillo y textiles adecuados harán que el salón sea muy relajante.
Una chimenea de piedra
En este salón se apostó por una chimenea de piedra y ladrillo que quedara perfectamente integrada en un salón de tonos cálidos y colores neutros. El look rústico lo completa la madera del suelo y las tonalidad blanca de las paredes.
Una chimenea de este estilo es perfecta para casas o apartamentos y ofrece un toque muy cálido y ayuda a crear sensación de bienestar en el espacio.
Una chimenea de ladrillo muy decorativa
Una chimenea de ladrillo decorativamente puede ser rústica y acogedora, con su textura y color natural que aportan calidez al ambiente. Dependiendo del estilo, puede presentar ladrillos expuestos, revestimientos pintados o detalles en madera. Los accesorios como estanterías o decoraciones en la repisa, junto con una iluminación adecuada, realzan su atractivo visual.
Este tipo de chimenea es ideal para salones con mucha luz natural, aporta mucha calidez, sensación de paz y ayuda a crear ambientes muy relajantes.
Un salón contemporáneo con chimenea
En un salón hay que encontrar el lugar idóneo para instalar la chimenea y que quede bien integrada en el espacio, así como bien aprovechada. Tanto el tamaño como el estilo decorativo elegido, deben ayudar a crear espacios en equilibrio, para conseguir bienestar y un punto de relajación.
Una chimenea de este estilo integrada en una pared de azulejo, contrasta visualmente en este salón, por el color, el estilo y el lugar en el que está colocada. Pero todo fluye gracias al resto de elementos que hay en la habitación, como el color de los muebles, la madera de las baldas o las obras artísticas.
Una chimenea en negro, ¿por qué no?
Una chimenea pintada de negro aporta un contraste elegante y moderno a cualquier espacio. El color negro puede acentuar la forma y el diseño de la chimenea, convirtiéndola en un punto focal atractivo en la habitación.
Además, el negro transmite una sensación de sofisticación y calidez, y puede complementar una variedad de estilos decorativos, desde el minimalismo hasta el industrial. También puede facilitar la integración de otros elementos decorativos, como muebles y obras de arte, creando una atmósfera acogedora y estilizada.
Una chimenea al más puro estilo tradicional
A veces, no hay necesidad de pintar la chimenea porque en su estado natural, es perfecta. Una chimenea tradicional en un salón aporta varios beneficios importantes.
En primer lugar, crea un ambiente acogedor y cálido, favoreciendo la socialización y el descanso. Además, actúa como un elemento estético y decorativo, convirtiéndose en el punto focal de la habitación. Su presencia también puede aumentar el valor de la propiedad y mejora la calidad del aire en el hogar al proporcionar una fuente de calefacción natural. Finalmente, una chimenea de este estilo invita a la contemplación y contribuye a un estilo de vida más relajado y conectado con la naturaleza.